receta masa filo por osvaldo gross | ñoquis con carne molida | RECETS DE BUDIN DE ACELGA | recetas con teleras duras | receta masa philo osvaldo gross | porrusalda con carne | callos sevillano olla gm
Iniciar sesión

Ingresa para recetas888 con el fin de guardar sus recetas favoritas

Si aϊn no te has registrado, regístrate ahora!

¿Has olvidado tu contraseña?

Desde que vi en el blog las salsas de la vida el concurso que había promovido Tito para realizar una salsa de yogur sabía que iba a participar. En este blog tengo ya publicadas las recetas de dos salsas con yogur: tzatziki y una salsa de yogur y limón que acompaña a los faláfel . Como bien dice Tito, las salsas de yogur son muy fáciles de hacer porque requieren muy poca elaboración y son, por otro lado, muy versátiles. La verdad es que me ha costado mucho decidirme sobre cual hacer (más que hacerla, jaja), por mi cabeza han pasado múltiples: en un principio pensé en una más elaborada, que lleva cocción, de yogur con curry y que va genial con verduras como el brócoli o la coliflor, también estuve barajando una con mostaza (de hecho había comprado ya las semillas de mostaza) y por último me tentaba una salsita o mejor dicho, una cremita dulce que hace muchos años le vi hacer a Subijana y que en mi casa se ha convertido en un clásico: la crema de limón (con yogur, leche condensada y limón). Pero al final me he decidido por esta de tomate y albahaca que he improvisado sobre la marcha (porque se me iban pasando los días y no arrancaba) y que viene genial para aliñar cualquier ensaladita. INGREDIENTES: Un manojo de albahaca fresca Un chorro de aceite un yogur griego 3 tomates una pizca de sal una pizca de pimienta negra MODO DE HACER 1. Pelar y rallar los tomates. Reservar 2. Picar muy picada la albahaca, mezclar con el aceite formando una pasta y reservar 3. Poner el yogur en un recipiente añadir el tomate rallado y la pasta de albahaca. Mezclar todo formando una salsa. 4. Salpimentar al gusto Es una salsa muy fresca tipo raita hindú que puede usarse para dipear, para untar en pan tipo naan o chapati, o para aliñar una ensalada. En mi caso he preparado una ensaladita de lechuga, patata cocida, bonito y unas aceitunitas a la que le he dado el toque del tomate mediante esta salsa que me ha servido igualmente para aliñarla. Buen provecho! Imprimir artículo

Fuente: delahuertaalacazuela.blogspot.com.es

A finales del año 2.000, un grupo de 3 personas amantes del ACEITE DE OLIVA se reunieron en la ciudad de CASCANTE con amplia tradición olivarera, ya que llegó a tener más de 40 Trujales o Almazaras, en torno a una mesa y degustando productos tradicionales, decidieron constituir una COFRADÍA, con el fin de defender, promulgar y difundir las excelentes propiedades y cualidades que contiene el ACEITE DE OLIVA DE NAVARRA. Para ello empezaron a promulgar la idea de dicha formación teniendo una aceptación importante, ya que en muy poco tiempo fueron 25 las personas que solicitaron formar parte e ingresar en la COFRADÍA. La presentación tuvo lugar el mes de Abril del año 2.001 en Cascante, siendo invitados los distintos Alcaldes de las principales poblaciones olivareras de Navarra y el Sr. Consejero de Agricultura del Gobierno de Navarra. Así quedó constituida la COFRADÍA DEL ACEITE DE OLIVA DE NAVARRA. Una vez hecha la presentación se constituyó la primera Junta, eligiendo a Jesús Marín como Presidente y fue en ella donde se decidió que: los Capítulos Generales se celebrarían el primer fin de semana del mes de Noviembre, que es más o menos el inicio de la recolección de la oliva en Navarra. El Capítulo I se celebró el primer Domingo de de Noviembre de 2.001 en la ciudad de Cascante, participando como Cofrades de honor el Presidente de Navarra D. Miguel Sanz, el insigne cocinero Pedro Subijana y los prestigiosos hosteleros Atxen Jiménez y Pedro Abrego, propietarios de los restaurante Túbal de Tafalla y Asador Donostiarra de Madrid, respectivamente. Los Capítulos son itinerantes, celebrándose en las distintas localidades navarras que disponen de una Almazara o Trujal en activo. Una de las acciones que se realizan es el apadrinamiento de un olivo como recuerdo del Capítulo. En dicho Capítulo se nombran los Cofrades de número que van a ingresar en la Cofradía, asimismo se entronizan a los Cofrades de Honor, siendo éstos deportistas, actores, hosteleros, periodistas, políticos y personas propuestas por el ayuntamiento donde tiene lugar el Capítulo, finalizando el acto con la juramentación del consumo, promulgación y defensa del Aceite de Oliva. Otro de los actos de que consta el Capítulo es una degustación popular de aceite acompañado de tostadas de pan y vino, terminando con una comida de confraternización y fin de fiesta. Al día siguiente de la celebración del Capítulo llevan a cabo una visita a unos olivos milenarios situados en el término de La Plana de Barillas, donde se degusta un almuerzo popular a base de productos cocinados con brasa de sarmientos y acompañados, cómo no, de tostadas y aceite, para todos los asistentes. Actualmente la componen 63 Cofrades o Trujaleros, y las actividades de la Cofradía son la representación tanto regional, nacional o internacional y la realización de catas y conferencias con el propósito de dar a conocer las excelentes virtudes del Aceite de Oliva, tanto en el ámbito culinario, como en el de la salud y belleza. La indumentaria de la Cofradía del Aceite de Oliva de Navarra consta de capa negra ribeteada con cinta dorada “color del aceite”, boina negra adornada con el escudo y medalla plateada con cordón dorado.

Fuente: sensacionesdelpaladar.blogspot.com.es

Por fin, trece programas después, empezaremos esta entrada sin necesidad de hablar de polémicas, tongos, despropósitos o faltas de respeto, porque esta vez si que han acertado de lleno con la prueba que ha decidido que Lorena abandone el programa. Pedro Subijana nos ha deleitado cocinando en directo Y no era tan difícil, llevábamos semanas pidiéndolo, muchos nos han dicho en este mismo foro que este programa es un show y que la cocina era un elemento secundario. Como a nosotros nos gustan este tipo de programas nos hemos resistido con uñas y dientes a esa idea y hoy se ha demostrado que se puede aunar show y cocina si lo que se muestra es realmente bueno. La fórmula mágica no ha sido otra que la de poner a un gran cocinero a cocinar sin red delante de las cámaras, en este caso al gran Pedro Subijana, y poner enfrente de él a los concursantes a dejarse guiar por las instrucciones del maestro (que este si lo es, no los de la semana pasada). El resultado ha sido magnífico, hemos visto cocina de verdad, hemos visto a Subijana disfrutando, hemos sentido la emoción de Emil por el momento que le ha tocado vivir, hemos visto el enorme esfuerzo de Cristóbal por dominar su ímpetu y hemos visto como Lorena se quedaba sin recursos a medida que se rezagaba de la explicación. Emil casi ni podía creérselo Hoy no se puede hablar de injusticia, la prueba ha sido tan limpia y tan igualitaria que la propia Lorena ha asumido con humildad que era la justa eliminada, y nosotros, por fin, nos hemos ido a la cama sintiendo que trasnochar un poquito (los horarios siguen siendo criminales para el que trabaja) esta vez si que ha merecido la pena. Pero hasta entonces habían pasado cosas que también tienen mucho que comentar, así que comencemos... PRUEBA DE PRESIÓN: CONVERTIR LAS SOBRAS EN ¿ALTA COCINA? La prueba de presión de esta semana también fue, en mi opinión, bastante acertada. Se trataba de hacer cocina de aprovechamiento, es decir, utilizar sobras de platos ya cocinados y crear con ellas platos nuevos y sorprendentes, intentando acercarse lo más posible a la alta cocina. Una prueba hecha para poner a prueba la creatividad de los aspirantes sin necesidad (o quizás si, porque la mayoría pecaron de simples) de meterse en complicadas elaboraciones. El ilustre invitado, entre los miembros del jurado Para esta prueba, el invitado fue el cocinero extremeño Quique Dacosta, poseedor de tres estrellas Michelin en su restaurante de Denia (Alicante). Dacosta quiso mostrarnos cómo interpreta él la cocina de aprovechamiento y desplegó un amplio muestrario de platos muy sugerentes... Trampantojo de judías usando sobras de la paella ¿Qué fue antes el huevo o la gallina? Precioso paraje natural al amanecer, hecho con las sobras del cocido (no sabemos si además estará rico) Quique Dacosta fue un invitado amable y respetuoso con los concursantes, en todo momento supo ponderar sus ideas y aportar buenos consejos para reorientarlas en la mejor dirección. Para la prueba, los concursantes encontraron una despensa repleta de platos ya preparados, guisos de carne, legumbres, rosbif, pollo y pescado asados, verduras, pulpo, paellas, en fin, mucho donde elegir. Pero la realidad es que dio la sensación de que no entendieron muy bien la prueba o que decidieron no arriesgar, porque para haber contado con 90 minutos, la mayoría de los platos que prepararon fueron decepcionantes. Una pequeña parte de lo que había en la despensa Siguiendo el orden de cata, comenzaremos por Lorena. La DJ malagueña decidió arriedgarse muy poco, me cabe una duda, no se si fue por miedo o simplemente porque no está capacitada para mucho mas, el caso es que aportó muy poco a lo que ya había... Lorena, preparando sus empanadillas de rosbif Lorena presentó en una pizarra una copa con puré de lentejas, sus tropezones y un crujiente de patata, acompañados por tres croquetas de pollo. Apuesta segura, si las lentejas estaban buenas, al pasarlas por la batidora no se van a estropear y si tienes mano haciendo croquetas (que al parecer Lorena la tiene) no es complicado sacar partido de un poco de pollo asado. Los jueces no le dieron mucha caña porque los platos estaban ricos, pero si que apuntaron que esperaban que se aportara un poco más en esta prueba. Que no nos líen, una mousse es otra cosa, eso es un puré Donde si le dieron fuerte y flojo fue en el emplatado de sus empanadillas, digno del mismísimo MatPollo en sus momentos más creativos. Quiso Lorena dibujar el clásico brochazo en el fondo del plato con una salsa reducida, pero al parecer estaba tan reducida que se le secó mucho y el resultado fue desastroso, recordaba al aspecto que debía tener la taza del retrete al que se refirió Samantha hace dos programas... Elementos inconexos sobre retrete de bar de carretera Después de Lorena llegó el turno de Mateo, y lo primero que sorprendió es lo bien aprendida que tenía la lección y pese a que le tentaron con suculentos pollos asados, esta vez prefirió no seguir acrecentando la leyenda de MarPollo... Canto de Sirenas para MatPollo: "Mateo, estamos aquí, cógenos, no te arrepentirás...." En su lugar, escogió sólo unos cuantos elementos. lentejas, un pulpo cocido, dos huevos duros y una bandejita pequeña con especias y hierbas. La escasa cesta de la compra de Mateo Como primera elaboración, presentó lo que el llamó Lueca o pan oscense relleno con huevo duro, chorizo y morcilla. Aquí tengo que solicitar la colaboración de nuestros lectores aragoneses, porque he buscado en internet y no he encontrado nada con ese nombre. Mateo elaborando sus ovnis Pues estas "luecas" consistían en unas empanadas horneadas rellenas de huevo dura y el chorizo y la morcilla de las lentejas. Fue un plato poco valorado por el jurado por su sencillez y en la cata pudimos ver, una vez más, a Pepe haciendo de las suyas. Todavía Pepe sigue siendo capaz de reinventarse cada programa Como segundo plato, hizo lo mismo que Lorena, metió las lentejas en la batidora y puso por encima los trozos de chorizo y morcilla. Pero los de morcilla pretendían ser un crujiente y resultaron ser un "calcinado de morcilla". Este detalle no pasó desapercibido a Jordi que le soltó a Mateo una buena bronca, especialmente porque lo había puesto sin probarlo, ¿no será que el hecho de ser celiaco no le permite probar la morcilla? ¿Para que pones esta porquería en el plato? MatPollo remató su menú con un carpaccio de pulpo consistente en congelar el pulpo ya cocido, cortarlo muy finito y añadirle por encima unas cuantas hierbas, aceite y sal. Muy poco, en opinión de los jueces, para la altura del concurso a la que estamos. Le hubiera ido mejor con un carpaccio de pollo asado con vinagreta de chilindrón El siguiente en pasar fue Cristobita. La cosa fue mal desde el principio para el granadino, porque a los cinco minutos de empezar Quique Dacosta ya le había advertido de lo descabellado de alguno de sus planteamientos iniciales. Cristóbal, así la vas a cagar seguro Después Pepe lo acabó de rematar al afearle su idea de hacer un taco usando como tortilla un crujiente de parmesano (si, de nuevo, y sólo una semana después, Cristóbal insiste con el crujiente de parmesano). A partir de ahí, el hombre empezó a sudar (viendo a Cristóbal cada vez nos acordamos más de Miguel de Top Chef) y a replantear todas sus elaboraciones, y el resultado de tal improvisación fue el esperable. Vinagreta humana para sus platos ,Como primer plato presentó un carpaccio de rosbif (o roastbeef que queda mejor) algo grueso, aderezado con sal, aceite, pimienta y los trozos del crujiente de parmesano que había pensado utilizar como base del taco. La crítica del jurado estaba servida ¿qué necesidad había de poner un crujiente en este plato cuando las lascas de parmesano crudo hubieran estado mejor? No le quedó apetecible Con el presunto relleno del presunto taco, preparó lo que él llamó un salteado de menestra al wok con pollo a la lima. Sinceramente creo que se equivocó, no creo que le vaya bien al pollo asado el sabor de la lima y, aunque el aspecto del plato no era malo, dudo que el sabor estuviera a la altura. Los jueces no vieron nada más que improvisación en este plato Finalmente, Cristóbal quiso rediseñar un potaje de cuaresma. Con los garbanzos y la verdura hizo un puré muy fino que usó como base, y con el pescado preparó un canelón, tan insulso de aspecto como escaso de contenido. Austeridad en el plato de Cristóbal Los jueces fueron duros con él, se centraron especialmente en el hecho de no haber pensado bien sus platos y haber tenido que improvisar después para sacar adelante la prueba y no haber comprobado que lo que estaba haciendo realmente estaba bueno. Cristóbal con su cara de bajonazo Y llegó el turno de Vicky, ya con el terreno bastante despejado, pudimos vivir una vez más unos minutos de exaltación de las virtudes de la carnicera. No quiero pecar de injusto con Vicky, que fue la que mejor entendió lo que se pretendía en la prueba y en mi opinión merece, junto a Emil, estar en la final, pero la imagen que están dando de que todo lo que toca se convierte en alta cocina es excesiva, e incluso a ella misma le está empezando a resultar chocante. Vicky elaborando su tierra de paella Como primero, Vicky preparó unos rollitos crujientes de pollo asado y boletus, su virtud, haber usado una pasta distinta para envolver el relleno, por lo demás, no veo mucha diferencia con las empanadillas de Lorena salvo las evidentes, en el emplatado. Vicky estuvo original usando otro tipo de pasta, pero ¿no está pelín quemada? El segundo plato era un pimiento relleno de sobras de dorada al horno y crema de patata. No lo puedo evitar, cada vez que veo un pimiento del piquillo me acuerdo de Borja de Top Chef, que daño ha hecho este hombre a la industria del pimiento. En el haber de Vicky hay que apuntar que acertó al añadir la crema de patata para dar una textura más apetecible al pescado asado. Ese pimiento tiene un salidero Su plato estrella fue una reinvención de la paella. Usó el conejo y lo preparó al ajillo y lo acompañó con el arroz, secado en el horno y convertido en tierra. Quizás fue en este plato donde se llevó la prueba, porque realmente potenciaba las cualidades de un conejo y un arroz, que al estar hechos de antes andarían ya bastante resecos Una especie de migas, pero con arroz machacado Como anécdota, decir que tuvimos que aguantar a Pepe perpetrando una ridícula imitación de Gollum, que ni venía a cuento ni estuvo bien... Usando le terminología que tanto te gusta: si no sabes torear ¿pa qué te metes? Y por fin llegó Emil y el comienzo del acoso y derribo al catalán (no a todos, sólo a este). Desde el primer momento Jordi se encargó de avisarnos de que Emil no tenía el día y la visita a su cocina fue toda una declaración de intenciones. Llegó Jordi con una sonrisa socarrona, dijo que lo que estaba preparando le recordaban a las "peroninas" de Jorge (que ya podía haberse quedado mejor con el nombre), y fue cuestionando todo lo que Emil proponía. Se avecinaba tormenta... Emil, despeinado y descamisado, ¿casualidad? Es cierto que Emil no supo sacar de esta prueba las posibilidades que tenía, pero tampoco creo que lo que hizo fuera peor que lo de Lorena. Donde la DJ hizo un puré de lentejas, él preparó algo más arriesgado, quiso presentar un cocido de bacalao en un formato distinto, jugando con las texturas. Compuso un vasito con cinco capas, una base de gelatina de caldo de pescado, un puré de garbanzos y verduras, lascas de bacalao, huevo duro picado y unos brotes como adorno. Cuando lo contó, la idea no me pareció mala Samantha dijo que se había cargado el plato, aunque los otros estuvieron más benévolos. Quizás se equivocó en pensar que esas texturas, con el sabor a pescado y en frío, iban a casar bien, pero me parece algo mucho más interesante que un puré de lentejas. Como segundo, intentó preparar un sencillo bocado que llevara la esencia de las lentejas. Preparó unas patatas cocidas y fritas con unos agujeros, que rellenó de la chicha del guiso, lo adornó con puré de lentejas y algunos tropezones grandes... ¿El peor plato de masterchef? Sin haberlo probado, se me antoja que esto es imposible que estuviera malo, te puede resultar decepcionante tratándose de Emil, puede ser que no entendiera la prueba como querían los jueces, pero calificar este plato como el peor que se ha hecho en masterchef (habiendo estado Celia o Cristina en las cocinas) es un castigo demasiado duro. Emil encaja abochornado las críticas a su plato Con Vicky como ganadora de la prueba quedaba por desvelar un premio adicional que se había anunciado al principio para el ganador. Dicho premio se ocultaba en un cerdito de barro que Vicky rompió de un martillazo... ¡Vaya caritas! El premio consistió en un viaje a Los Ángeles para conocer al director y protagonista de la película Chef, gran suerte para Vicky, que sin embargo nos proporcionó el "momento paleto" del día al no saber identificar exactamente a donde la habían mandado... Este tipo de premios patrocinados son habituales en otros países (por ejemplo en Top Chef USA), y pienso que podrían añadir un interés adicional a esta primera prueba de cada programa, visto que lo de ser capitán ha sido más bien un problema que una ventaja. PRUEBA DE GRUPO: PIJOLANDIA La sección NODO de masterchef se trasladó en esta ocasión a Marbella, para cocinar a pie de playa "para lo más granado de la sociedad marbellí". Voy a intentar opinar con templanza porque me puede un cierto complejo de clase. No me parece mal en principio que se desplacen a ningún punto de nuestra geografía para ensalzar las virtudes culturales, sociales o económicas del lugar, pero me enerva profundamente que vayan precisamente a Marbella a hacer de lameculos de los ricachones que viven ajenos al mundo real y encima los califiquen como "la flor y nata de la sociedad". No dudo que entre ese grupo de gente habrá algo salvable, pero ¿cuál es su mérito para que les debamos tanta admiración?. En muchos casos su dinero viene de lejos y todo su mérito se reduce a poderse haber permitido el lujo de no hacer nada o dedicarse a profesiones tan exóticas como diseñador de campos de golf o relaciones públicas, mientras que ellas se dedican a enriquecer a los cirujanos de la zona. Pura caspa. Otros directamente se han enriquecido con la dichosa burbuja inmobiliaria que nos ha empobrecido a los demás, que en Marbella ha estado y sigue estando hinchadísima. Bastante tenemos con saber que esto existe para que encima nos lo restrieguen en la tele pública. Comer con gafas de sol, la última tendencia en Marbella Para esta prueba, la organización rizó el rizo con la forma en la que se configuraron los equipos. La primera en elegir fue Vicky y se aseguró la presencia del rival más débil en caso de perder esta prueba, así que eligió a Cristóbal, y por la misma razón nombró a Emil capitán del otro equipo. Emil, que no se lleva bien con Mateo, se quedó con Lorena, y el pequeño Mat Pollo se erigió en equipo individual a cambio de unos platos mucho más sencillos y una manera de valorarle, basada en las benévolas consideraciones de los comensales, que prácticamente le salvaba de la prueba de eliminación. Al final, el gran beneficiado fue el último en ser elegido ¿alguien puede explicar que razón hay para esto? MatPollo recibe su delantal, me gustaría haber visto la cara de Vicky al verse sola con Cristóbal Pero en los equipos, cada uno se encargaría de un plato, aunque podría recibir ayuda del otro. La elección quedaba en manos de los capitanes, y la cosa quedó así: Este plato con poca elaboración fue para Lorena Emil se quedó con el plato fuerte Tiradito y verduritas, este plato estaba destinado a Cristobita Vicky se quedó con el pescado Y estos dos, fueron para Mateo, que pensó en añadirle unas alitas, de pollo, claro Empezaremos por lo más irrelevante, el paseo que le prepararon a Mateo para que no sufriera, el chiquillo. Le encargaron dos postres, no diría que sencillos, pero desde luego no se le vio ningún agobio en la elaboración, se ve que tenía tiempo de sobra. Además le pusieron como pinche permanente a un extraño personaje, pero que resultó de lo más eficaz. Olivia Valere, la ayudante de Mateo, comparte cirujano con Belén Esteban Como era de esperar, los postres fueron suficientemente bien recibidos como para que Mateo se librara de la prueba de eliminación sin apenas despeinarse. Sigo sin entender cómo otorgan de manera tan arbitraria una ventaja tan grande a uno de los aspirantes, y curiosamente, siempre a los mismos. La mancha de pijos, votando masivamente por Mateo En el equipo azul de Emil, las cosas parecían marchar bien desde el principio, la organización se hizo rápida y eficazmente, y estaban ya metidos en faena cuando aparecieron sus ayudantes. A Emil le tocó un tal Yiyi Llagostera, un señor con buena disposición, que lo más destacable que hizo fue darle un palazo a Lorena cuando le dio a probar su mayonesa de anguila y a él le pareció que estaba sosa... Esta soso, y si no lo vas a cambiar ¿para qué me lo das a probar? A la propia Lorena le cayó en suerte una señora enorme, más grande que Francia, como diría Cristóbal, empresaria inmobiliaria que presumió de tener las casas más exclusivas de Marbella. Admiro la templanza de Lorena, porque después de varios años con mi sueldo congelado y la mitad de mis pagas extras literalmente robadas, no se si podría contenerme teniendo cuchillos y un empresario inmobiliario a mano... Oh, que asquito, una choni poligonera Pero el más desafortunado fue en mi opinión Cristóbal, al que le tocó en suerte una tal María del Prado, que podría ser la hermana pija de María del Monte, pero que en realidad era la esposa del pijo aquel que lo hizo quedar a la altura de Marianico el Corto cuando estuvieron en Toledo (episodio de triste recuerdo y que nos recordaron convenientemente), a lo mejor si Cristóbal hubiera tenido padres ricos hubiera podido dedicar algo más de tiempo a cultivarse en lugar de a servir mesas en el bar. Su delicada tarea, exprimir catorce limas y 2 naranjas. Ea, bonita, ya has echao la peoná de este año. María del Prado y Jordi recuerdan el incidente de Toledo Tampoco fue de gran ayuda la que le tocó a Vicky, en realidad apenas dejaron a estos colaboradores trabajar durante diez minutos, no fuera a ser que a alguno de ellos se le fuera a pegar algo de la vulgaridad de los concursantes o se les astillase una uña. No entendí el estúpido jueguecito de meter a este personal en las cocinas, y eso, junto con la complacencia de los jueces con estas personas, me pareció insultante para la inmensa mayoría de las personas normales, que somos los que nos ponemos delante de la tele a echar un ratito después de pasarnos el día currando en casa y en el trabajo (los que tenemos la suerte de tener trabajo). Pero voy a centrarme en la cocina que veo que me estoy calentando. Lorena ayer no tuvo su día, se vió en la primera prueba y se confirmó en grandes despistes en la elaboración de su plato en esta prueba. Llegó bastante justa al emplatado, principalmente porque se olvidó de hidratar las algas que llevaba el plato y tuvo que hacerlo al final de prisa y corriendo. Para colmo de males, Jordi la pilló in fraganti poniendo su mayonesa de anguila ahumada como el que pone ketchup sobre una hamburguesa, por lo que le quedó una presentación bastante basta. La guinda fue que olvidó añadirle sal Maldon a unos pocos de los platos que salieron a las mesas, lo que ocasionó un buen cabreo de su capitán Emil. Lorena, esto es un mamarracho, y lo sabes Estos fallos no pasaron desapercibidos al jurado y supusieron su condena a la prueba de eliminación donde, a la postre, sería la concursante expulsada. Cristóbal estuvo bastante bien, en la línea de contención que está llevando desde su regreso. Para empezar, tomó una decisión sabia, aunque poco ortodoxa. Como suda como un pollo, decidió anudarse un metro de papel de cocina alrededor de la cabeza al estilo karate kid. Según él, se había refinado.... Hoy me he refinado, normalmente me ato un spontex En el equipo sacó su plato con disciplina, y haciendo caso a los consejos de Jordi, que le advirtió de que su tiradito tenía poco sabor. Después colaboró con Vicky en el segundo y sus decisiones, al final de la prueba, fueron fundamentales para que su capitana sacara su plato decentemente. Es por esto que le costó mucho entender qué es lo que le recriminaba el jurado al acabar la prueba y por qué Vicky se llevaba todos los méritos de un equipo donde él había trabajado tanto o más que ella y con bastante acierto. Había tomado buenas decisiones, había sabido rectificar su plato y le había sacado las castañas del fuego a su capitana. Pues todavía les pareció insuficiente, y le dijeron que aunque la actitud había sido buena, le hacía falta aptitud. Yo que Cristóbal, iría preparando la maleta. Mientras Vicky se lleva todo el mérito del equipo, la cara de Cristóbal lo dice todo A Emil le tocó un plato fastidioso, más que nada por el escaso tiempo disponible. Estoy bastante habituado a asar cordero y le doy toda la razón a Emil cuando dijo que o bien servía el cordero a medio hacer o bien lo servía con el hueso. Para que el cordero gelatinice bien sin quemarse por fuera, necesita una temperatura no tan alta y un tiempo algo mayor (e incluso si me apuras, mucho mayor). El emplatado de Emil fue especialmente criticado por Pepe (como él es tan fino...) Y esta fue la principal crítica que recibió Emil, insinuaron que no basta con saber de cocina, sobre todo cuando ese saber se convierte en soberbia. No me pareció soberbia en este caso (otras veces si, y así lo hemos contado) la actitud de Emil, no me pareció que pusiera excusas, como también le dijeron, simplemente hizo las cosas como él pensaba que se podían hacer, pero no como cabezonería, sino mirando el horno y viendo que el cordero aún no estaba. A lo mejor, el que peca de soberbio es el que siempre cree que lleva razón... Y la gran triunfadora de la noche, once again, fue Vicky. Y francamente no se cómo justificarlo en esta ocasión, porque no vi nada en Vicky mejor que en Emil o en Cristóbal. Aunque estuvo más calmada que otras veces, volvió a llevar una jefatura muy caótica, muy suavizada ¡¡¡por Cristóbal!!!, al que volvió loco por momentos. Como muestra, un botón, fue capaz de ordenarle que cerrara el horno y cinco segundos después que lo abriera como si fuera idea suya cuando el propio Cristóbal acababa de sugerirle que hornearan con la puerta abierta porque el horno estaba demasiado caliente. Ahí te quedas con tu puerta, carajote, la que me voy a salvar voy a ser yo, haga lo que haga Pero si injustificable fue la victoria de Victoria valga la redundancia, más injustificable fue el intento de sugestionar al público en favor de Vicky. Nos mostraron un vídeo de recortes para mostrar la evolución de la carnicera, desde su bochornosa capitanía en el día de Iberia, hasta su modélico liderazgo en el día de ayer... He puesto esta porque echaba de menos a Gonzalito Luego vino el patético recordatorio a su padre recientemente fallecido y es que, como twitteó ayer Cerezo y retwitteó después el propio Emil, aquí si no se te ha muerto alguien no tienes nada que hacer. Todo me pareció un intento muy burdo de dignificar la imagen de Vicky, presentándola como una humilde y desgraciada chica que ha sabido progresar pese a todo. Creo que tanto el claro favoritismo por parte del programa como esto, lo único que están provocando es un efecto de rechazo en una buena parte del público, en parte injusto, porque Vicky también ha hecho méritos para estar en la final y quizás no necesitaba de estas ayudas para tener algunas opciones. Dejo para el final el asunto del escenario escogido para el veredicto del jurado, una barra de aspecto setentero con un enorme leopardo estampado en la pared. No se si esto es tendencia o es trendy o que cojones es, a mi me parece una horterada, muy acorde con la decadente sociedad que nos mostraron ayer, a los que les traerá recuerdos de cacerías en lejanos países del sur, donde tienen que ir escoltados para no tener que mezclarse con la chusma hambrienta. Podían ser los ABBA españoles PRUEBA DE ELIMINACIÓN: POR FIN COCINA EN ESTADO PURO Y llegó por fin la prueba de eliminación con tres candidatos, los dos repescados, Lorena y Cristóbal y uni de los favoritos, Emil, que se presentó en la prueba de punta en blanco, incluso con corbata. En las pruebas de eliminación, Emil se pone guapo Pero la sorpresa de la prueba fue la propia prueba. Como invitado apareció el gran cocinero Pedro Subijana, poseedor de tres estrellas michelñin en su restaurante Akelarre. Subijana, repitió en masterchef Y la prueba era tan simple en el concepto como complicada en la ejecución. Los concursantes tendrían que elaborar uno de los platos de Pedro Subijana, pero a la vez que lo iba preparando el propio cocinero. Independientemente de que nos guste más o menos la propuesta culinaria de un determinado cocinero, o que nos pueda parecer más o menos snob el hecho de dar tantas vueltas a la elaboración de un plato que podía ser mucho más sencillo, es un placer poder ver como trabajan estos monstruos de la cocina y entender (insisto, se comparta o no el concepto) lo que están intentando hacer. Esto es precisamente lo que llevábamos tanto tiempo pidiendo, ver una competición de cocina limpia, donde además podamos aprender cosas de buenos cocineros viendo cómo trabajan. Pedro Subijana, preparando un poco de gelatina El plato elegido fue este... ...un plato en el que se aprovechan casi todas las partes del salmonete y se acompaña de unas salsas que van inyectadas dentro de unos fusillli hechos con gelatina vegetal. Para elaborarlo, los concursantes contarían con todos estos productos, donde destaca la inquietante presencia de unas jeringuillas y unos sacacorchos. Empezó Subijana descabezando el pescado y sacándole los filetes, cortando la cabeza por la mitad y sacándole los ojos. Hasta ese momento, todos iban siguiéndolo a la pervfección. Cristóbal le rompió así de bien la cabeza Después, puso abundante aceite en una sartén a fuego vivo, para freír en él todas las raspas del pescado, espinas, cabeza y aletas. Pretendía dejarlo todo muy frito para poder luego triturarlo y usarlo como base de una salsa. Y aquí Lorena empezó a perderse, porque en lugar de poner abundante aceite, puso muy poco aceite... Raspas a la plancha Y en seguida se dieron cuenta desde la grada, donde los jueces se habían unido a los protegidos Vicky y Mateo. MatPollo es un lince Mientras se freían las raspas, puso a hidratar la gelatina, después, cortó cebolleta y, en otra sartén, también con abundante aceite, la puso a freír (ojo, no a pochar). Lorena volvió a cometer el mismo fallo poniendo poquísimo aceite y pochando la cebolla en vez de freírla. Subijana continuó haciendo los higaditos del pescado a la plancha y una vez terminado con esto y frita la cebolla, pasó ambas cosas por un colador para escurrir el aceite, los unió y lo pasó por la batidora. Lorena no escurrió ni una cosa ni la otra, las batió con el aceite que llevaran. Lorena bate ante la atenta mirada de un salmonete Después, el invitado pasó el puré resultante por un colador para hacerlo más fino. Después cogió las espinas ya bien fritas y las trituró con la batidora y al pasar el resultado por el colador obtuvo una salsa espesa y untuosa concentrada de sabor. En este momento Lorena andaba ya perdidísima. El aceite concentrado Que gustó muchísimo a MatPollo (quizás le recordaba al aceite de la freidora de pollo) Lo siguiente fue calentar la gelatina hasta el hervor y freír en abundante aceite dos dientes de ajo, que luego tendrían que escurrir y dejar infusionando en leche Cristóbal fríe ajos, bate gelatina y no pierde de vista a Lorena todo a la vez, es un crack Lorena dejó los ajos escurriendo sobre la leche, no infusionando en la leche, y gracias a la inestimable ayuda de los dos protegidos (que no se entiende por qué no acallaron los jueces) puso enmendar su error y continuar con la receta. ¡Lorena, los ajos! No nos mostraron la elaboración de las tres salsas que prepararon, y pasaron directamente a lo más complejo de la prueba, la preparación de los fusilli de gelatina. Para preparar los fusilli había que usar las espirales de sacacorchos, el nitrógeno líquido y la gelatina. Primero se metían las espirales en nitrógeno unos segundos, después se metían en gelatina, se sacaban y se escurrían un poco y finalmente se desatornillaban de las espirales los moldes de gelatina. Los de Subijana, perfectos Pero Lorena se empeñó en hacerlo todo al revés, primero la gelatina, después el nitrógeno, y lógicamente, no le salían para mayor regocijo de MatPollo y compañía. Mira, como la caga la Lore Además, nos proporcionó uno de esos momentos en los que se demuestra que está totalmente fuera de control y no está entendiendo nada de lo que se está haciendo. en vez de desatornillar los fusilli, desatornilló las espirales del corcho, y además varias veces. O los nervios le jugaron una mala pasada o es que realmente su tope como cocinera son las croquetas. Pues nada, aquí está el primer fusilli de acero inoxidable Llegó el momento de rellenar los fusilli con las salsas, y de preparar el pescado, un golpe fuerte en la sartén por la parte de la carne, unos brochazos del jugo de espinas por la parte de la piel y dos minutos al horno. ¿A que no sabéis por que parte lo puso Lorena? Pues eso, por la parte de la piel El primero en pasar por la mesa de cata fue Cristóbal, al que se veía satisfecho de su elaboración. Un poco más desordenado, pero parecido Despertó división de opiniones el plato de Cristóbal, aunque en general se valoró bastante el trabajo del granadino, que viendo lo que presentaba su rival Lorena podía estar bien tranquilo de que aguantaba una semana más. Después salió Lorena, completamente entregada al ser la única en no haber podido terminar el plato. Bastante desastroso el resultado Fusilli mal hechos, pescado mal ejecutado, sobraban las palabras y las excusas, Lorena afrontaba sus últimos minutos en el programa... Ya se veía venir Y la traca final fue la cata del plato de Emil, que saltaba a ojos vista que era el que más se parecía al original. Buen acabado el de Emil Pero Jordi no quiso dar a Emil la misma satisfacción que a Vicky se le concede con tanta facilidad. Tras un pequeño interrogatorio probó el plato y lo tildó de falto de sal, luego intentó una metáfora que dejó a medias y dejó a Subijana delante del catalán. Y Pedro Subijana dio aEmil todo lo que necesitaba y de paso, un "zas, en toda la boca" a la altanería de Jordi, ya que le gustó el plato de Emil y lo calificó de muy bueno. Emil goza de este efímero momento de gloria Lo que dijera Pepe después ya resultaba irrelevante, porque Emil flotaba ya varios metros por encima del suelo y su satisfacción probablemente compensaba todas las injusticias quye se han cometido con él en las últimas semanas. ¿Y AHORA QUÉ? LOS QUE SUBEN Y LOS QUE BAJAN Nos han informado de que este año la final será entre dos y no entre tres candidatos, por lo que suponemos que la semana que viene se largarán dos candidatos, no me atrevo a dar un pronóstico, aunque si tenemos que fiarnos de las impresiones que están haciéndonos llegar, los finalistas serían Mateo y Vicky. Sube Vicky, al menos para los jueces, que son los que deciden Sube Mateo, y lo hace en un lecho bien mullidito, protegido de cualquier dificultad Sube Emil, al que las palabras de Subijana le pueden parecer suficiente premio Baja Cristóbal, no en la realidad, que ha mejorado mucho, pero su papel de comparsa está llegando a su fin y será con toda probabilidad el primer eliminado. Baja Jordi Cruz, engreido, malhumorado e irrespetuoso, no se parece en nada al que nos gustó tanto la temporada pasada por ser el único que sabía ver en los platos cosas que no veían los demás OTROS ENLACES QUE QUIZÁS TE INTERESEN Masterchef 2.1: 15 aspirantes con potencial Masterchef 2.2: Camino del exceso Masterchef 2.3: Mucha soberbia en la cocina y poca cocina soberbia Masterchef 2.4: Una gente impresentable Masterchef 2.5: Una ración de chaperoninas (al punto) Masterchef 2.6: El falso estratega Masterchef 2.7: Dos horas para esto Masterchef 2.8: Naufragio culinario en O Grove Masterchef 2.9: ¿Quién será? Masterchef 2.10: La extraña salida de Gonzalo Masterchef 2.11: La salvación de Cristina fue milagrosa Masterchef 2.12: ¿A alguien le queda alguna duda?

Fuente: cocinarconciencia.blogspot.com

Esta receta de crema pastelera es la que figura en la entrada de buñuelos de viento rellenos de crema pastelera (y de nata) . La pongo por separado para que sea más cómoda de consultar, dado que se va a usar en más recetas, como de tarta de filloas. Como explico en la otra entrada , está sacada de un libro de cocina de Pedro Subijana. Aquí doy las cantidades para algo más de un litro de crema pastelera. Yo la aromatizo con canela y limón, pero también se puede hacer con vainilla, con otras especias o con un chorrito de licor. Ingredientes: Un litro de leche 8 huevos 300 g de azúcar blanquilla 90 g de fécula de maíz (Maizena) Una rama de canela Corteza de un limón 20 g de mantequilla Para preparar la crema pastelera, echamos en un cazo la leche, menos unos 100 ml (medio vaso), con la canela y el limón. Lo ponemos al fuego. Cuando hierve, apagamos. Mientras tanto, batimos los huevos. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo hasta obtener una crema. Mezclamos la harina con la leche fría. Lo añadimos a la crema de huevo y batimos un poco más. Echamos esta crema en el cazo con la leche y volvemos a poner a fuego muy suave. Revolvemos hasta que espesa. Va espesando de manera irregular y nos puede parecer que van a quedar grumos, pero al final se unifica. Cuando ya tiene la consistencia de crema apagamos. Al enfriar, espesará todavía más. Retiramos la canela y la piel del limón. Echamos la crema pastelera en una fuente. A mí me gusta colar siempre las cremas, para evitar cualquier posible grumo o resto de canela o limón. Le ponemos los trocitos de mantequilla por encima, para que se forme una película de grasa, que impida que se forme costra. Cuando ya esté tibia, revolvemos la crema para que se incorpore la mantequilla. Ponemos en una o dos mangas pastelera y guardamos en la nevera hasta la hora de utilizar. Si no queremos ponerlo en mangas pasteleras, podemos dejarlo en la fuente y ponerle un papel film pegado.

Fuente: elfestindemarga.blogspot.com.es

Ya se ha hecho un poco tarde para colgar esta entrada. Se supone que son unos dulces para conmemorar el día de Todos los Santos (1 de noviembre). Pero bueno, están tan ricos que se pueden hacer cualquier día del año. Además, hay en algunas zonas que se hacen en carnavales o en Semana Santa, así que ahí quedan. Los buñuelos los empezaron a elaborar en España los judíos sefardíes en el siglo X, para celebrar la fiesta de la Janucá . La Janucá es una fiesta variable, que se celebra entre finales de noviembre y finales de diciembre. Como esta fiesta está cercana a la de Todos los Santos, los cristianos los adoptaron. De ellos se dice lo mismo que os contaba en la receta de zonchos, que cuando comes uno sacas un alma del purgatorio. En Galicia han convivido con los zonchos y los huesos de santo, aunque hay otras zonas de España donde son mucho más populares. Yo donde he visto más es en Castilla y León. Cuando fui a estudiar a Salamanca, me sorprendió cómo se ponían los escaparates de las pastelerías en estas fechas, llenos a rebosar de buñuelos de todos los sabores. Para una golosa como yo, aquello era el delirio. Eran muy pequeñitos y carísimos, así que, con mi presupuesto de estudiante universitaria, apenas me daba para comprarme unos pocos, de crema pastelera y de chocolate. Mis favoritos eran los de la pastelería Las Torres, en la Plaza Mayor, aunque los de Gil tenían muchísima fama. Una vez fui con mi querida amiga Marian, de Salamanca, a comprarlos a Gil para su comida familiar y no me podía creer la bandeja inmensa que cogió. Fue ya en Salamanca, dado que no me podía permitir pagar por todos los que yo quisiera, cuando empecé a hacerlos yo misma. Mi madre nunca los había hecho y tengo un recuerdo vago de mi abuela haciéndolos. Me parecieron muy sencillos. Y me sorprendió que la receta para la masa fuera la misma que la de los petisús, que tantas veces preparaba mi madre, pero fritos en lugar de horneados. Es la masa choux. Tengo una receta infalible con la que se pueden preparar buñuelos, profiteroles, petisús, eclairs,... Hace poco se la pasé a Miriam, una amiga bloguera, y preparó unos eclairs de frigo pié y nutella con una pinta espectacular. La receta la saqué del libro de los amantes del chocolate, del que ya os hablé en la receta de tarta de chocolate para chocolate adictos . Y la receta de la crema pastelera de un libro de un cocinero que me encanta, Pedro Subijana, y que tiene un restaurante maravilloso en una de mis ciudades favoritas. También os hablé ya de él (en este caso en la receta de la leche frita ). Yo siempre he hecho los buñuelos un poco más grandes, pero esta vez, en recuerdo de los de Salamanca, los he elaborado muy pequeñitos. Me han quedado muy bonitos y redonditos. Además, me he dado cuenta de que, cuánto más pequeños son, es más fácil que salgan bien. La dificultad de los buñuelos está en la temperatura del aceite. Si está muy bajo se caen al fondo y quedan aplastados, pero si está muy alto se queman por fuera y no crecen. Si el buñuelo es grande existe, además, el peligro de que explote y se deforme todo. Con los pequeños, la temperatura del aceite es mucho más fácil de controlar a ojo. Nunca había pensado en lo evocador del nombre, “buñuelos de viento”. Una seguidora de Facebook argentina, Cecilia, me dijo uno de estos días (cuando publiqué la foto) que llevaba esperando esta receta desde su infancia. Había oído hablar de ellos en un cuento infantil y pensaban que no existían realmente. La verdad es que son tan buenos que parecen sacados de cualquier cuento o paraíso imaginario. Claro que de viento solo son antes de rellenar con crema pastelera o nata, cuando son una masa ligera llena de aire. Una vez que le hemos metido la crema, no queda ni una burbuja de aire dentro de ellos. Yo relleno los buñuelos con una manga pastelera con una boquilla grande, del número 4 o mayor. Si no tenemos manga, podemos darles un corte y rellenar con una cuchara. Salen bastantes. Yo preparé unas cajitas para regalar a algunos amigos. Les encantaron. Ingredientes crema pastelera: (Yo hice el doble de las cantidades que pongo aquí, porque quería que me sobrara bastante crema) ½ litro de leche 4 huevos 150 g de azúcar blanquilla 45 g harina de trigo o fécula de maíz (Maizena) Una rama de canela Corteza de un limón 20 g de mantequilla Ingredientes nata montada: 200 ml de nata para montar (al menos con un 35% de materia grasa) muy fría 2 cucharadas de azúcar blanquilla ¼ cucharadita de vainilla en polvo Ingredientes buñuelos (masa choux): 125 ml de leche entera 125 ml de agua 110 g mantequilla a temperatura ambiente 140 g de harina tamizada 5 huevos medianos Una cucharadita de sal Una cucharadita de azúcar Un litro de aceite de oliva suave (u otro aceite o grasa suave) para freír Una cascara de limón para freír en el aceite Para preparar la crema pastelera , echamos en un cazo la leche, menos unos 100 ml (medio vaso), con la canela y el limón. Lo ponemos al fuego. Cuando hierve, apagamos. Mientras tanto, batimos los huevos. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo hasta obtener una crema. Mezclamos la harina con la leche fría. Lo añadimos a la crema de huevo y batimos un poco más. Echamos esta crema en el cazo con la leche y volvemos a poner a fuego muy suave. Revolvemos hasta que espesa. Va espesando de manera irregular y nos puede parecer que van a quedar grumos, pero al final se unifica. Cuando ya tiene la consistencia de crema apagamos. Al enfriar, espesará todavía más. Retiramos la canela y el limón. La echamos en una fuente. A mí me gusta colar siempre las cremas, por si queda algún grumo o resto. Le ponemos la mantequilla en trocitos por encima, para que se forme una película de grasa, que impida que se forme costra. Cuando ya esté tibia, revolvemos la crema para que se incorpore la mantequilla. Ponemos en una manga pastelera y guardamos en la nevera. Si tenemos portaboquillas, lo colocamos en la manga. Si no tenemos, ponemos ya la boquilla, que sea grande para que salga la crema sin dificultad. (Nota: La masa que se ve en la esquina superior izquierda es la masa de buñuelos enfriando). Para montar la nata , batimos con unas varillas la nata (que estará muy fría) con el azúcar y la vainilla hasta tener textura de crema. No debemos de batir de más porque se nos cortaría. La metemos en una manga pastelera y la conservamos en la nevera hasta el momento de rellenar los buñuelos. Como en el caso de la crema, si tenemos portaboquillas, lo colocamos en la manga. Si no tenemos, ponemos ya la boquilla, que sea grande para que salga la nata sin dificultad. Para preparar los buñuelos , echamos en un cazo el agua, la leche , la mantequilla, la sal y el azúcar. Ponemos al fuego hasta que hierva. Sacamos del fuego, echamos la harina, toda de golpe, y revolvemos rápido con una cuchara de madera. Volvemos a poner al fuego suave y le damos vueltas con la cuchara de madera, durante un minuto más o menos, hasta que se separa la masa de las paredes y el fondo del cazo. Yo solo la tuve que poner unos segundos, porque ya se me separó cuando eché la harina. Este paso se hace para eliminar de la masa todo el líquido sobrante y que tenga la textura y consistencia perfecta. Gracias a esto, esta masa siempre sale bien. Retiramos del fuego y dejamos enfriar. Después añadimos los huevos enteros uno a uno, dando vueltas con fuerza para que se incorpore bien después de echar cada uno. Nos tiene que quedar una pasta muy lisa y brillante. Ya está lista para empezar a freír. Ponemos en una sartén abundante aceite. Ponemos una cáscara de limón, mientras se calienta, para quitarle sabor. Yo reutilicé aceite de otra fritura dulce, por lo que ya no le puse el limón. Ha de ser suficiente para que floten los buñuelos sin tocar el fondo. Ponemos al fuego. Cuando está bien caliente echamos con dos cucharas bolitas de masa. Usamos unas cucharas bastante pequeñas porque los buñuelos crecen mucho. Yo uso las más pequeñas que tengo. No echamos demasiadas bolitas porque bajarían mucho la temperatura del aceite. Si vemos que se doran demasiado deprisa sin dar tiempo a que se inflen, bajamos la temperatura. Si, por el contrario, vemos que se quedan como aplastados, la subimos. Enseguida controlaremos la temperatura adecuada. Es sencillo. Muchas veces se dan la vuelta solos. Si no lo hacen, se la damos nosotros para que se doren por los dos lados. Cuando están doraditos, por todo alrededor, los sacamos a una fuente cubierta de papel absorbente. A mí no me gusta tostarlos mucho, porque están más ricos blanditos, así que solo los hago lo suficiente para que queden cociditos por dentro y no se deshinchen al enfriar. Cuando están fríos los rellenamos. Si no tenemos mangas, los abrimos con un cuchillo como hasta la mitad y ponemos la crema (o la nata) con una cuchara. Cerramos. Con la manga, clavamos la boquilla en el buñuelo y apretamos la manga hasta notar que el buñuelo queda lleno de crema (o de nata) por todas partes. Los vamos colocando en una fuente o plato redondo. Yo pongo en un plato los de crema y en otro los de nata, pero también pueden ponerse mezclados. Conservamos en la nevera hasta el momento de comer. Se conservan ricos dos o tres días. Al momento de servir espolvoreamos con azúcar glass. El azúcar lo pasamos por un colador para que quede más suelto.

Fuente: elfestindemarga.blogspot.com.es

Un plato no siempre tiene que estar bueno como se entiende habitualmente, pero debe ser emocionante, aunque "chirríe", y tener sentido dentro de la secuencia de un menú, asegura Andoni Luis Aduriz, el quinto cocinero mejor del mundo. Aduriz, propietario del restaurante Mugaritz, en Rentería (Guipúzcoa), que cuenta con 2 estrellas Michelín y 3 soles Repsol, ha querido diferenciarse del resto de los restauradores que participan en el XVII Congreso Nacional de la Cocina de Autor de Vitoria y su ponencia, en lugar de centrarse en sus éxitos, se ha basado en sus "fracasos". Ha explicado que quiere transmitir al público que la mayoría de los platos nace de los errores y que para cocinar algo interesante hay que insistir, esforzarse y hacer múltiples pruebas. Ha reconocido que "casi todas" sus ideas acaban en fracaso y ha puesto como ejemplo uno de los platos que integran el menú de su restaurante, en cuya elaboración ha tardado junto a su equipo cinco años, pese a lo cual aún no está satisfecho del todo con el resultado. "Todavía está vivo y tendrá que seguir creciendo", ha apuntado. Para que un plato salga adelante "hay que estar muy convencido" de que realmente tiene algo que "contar y expresar" y "no siempre tiene que estar bueno como se entiende habitualmente, sino que tiene que ser un plato emocionante que tenga sentido dentro de un contexto de un menú", ha afirmado. Aduriz reabre las puertas del Mugaritz el próximo día 13. El restaurante sufrió un incendio el 15 de febrero del año pasado, abrió sus puertas al público tras las obras de reparación el 15 de junio y volvió a cerrar de nuevo a partir del 19 de diciembre. Ha anunciado que durante este tiempo ha invertido 480 horas en elaborar el único menú que se ofrecerá en su restaurante. Éste consta de 16 platos y puede haber alguno que "chirríe", pero para este cocinero eso es "necesario" porque dentro de esa secuencia de manjares hace falta generar "diferentes niveles de tensión". "Un plato tiene vida propia pero evidentemente tiene que estar situado dentro de un contexto mucho más amplio", ha argumentado. En el último día de este congreso, que ha reunido en Vitoria desde el pasado domingo a restauradores europeos que suman 23 estrellas Michelín, también han intervenido hoy Pedro Subijana y el italiano Massimo Bottura, el sexto cocinero mejor del mundo. Subijana, antes de mostrar a los participantes cómo elabora unas gambas con fuego de orujo, ha señalado que "parir platos todos los días" es "imposible y absurdo". Este restaurador propietario del Akelarre (San Sebastián), que cuenta con tres estrellas Michelín y tres soles Repsol, ha ofrecido varios consejos a los cocineros que quieren triunfar en el mundo de la alta gastronomía, el primero de ellos que les guste y les apasione. No obstante, ha advertido de que es algo "muy sacrificado" ya que hay que estar pensando en la cocina "todas las horas del día y de la noche". "Hay que tener los ojos abiertos, los radares puestos a todas horas y trabajar y trabajar con humildad", ha manifestado, al tiempo que ha resaltado que el objetivo es disfrutar con lo que se hace, transmitirlo y que todo ello desemboque en "un gran placer en el paladar". También Subijana ha indicado que la crisis económica está afectando a la alta cocina porque hay "más miedo a gastar y a que te vean", aunque, en su opinión, todo ello "agudiza el ingenio". ELCORREO.COM

Fuente: marceloguerreiro.blogspot.com.es

Hace años me regalaron un libro de Pedro Subijana y me permití copiarle una de sua recetas, eso si, a mi manera. Ingredientes: 1 litro de agua 300 gr. de arroz 10 gr. de aceite Sal 1 lata de atún (yo utilizo en escabeche, pero puede ser la que más nos guste) Lechuga Pimiento Rojo y/o verde Mayonesa Pasos: Echamos el agua, el aceite y la sal en la jarra y programamos 8 minutos, 120 grados, velocidad 2. Introducimos el cestillo en la jarra y echamos el arroz, programando 13 minutos, 120 grados, velocidad 4. Una vez frío, mezclamos con la lechuga, el atún y el pimiento. Añadimos la mayonesa en el momento de ponernos a comer.

Fuente: recetasmycookollagme.blogspot.com.es

ATENCIÓN , ESTA CRÓNICA O SUS COMENTARIOS PUEDEN CONTENER SPOILERS Bueno, pues una semana más se cumplió rigurosamente el guión establecido (o spoileado) y se fue Víctor a la calle. Y es una pena que a estas alturas nos falte la emoción de saber que va a pasar porque el programa de ayer contó con tres pruebas estupendas, donde los aspirantes pusieron lo mejor de sí mismo. Una primera prueba, la de los suflés, donde se buscaba técnica y precisión, una segunda prueba, la de los gurús del Bulli, donde se pedía creatividad e imaginación, y una tercera, la de Yayo, en la que se valoraba la sensibilidad a la hora de percibir sabores y texturas sin usar la vista. Víctor, minuto antes de ser eliminado, probando sus propios dedos (autofagia) Una vez más la polémica llegó a la hora de la decisión final, donde, pese a que el plato de Marc fue el peor valorado por los jueces, fue el de Víctor el que fue elegido como el peor y obligó al valenciano a coger sus cuchillos e irse. PRUEBA DE PRESIÓN: HOMENAJE AL SUFLÉ Confieso que nuca he intentado hacer un suflé, y a lo mejor por ignorancia no termino de comprender ese miedo tremendo que tienen todos los cocineros a este vaporoso plato, El caso es que desde que se nombró en ese plató la palabra suflé, hubo a más de uno que empezaron a temblarle las piernas. Cuidado, que viene el coco Pero esta vez, la gran novedad de la prueba de presión fue el hecho de que no concedía la inmunidad (tampoco tenía mucho sentido a estas alturas del programa), sino que aportaba al campeón una ventaja notable de cara a la segunda prueba del programa. Así que como digo, el protagonista de la prueba fue el suflé, y como defensor y experto de esta receta trajeron como invitado a Fernando Canales, michelinoso chef y propietario del restaurante Etxanobe de Bilbao y, al parecer, auténtico experto en la materia. Canales hizo una receta para quitarse el sombrero Desde hace tiempo se viene reclamando en este foro que las intervenciones de los grandes chefs que aparecen en el programa sena más didácticas, para que los que nos gusta cocinar tengamos la oportunidad de aprender algo además de entretenernos con el concurso. Si en Masterchef acertaron el día que trajeron a Pedro Subijana, esta vez en Top Chef hay que alabarles el acierto de haber mostrado la elaboración completa del suflé que preparó Fernando Canales, incluyendo multitud de comentarios y trucos que pueden ayudar a elaborar en casa esta complicaa delicia. El batido de las claras debe ser manual para obtener una burbuja más pequeña El resultado fue un espectacular suflé de chistorras que no parecía tan difícil, pero que luego ninguno de los concursantes fue capaz de replicar perfectamente. Pintaza Los concursantes dispusieron de 45 minutos para elaborar el suflé, y el planteaiento (aparentemente) era fácil, 29 minutos para conseguir la base, 15 minutos de horno y 1 minuto para emplatar, pero sólo Marc consiguió meter sus suflés en el horno antes de que el reloj llegara a 45 minutos. El hecho de que coincidieran en el tiempo todos los platos en el horno permitió ver una imagen insólita de los concursantes, sin cocinar y simplemente esperando que el calor hiciera su trabajo. Esta relajación propició momentos simpáticos, por ejemplo, Víctor y Marc de repente avisaron a Fran de que sus suflés se estaban bajando y éste acudió raudo, bandeja en mano, a ver que pasaba, para comprobar que le estaban vacilando y que sus suflés progresaban adecuadamente. Marc y Víctor se felicitan por su ingenio. ¿Qué pensará Carlos de esto? De todos los concursamtes, Fran fue el que más inseguro se mostró ante la papeleta del suflé, y también fue uno de los que optó por un suflé dulce, concretamente de chocolate con toques de especias. Aunque él se mostró bastante satisfecho con el resultado final, lo cierto es que le faltó tiempo de horno, luego tardó mucho en sacarlos del propio horno y al llegar a la mesa deprisa y corriendo se le desmoronaron un poco. Chicote pone en evidencia la blanda textura del suflé de Fran Desde el primer momento se vio que Marc no tenía su mejor día con el suflé, lo que debía ser un poco de harina perfectamente incorporada a la leche resultada más parecido, como bien dijo Chicote, a una masa de croquetas más bien sequerona. No exageraba Chicote Además, más por esa falta de humedad en el preparado inicial que por exceso de horno, sus suflés de gambas quedaron más como unas tortillas de gambas en vasito. Como es una tortilla, por eso le ha puesto el pan, sentenció Fernando Canales. Suflé-tortilla venido a menos de Marc No prestó apenas atención a Davis la realización del programa y apenas nos enteramos de que eran dulces e incluían manzana, nueces, naranja, canela y otras frutas. David, con cara de recién levantado nos cuenta su idea La cata tuvo Luces y sombras, pero sobre todo reveló un detalle que se veía venir. David fue el último en meter los suflés en el horno, apenas a 11 minutos del final de la prueba, era muy evidente que estaban poco hechos. Además, según dijo él: "he hecho el catalán, he puesto poca cantidad", por lo que tampoco le subieron demasiado. (Quiero aclarar, para no herir a nadie en este momento de tanta sensibilidad coyuntural, que las opiniones y comentarios de David son de David, no míos) David encajando la crítica a su suflé Víctor, como siempre, optó por el riesgo e ideó un suflé totalmente distinto, con ingredientes como albahaca, setas shitake, camarones o lima. Su apuesta le salió bien, su cocción fue la más acertada, el color verde resultaba vistoso, y aunque sus sabores resultaron algo exagerados para el jurado, resultó ser el mejor de los cuatro en opinión del jurado. Chicote no perdona el suflé verde de Víctor Presuntamente Víctor iba a tener una gran ventaja en la prueba que daba paso a la semifinal, pero luego la ventaja no resultó ser tan grande... PRUEBA CLASIFICATORIA: VÍA RÁPIDA A LA SEMIFINAL Y llegó la primera prueba clasificatoria de esta edición de Top Chef, una prueba donde la victoria daba el acceso directo a la semifinal del programa. Para realizarla se trasladaron a Salamanca, y como jurados invitados, un triplete de lujo, tres de los miembros del equipo creativo de la época gloriosa del Bulli, Albert Raurich, Eduard Bosch y Oriol Castro Un jurado de prestigio para juzgar la creatividad de los concursantes La prueba que les prepararon en esta ocasión los llevaba al límite de su creatividad. Se dispusieron frente a sus mesas cada uno con una caja cerrada delante, y al abrirlas, descubrieron cinco elementos absolutamente discordantes que tendrían que incluir en su plato: vino, gominolas, alitas de pollo, melocotones y salmón noruego Más que un reto, una putada La "enorme" ventaja de Víctor en esta prueba consistía en poder asignar a dos de sus rivales un ingrediente extra, gallatas o arenques ahumados. Víctor valoró la dureza de sus rivales y asignó a Fran el plato de galletas y a Marc los arenques. Resulta curioso cómo a Víctor se le llena la boca diciendo que a él Fran no le parece tan bueno ni el favorito, pero sin embargo, a la hora de la verdad es a él al que le pone el mayor obstáculo. Fran, con sonrisa socarrona, agradece a Víctor el detalle Una vez dentro, sólo una hora para cocinar. Mientras tanto, en el comedor, la conversación del jurado da algunas pistas sobre qué puede ser lo más importante a la hora de afrontar esta prueba: se valorará mucho la creatividad y es muy importante cuidar los puntos de cocción. La santa cena, como lo calificó David Empezaremos por David, que fue el primero en presentar su plato. El catalán ideó un plato dando protagonismo a los elementos que más le cuadraban (como el pollo, el vino o los melocotones) y quitándoselo a aquellos que le chirriaban más. Así , como no veía la forma de integrar alitas y salmón en el mismo plato, usó la grasa del salmón para emulsionar una salsa de melocotón. Psst, este de aquí atrás se va hoy a la calle Primero cocinó las alitas a baja temperatura, luego las ahumó y las acompañó de un pure rústico de castañas, la emulsión de melocotón y una salsa de alcaparras. ¿Cuál es la alita de pollo? El jurado trató bastante bien el plato, sólo le achacó que le había dado excesivo protagonismo a un ingrediente que no estaba en la caja, las alcaparras, por lo demás, valoró positivamente tanto la presentación como el equilibrio de sabores, y el muchacho se fue de vuelta con una gran sonrisa en la cara. Extraña reacción de Sosi ante el plato de David El segundo en pasar por la cata fue Marc. No me pareció que ni su idea ni su ejecución estuvieran a la altura de otras ocasiones, sobre todo teniendo en cuenta que conocía perfectamente al jurado y probablemente tenía más pistas que sus rivales de cómo sorprenderlos o al menos agradarlos. Marc recurrió a un viejo truco usado el año pasado por Arrabal en Top Chef 1 y por José David en Masterchef 1, colocar una base más o menos sabrosa, en este caso Marc se decantó por un caldo gelatinizado de las alitas de pollo, y añadir sobre esa base el resto de los ingredientes de manera más o menos estética. ¿Donde he visto yo esto antes? A la hora de escoger el nombre del plato, el genio de Figueres volvió a derrochar pedantería y lo llamó "Petite fantasie surrealiste" y, cómo no, volvió a vincular su nombre, en un alarde de modestia, con el de su paisano Salvador Dalí. Sin embargo, a sus amigos del Bulli no les pareció tan fantástico el plato y, reconociendo su originalidad estética, no dudaron en criticar la textura de las gelatinas que servían como base de fondo al plato. "Este tío de aquí atrás se cree que es la ostia, pero en realidad es un manta" Después, llegó el turno de Fran, al que otra vez vimos incómodo con los ingredientes que le habían tocado (a ver si va a ser verdad lo que dice Víctor, y cuando lo sacan de sus platos de Coque...). Lo primero que hizo fran fue quitar la piel a las alitas para cocinarlas a baja temperatura, y allí le llegó el primer revés, porque Chicote no dudo en tildarlo prácticamente de insensato y soltarle una colleja por renunciar a ese crujiente placer. Fran encaja la colleja ante la fugaz mirada de David El plato de Fran no era un conjunto, sino más bien una serie de piezas inconexas amontonadas y diseminadas por el plato, sin duda uno de los peores platos que le hemos visto en el programa, El jurado lo vio igual y, aunque destacó algunas virtudes, en general no mostró un excesivo entusiasmo. No sabe uno cómo comerse un plato así Una curiosa anécdota al final de la hora de cocinado. David se acerca a Fran y le pregunta con mucho interés que cómo ha hecho su plato, cuando éste empieza a explicárselo comprueba con estupor como David no el está haciendo ni puñetero caso y está hablando con Marc. Aquí parecía tener mucho interés... ...pero le duró tres segundos Menos mal que unos bailecillos regionales consiguieron volver a animar al salmantino... La clásica sardana post-cooking iniciada por Fran y seguida por David y Víctor El último en discordia fue Víctor, que volvió a arriesgar dando a su plato su particular estética, sin embargo falló en lo que no se podía permitir fallar, el salmón se le pasó de punto. Cuando Chicote se lo advirtió ya no tenía tiempo de rectificar, así que con eso se presentó ante el jurado. Salmón "al punto" según Víctor Aunque la originalidad de su plato fue muy alabada y algunos elementos como la salsa de vino y frutos rojos fueron puestos al mejor nivel, los exigentes cocineros del Bulli no pasaron por alto el punto de cocción, lo que condenó al valenciano a la prueba de eliminación. El resultado final, vistoso pero seco (y con ese extraño churro de pollo delante) Llegó el momento de la decisión final y ganó el que menos críticas había recibido y que además había sido nominado por sus compañeros como uno de los favoritos para ganar, que no fue otro que David, con lo que se convirtió en el primer semifinalista de Top Chef. David, muy emocionado, abraza a Fran Para terminar con esta prueba, sólo un par de cosas, una positiva y una negativa. La positiva es que me gustó muchísimo la actuación de este jurado en la prueba. Muy profesionales, diseccionaron todos los platos desde todos los puntos de vista y fueron capaces de combinar sin molestar a nadie alabanzas y críticas siempre bien argumentadas. Jurados así son os que necesitan programas como este si quieren dar la imagen de ser un concurso serio. Los gurús del Bulli tuvieron una actuación destacada En la parte negativa, señalar que hemos vuelto a ver que estos grandes cocineros tienen talento en los fogones, pero en muchas ocasiones no saben comportarse en la mesa, mirad estas imágenes. Primero Sosi... ...luego Yayo... ...y finalmente Albert Raurich, nos muestran nuevas utilidades de los cubiertos Resulta lamentable ver cómo comen estos señores tan exigentes para otras cosas, pero resulta incomprensible cómo la realización, en vez de taparlos un poco, intente mostrarnos lo peor de cada uno de ellos. Está claro que aquí no hay amigos. ESTA CRÓNICA ESTÁ EN PROCESO DE ELABORACIÓN Y SE IRÁ ACTUALIZANDO A MEDIDA QUE MIS OBLIGACIONES ME LO PERMITAN. GRACIAS

Fuente: cocinarconciencia.blogspot.com

Receta de Pedro Subijana chef del Restaurante Akelarre (San Sebastián) Ingredientes (4 comensales) 4 trozos de cochinillo de 150 gr.cada uno Para el caldo : 250 gr. de panceta ibérica 1,5 litros de agua Para la guarnición: 2 tomates cherrys amarillos 2 tomates cherrys rojos 12 plantas de cebolleta Para el bolao de tomate : 50 gr. de tomate en polvo 250 gr. de azúcar 100 gr. de agua Para la glasa: Una clara de huevo 100g r. de azúcar glasé Para la emulsión de Ibérico: 25 gr. de la grasa del caldo 100 gr. de caldo 15 gr. de resource Conversor de medidas | Contador de calorías Cómo hacer Cochinillo asado de Akelarre paso a paso Para el caldo: Se corta la panceta en dados, se rehoga en una cazuela hasta que esté transparente, se moja con el agua y se cuece suavemente durante una hora. Se tritura todo el conjunto y se cuela . Se pone el caldo al fuego, justo para que hierva muy suave y se introducen los trozos del cochinillo a cocer (25 minutos el costillar y 30 minutos la pierna). Se retira y se guarda en el caldo hasta su pase. Para la glasa: Se junta el azúcar con la clara hasta homogeneizar (sólo se usan 30 gr. ) Para el bolao: Se hierve el agua y azúcar a 140º, se añade la glasa y se mezcla, según suba, se pone en un molde hondo rectangular y se cuece en el horno a 150º durante 4 minutos. Se deja enfriar y se corta en trozos irregulares, espolvoreándolos con tomate en polvo. Para la emulsión : Se retira la grasa del caldo en frío. Se calienta el caldo, se mete en el horno con la piel hacia arriba durante 25 minutos a 230º. Presentación : Se marcan las plantas de cebolleta. Se pelan y se sacan los gajos del tomate sin las pepitas. Se calientan unos segundos bajo el grill con unas gotas de aceite de oliva virgen. Utensilios Los de la receta

Fuente: mis-recetas.org

Esta receta pertenece a uno de nuestros grandes chefs, Pedro Subijana - Restaurante Akelarre, en San Sebastián. Ingredientes (4 comensales) 75 g de mantequilla 4 huevos 1/4 de l de agua 125 g de harina 1 pizca de sal aceite para freír Para la crema: 1/4 de l de leche 60 g de azúcar 3 yemas de huevo 1 vaina de vainilla 30 g de harina azúcar glace Para la guarnición: 250 g de frambuesas 80 g de azúcar 1 dl de nata Conversor de medidas | Contador de calorías Cómo hacer Buñuelos con salsa de frambuesas paso a paso Para elaborar la pasta de los buñuelos, se pone a hervir el agua con una pizca de sal y la mantequilla. Cuando esté fundida, se incorpora de golpe la harina tamizada y se remueve enérgicamente con una espátula de madera, hasta que se vaya secando (unos 2 minutos). Se pasa la pasta a un bol frío y se le van incorporando los huevos, de uno en uno, sin dejar de remover. Cuando el conjunto esté bien mezclado, la pasta estará lista. Para la crema, se pone a hervir la leche junto con la vainilla, cortada en dos, a lo largo. Se tapa y se deja en infusión, fuera del fuego, durante 5 minutos. Mientras tanto, se introducen las yemas de huevo en un bol. Se añade el azúcar y se bate bien con la varilla, hasta que blanquee la mezcla. Con un cuchillo fino, se sacan los granos de la vainilla y se dejan en la leche. La vaina se reserva para otros usos. Se incorpora la harina a la mezcla de las yemas, batiendo con la varilla, y después la leche, sin dejar de batir . Una vez mezclado, se vierte todo de nuevo en la cazuela y se pone al fuego, haciéndolo hervir , sin dejar de remover ni un momento. Una vez haya hervido , se retira del fuego y se vierte en un bol. Se espolvorea azúcar glace sobre la superficie para que no se forme costra. Se trituran las frambuesas junto con 80 g de azúcar, en el vaso del turmix, y se pasa esta salsa por el chino. Se pone a calentar abundante aceite en una sartén honda y, cuando esté bien caliente, se introducen las bolas de pasta choux, cogiendo porciones en una cuchara sopera bien colmada y empujando con el dedo. Se fríen durante unos 10 ó 12 minutos y se sacan a un plato sobre un papel absorbente. Con unas tijeras, se hace una abertura en cada buñuelo a un poco más de la mitad de su altura, sin separarlo del todo. Se rellena la mitad inferior con la crema pastelera, ya fría , con una manga pastelera provista de boquilla y se baja la tapadera del buñuelo, sin cerrarlo del todo, dejando el relleno a la vista. Se rodea con la salsa de frambuesas y con unas florecillas de nata montada. Se sirve enseguida.

Fuente: mis-recetas.org

Llegamos al ecuador de esta accidentada edición de Masterchef y seguimos viendo como los concursantes menos televisivos van cayendo eliminados sin piedad. En esta ocasión le ha tocado el turno a Víctor que en la cocina no ha demostrado gran cosa y no ha sabido, como otros, ganarse el puesto a base de otros méritos patético-sentimentales. Víctor se desquició en la prueba de eliminación. Destacaré en esta introducción que el jurado lleva un par de semanas mucho más comedido, se ve que las abundantes críticas van haciendo mella en el equipo de producción y montaje y nos intentan mostrar una imagen más moderada, ecuánime e incluso amable de los tres chefs. Como consecuencia de esta tendencia, hemos tenido un programa más tranquilo, hemos visto mucha más cocina e incluso hemos tenido dos amagos de masterclass. Pero pese a ello, me he quedado muy sorprendido con las extemporáneas y a todas luces excesivas broncas que se ha marcado Bordi con Sally y con Carlos. A la primera le ha echado en cara su falta de progreso y le ha instado a espabilar, cuando ha sido hasta el momento la que mejor ha cocinado. A Carlos, le ha dado por haber hecho un comentario sobre una elaboración de Kevin durante la prueba final, que ni siquiera llegaba a ser crítica. Resulta extraño que precisamente salga a defender a Kevin, que desde el balcón no deja títere con cabeza. Parece que, siete semanas después, quieren mostrarnos lo ecuánimes que son, abroncando también a los favoritos, para que veamos que no siempre van a ser Pablo o Kevin los atacados. Bordi sobredimensionó las palabras de Carlos... ...pero Carlos se defendió bien al considerar injusta la crítica. PRUEBA POR PAREJAS CON PRESIÓN AÑADIDA: EL QUE PIERDA A LA ELIMINACIÓN Tocó esta vez, para comenzar el programa, la ya clásica prueba por parejas que se van alternando en los fogones. Una prueba perfecta para las intenciones del programa, porque en estos casos, los malos malísimos y los que se creen herederos de Subijana son incapaces de disimular su prepotencia y suelen ponerse bastante bordes con sus "ineptos" compañeros. Antonio intenta trabajar, con Mila gritando en lontananza: esto es pasión en la cocina No sabemos con qué criterio, pero las parejas venían preasignadas. Kevin con Pablo, Mila con Antonio, Carlos con Andrea, Sally con Fidel y Lidia con Víctor. A priori, la cosa pintaba mal para Kevin y Pablo, si ya les dan cera cuando trabajan por separado, era previsible que les dieran doble cera si cocinaban juntos. Y así fue. Además, en este caso los que perdieran tendrían doble castigo porque irían a la prueba de eliminación directamente. La prueba consistía en una doble eleaboración. Por una parte tendrían que preparar un capón deshuesado y relleno partiendo del bicho entero, por otra parte disponían de una masa de pan lista para darle forma y la última fermentación y un montón de cositas para ponerle dentro. Llegado este punto, es difícil hacer un mal pan Fue entonces cuando apareció en el plató Jordi Morera, artesano panadero de L´espiga D´or, para enseñar a los concursantes qué tenían que hacer con la masa que tenían. Me hice la ilusión de que nos iban a dar una masterclass de panificación, y la verdad es que fue precioso ver la delicadeza con la que este hombre manejaba los trozos de masa, pero no es menos cierto que resultó frustrante el poquísimo tiempo que le dedicaron en el montaje y nos dejaron con la miel en los labios. ¿Merece la pena traer a un profesional cualificado y prestigioso para darle un minuto y medio en el montaje final? Yo creo que no. Jordi Morera currándose una trenza de semillas La pareja formada por Kevin y el Karganteka no tuvo mucho protagonismo en la primera prueba, de hecho, apenas les vimos cocinar, quizás porque el montaje se centró en los gritos que Mila le daba a Carlos o en los nervios de Sally, que no se fiaba ni un pelo de Fidel. El hecho es que fueron casi los últimos en terminar de deshuesar el pollo, primero porque ninguno de los dos tenía mucha idea, segundo porque ambos son más bien tranquilos y tercero, y quizás lo más importante, porque fue la única pareja que se organizó de manera diferente, en vez de ir siguiendo el trabajo del otro, cada uno se encargaba íntegramente de una elaboración. Pablo se centró en preparar el relleno y Kevin deshuesó Quizás por estas razones, les faltó algo de tiempo para el horneado y el resultado final fue un capón dorado pero no mucho, que además cuando fue cortado soltó un caldito sanguinolento bastante desagradable. Bastante gore (para ser un pollo) Más delito tiene en mi opinión el mamarracho que hicieron como pan. No se muy bien quién es el que les ha dicho a estos señores que el pan hay que hornearlo con la puerta del horno abierta. Jordi Morera les había dicho precisamente lo contrario, al principio 230 o 240 grados para que el pan suba con fuerza y después un poco menos para que termine de cocerse sin quemarse. Como bien dijo Pepe, la puerta abierta hace que baje mucho la temperatura y no se consiga el efecto deseado. Si a esto sumamos que no respetaron el tiempo necesario para que fermentara después del formado de la pieza, el resultado fue el esperable, unos bollos apelmazados y medio crudos de aspecto incomible. La comparación entre los panes de Morera y los de la doble K es dolorosa La "suerte" deparó la unión de Andrea y Carlos, la bella y la bestia o la cuqui y el choni, como queráis. Ya sabemos que Andrea de creatividad no entiende, pero cuando sigue unas pautas no se defiende mal. en este caso se vio que la pareja funcionaría desde el primer momento. Andrea mira con rendida admiración a Carlos La cosa fue sencilla, Andrea cedió el mando de las operaciones a Carlos, y éste, que cada vez da más el cante que de cocina sabe mucho más de lo que dice, se encargó de todo, asumió el deshuesado y fue dando a la insustancial modelo todas las instrucciones necesarias para que no se equivocara y el resultado fue bastante bueno, sobre todo si lo comparamos con los de los demás. El capón , sin estar perfecto, quedó bastante mejor que los demás... ...igual que el pan, que siendo bastante flojito, destacó entre los truños de las otras parejas Al capón le faltaba horno, pero al menos ya no se percibían sus constantes vitales, ni sangraba. Por otra parte, tuvieron el acierto de acompañar su pan con abundante jamón, por lo que en la cata pasó bastante desapercibido el hecho de que la cocción no había sido correcta y el pan se rompía al cortarlo, pero claro, resultaba mucho más llamativo que Pepe montara su numerito haciéndose un bocata de jamón de medio metro. Con la gracia que nos hacían estas cosas antiguamente... La pareja formada por Sally y Fidel prometía ser un equipo muy solvente, pero la paraguaya se siente tan superior a todos los demás (a lo mejor porque ha estudiado más cocina que ellos), que no confía absolutamente en nadie. Un fallo de entendimiento entre ambos, Fidel creyó que era él el que tenía que entrar en el supermercado al principio de la prueba, hizo que Sally se desquiciara y a partir de ese momento fuera un manojo de nervios. Sally, descompuesta por no poder intervenir Los comentarios llegaron a resultar hirientes por momentos para Fidel, en todo momento hablaba de SU capón o de SU pan, obviando el detalle de que se supone que eran un equipo en el que ambos habían trabajado a partes iguales. El resultado fue un capón de buen aspecto que fue bastante alabado por el jurado, pero sin embargo presentaron un pan doradito por fuera pero bastante crudo por dentro, que había sido horneado a demasiada temperatura y además no había pasado por la última fermentación, un auténtico bodrio incomible. Fue aquí donde Bordi saltó de manera inopinada para criticar a Sally, dejando caer que su falta de progreso podía costarle caro. Empiezo a barruntar que a Sally le puede haber tocado el ingrato papel que cumplió José David en la primera edición y Emil en la segunda, la del que sabe cocinar muy bien pero sabe que no va a ganar ni de coña, porque en el momento que interese, saldrán con el rollo de la falta de progreso para eliminarla. Tiempo al tiempo. Una de cal... ...y una de arena Uno de los peores resultados de la prueba lo obtuvieron Lidia y Víctor. Si bien cocinaron en buena armonía, cosa que no se puede decir de otros, presentaron un pan que, pese a no tener mal aspecto, adolecía de los mismos errores que los de muchos de sus compañeros, falta de fermentación y excesiva temperatura de horneado. Bonitos por fuera, crudos y apelmazados por dentro En el capón metieron la pata hasta el fondo. En concreto, fue Víctor el que propuso saltear la carne del relleno para asegurar la cocción de la misma si faltaba tiempo de horneado, pero luego fue incapaz de ligarla con el resto del relleno. El resultado fue que era imposible cortar una tajada medianamente consistente porque el relleno se desmigaba completamente. Migas de capón Los momentos más desagradables de la prueba los protagonizaron Mila y Antonio. Desde el primer momento la valenciana se colgó los galones y decidió ningunear al presuntamente simpático andaluz. Todo el tiempo que Antonio se pasó intentando deshuesar el pollo, Mila se lo pasó cuestionando su capacidad para hacerlo, y así es imposible hacer nada decente, en especial si no eres especialmente hábil, como es el caso de Antonio. Antonio, ¿tu sabes lo que es un pollo? Entre muchos gritos, reproches y quejas fueron avanzando en la elaboración de sus platos y casi se puede considerar un milagro que presentaran algo ante el jurado. El capón fue el más doradito El capón era el que mejor aspecto tenía de los cinco, pero ya estamos acostumbrados a que el aspecto muchas veces choca con la opinión de los jueces que son los únicos que saben realmente si el plato está malo o bueno. Y en este caso, no estaba bueno, la queja principal fue que estaba demasiado crudo el relleno. Sinceramente creo que en esta prueba es lo que iban buscando porque no se vio a nadie perder el tiempo y tres de los cinco rellenos estaban demasiado crudos. Otro pan sin fermentar En el pan también cometieron el mismo fallo que otros de sus rivales, lo hicieron demasiado tarde y no le dieron la fermentación final, por lo que el pan quedó apelmazado y crudillo por dentro. Con estos mimbres, el jurado tenía una decisión difícil entre manos. Yo hubiera castigado el fallo técnico de Víctor en el capón y hubiera elegido a él y a Lidia como los perdeodres, pero el jurado ni siquiera los señaló entre los dos peores, que fueron las parejas Mila-Antonio y la doble K. El rendimiento de ambos equipos fue similar, pero la doble K trabajó en armonía y los otros dos por poco se matan, pero sorprendentemente, en vez de restar, esta actitud sumó, porque el jurado interpretó, a su extraña manera, que esto era "pasión en la cocina" y así nos vendió la moto para condenar a los que todos sospechábamos que iban a caer, Kevin y Karganteka. La pareja cuqui-choni celebra su éxito con mucho cariño Y Kevin nos muestra sus otras armas PRUEBA DE GRUPOS: NAUFRAGIO EN EL PARAISO Cuando escuchas eso de que las Canarias son las islas afortunadas y que es un paraíso todo el año uno tiende a pensar que es un relamido eslogan setentero para atraer el turismo. Eso puede ocurrir hasta conoces en persona cómo son las islas y te das cuenta de que el eslogan no sólo no hace justicia a las maravillas que esconden sino que se queda muy muy corto. El teide es solo uno de los muchos atractivos de Tenerife La idea de hacer pruebas exteriores en localizaciones singulares que además posean productos de calidad podía ser un lugar común en los programas de Masterchef, es más, para mi sería lo adecuado, tratándose de una cadena pública que no debería regirse por los habituales criterios comerciales que siguen las cadenas privadas. La prueba comenzó así, con un traslado a la isla de Tenerife y una descubierta de la riqueza cultural y gastronómica de la que disfrutan en esas tierras. Algunos concursantes descubrieron que las patatas salen del suelo Después, un nuevo traslado llevó a los concursantes a la cima del Teide, donde les explicaron cómo sería la prueba. La primera sorpresa es que en vez de la cuqui y el choni, los capitanes serían Kevin y Pablo, y su labor al frente de los equipos podría redimirlos de participar en la prueba de eliminación. En resumen, como siempre, el equipo que pierde es el que va a la eliminación, Para esto no hacía falta tanto rollo de que el que perdiera a la primera prueba estaba condenado a la eliminación. Andrea encajó muy mal no ser capitana La clave de la prueba fue la elección de los equipos, en la que Kevin, con gran torpeza, dejó que Pablo se llevara a los dos pesos pesados, quedándose él con un equipo mucho menos potente. en resumen, Pablo lideró el equipo azul de Carlos, Lidia, Sally y Antonio y Kevin capitaneó a los rojos, Mila, Andrea, Fidel y Víctor. Pese a la altura, los equipos volaron bastante bajo Cada equipo se encargó de preparar un menú compuesto por un plato principal y un postre, todos ellos platos típicos de la zona y de maridarlos con una serie de vinos tinerfeños que habían estado conociendo por la mañana. El equipo azul se quedó por el que estaba compuesto por rancho canario y quesillo con chantilly, un guisote con fundamento pero bastante sencillo y una especie de flan elaborado con leche condensada que tampoco revestía especial complicación. Menú austero En la misma línea de optar por la sencillez, al equipo rojo le tocó en suerte un guiso de costilla con papa vieja y de postre, bienmesabe. Si os fijáis, hasta ahora las pruebas de equipo siempre han tenido el mismo patrón, platos tirando a facilones que se complican por la intervención del jurado (como en Andorra) o por que el tiempo es excesivamente corto. El resultado es que el acabar en la prueba de eliminación depende en demasiadas ocasiones del azar o de la arbitrariedad de los jueces. Fijaros en lo llenos que están los platos, acordaros para dentro de un rato En esta ocasión no hubo visitantes ilustres de los de genuflexión y baboseo, sino un conjunto de personas corrientes, algunas celebridades locales, a los que les dieron mucha menos bola que a los ilustrísimos habituales. En este caso, se instó a los capitanes a asignar cada plato a dos miembros del equipo y quedarse ellos coordinando. Pablo asignó el rancho canario a Carlos y a Lidia y el postre a Sally y Antonio. Kevin, por su parte designó para el primero a Víctor y Andrea y para el postre a Fidel y Mila. El equipo rojo partía, a priori, con clara desventaja, y esa sensación se empezó a confirmar desde el minuto uno. Nadie estaba contento con lo que le había tocado, en especial Andrea que se había hecho la idea de hacer el postre y se sintió muy perdida ante esa extraña novedad de la cocina molecular a la que llaman "guiso". Andrea ahora se nos queja de que no le han dejado hacer el postre cuqui El equipo rojo se acopló mucho mejor al trabajo. Carlos tomó el mando del guiso, una garantía, mientras que Sally hizo lo propio con el postre, mientras tanto, Lidia y Antonio asumieron sus papeles de pinche sin rechistar. Además, como Pablo no estaba estorbando ni lloriqueando, todos contentos. Antonio le hizo el trabajo sucio a Sally Con el equipo rojo enfurruñado lento y con el azul mejor avenido, llegó el elemento desequilibrante. A mitad de la prueba, Bordi Cruz les enseñó a preparar unas ensaladas de melón y de piña servidas en la propia cáscara de la fruta, y les encargó a cada equipo que prepararan 80 raciones. Que se vean esas tres dos estrellas Michelin El trabajo era de lo más tedioso y de lo menos creativo, vaciar 80 melones o piñas es una tarea árdua, casi lo de menos era lo que llevaran dentro. En cualquier caso, los equipos empezaron con calma, pero en seguida se dieron cuenta de que no iban a llegar y fueron dedicando cada vez más esfuerzo a la ensalada. Otra vez fue el equipo azul el que tomó la delantera en cuanto a organización, principalmente por la indecisión de Kevin, que, pese a que los de su equipo se ofrecían para ayudar, parecía peleado con el mundo y no terminaba de decidir qué es lo que había que hacer. La indecisión de Kevin le llevó a tener problemas con todos La consecuencia final de todo esto fue que el equipo rojo fue acumulando retraso y los chefs, en heroica acción, tuvieron que enfundarse las chaquetillas y rescatar a los de Kevin para que pudieran sacar adelante los platos. Bordi imparte su bendición a la intervención en el equipo rojo Lo primero en salir fueron las ensaladas, bueno, al menos la del equipo azul, porque la del rojo se hizo esperar bastante. La ensalada era un cutrerío, pero no porque la hubieran hecho mal, sino porque conceptualmente lo era. Recordaba mucho a los cócteles de marisco que tan de moda estuvieron en la época del melón con jamón. Lo podían haber servido en "Vacaciones en el mar" Pero la del rojo, además de ser muy tardía fue aún peor, porque con las prisas emplataron (o enmelonaron) de prisa y corriendo y cada ensalada les quedó distinta, siendo la media bastante cutre (cuatro hierbas mal puestas, peor aliñadas y sin apenas langosta, que es lo que debería alegrar un poco el plato) Pregunta para Bordi. Si la cáscara del melón no se come, ¿para qué la pones? Después llegó el turno a los principales. el equipo azul, que había hecho los deberes, presentó un plato apetecible y contundente, aunque de raciones bastante escasas, en un lugar donde si pecan de algo es de excesivos. Los invitados destacaron cómo habían atinado con el sabor. Sin embargo, este guiso va "engordado" con papas y fideos, y ni lo uno ni lo otro tuvieron la suficiente presencia en los platos de los comensales. ¿No había un plato que no estuviera medio comido? El equipo rojo nuevamente se retrasó mucho, y ni siquiera con la ayuda del jurado consiguieron sacar un plato medio decente. Una mísera papa, acompañada de un ridículo trozo de maíz y de una costilla completamente cruda, todo ello aderezado con un mojo verde elaborado por Bordi. Uno de los invitados tiene un restaurante cuya especialidad es este plato y tengo que decir que admiro la templaza con la que este hombre afirmó, sin esbozar una leve sonrisa, que estaba bastante bueno. Cocina de autor....para perros (os acordáis de la foto de antes) A estas alturas ya estaba todo bastante decantado, pero el postre desequilibró aun más la cosa. El equipo azul tenía un postre más sencillo y lo ejecutó bastante bien. Como decíamos antes, el quesillo es una especie de flan de leche condensada de elaboración sencilla, que en este caso se acompañó de caramelo líquido y chantilly. Masterchef Junior, nivel aficionado En el equipo rojo, Mila destapó la caja de los truenos. Ella era la encargada del postre, y fue la responsable de que saliera fatal. El bienmesabe consiste en una pasta de almendra, azucar y huevo que debería fondear el plato y que finalmente debía de quedar coronada con unos pegotitos de mouse. En vez de estar pendiente de la elaboración, Mila se dedicó a mariposear de un lado para otro ofreciéndose para ayudar, y al final, esa falta de atención acabó por arruinar el postre que parecía más un bizcocho de soletilla coronado con ¿gachas? ¿requesón? ¿pan mojado? Juzgad vosotros mismos, se admiten interpretaciones. Recordemos otra vez la foto de antes. Cualquier parecido, pura coincidencia Descubrimos en el programa de ayer que el canario es complaciente y bien educado, y los comensales, en lugar de tirárselo a la cara a su perpetradora, mantuvieron el tipo. Kevin, sin embargo, cargó duramente contra Mila, que aguantó el chaparrón que merecía balbuceando no se que chorrada de respeto a la edad y que no sabía hacerlo. Mila, deseando que se la trague el Teide Esta vez estuvo todo tan claro que no hubo deliberación, incluso antes de que acabara la prueba Pepe comunicó a Pablo que él y su equipo estaban libres de la eliminación. Pepe tuvo que soportar dos intensos "si, chef" a escasos centímetros de su cara y por unos momentos temimos que Pablo le comiera la boca al toledano allí mismo, en tan singular paisaje. ¿De quién es esa mano a la espalda de Pablo? Kevin, por su parte, seguía muy ofuscado con Mila cuando le comunicaron la noticia, y encajó muy mal que no hubiera habido deliberación. Creo que, por una vez, no hubo duda alguna en la decisión, que, visto lo visto, se puede considerar más que justa, Kevin doblado de ira frustración ante el inmenso Teide Como premio adicional, los ganadores de la prueba visitaron el local de Diego Guerrero, donde pudieron disfrutar de una masterclass del afamado chef. No así nosotros que apenas pudimos disfrutar de un resumen de un minuto de tal evento. Visto y no visto PRUEBA DE ELIMINACIÓN: ABRIR UNA LATA NO ES COCINAR ESTA CRÓNICA ESTÁ EN PROCESO DE ELABORACIÓN, Y SE IRÁ ACTUALIZANDO A MEDIDA QUE MIS OBLIGACIONES ME LO PERMITAN. GRACIAS

Fuente: cocinarconciencia.blogspot.com

Madre mía lo que me acaban de pasar!!! Vaya pintaza!! Esta receta me la acaba de pasar una amiga, que se la ha encontrado en Internet, en la página de Carlos.tk. Os la paso tal cual. Para la gente que le gusta el Gin&Tonic este es un postre curioso, por la textura distinta a la hora de tomarlo. Esta es una versión simplificada del postre que pone Pedro Subijana en su restaurante. Ingredientes 10 dl. de Ginebra 1/3 de litro de Tónica 5 hojas de gelatina Sorbete de limón (pongo la receta aparte) Elaboración 1) Ponemos las hojas de gelatina a remojo, en agua fria. 2) Ponemos a calentar la mitad de la tónica en un cazo, escurrimos las hojas de gelatina (cuando se hayan ablandado), las incorporamos a la tónica y las deshacemos. Es importante que no llegue a hervir. De todas formas, moviendo un poco (suavemente para evitar que se vaya el gas del todo) conseguiremos que se deshagan pronto las hojas de gelatina. 3) Ponemos el resto de tónica en un bol, incorporamos la ginebra y añadimos la tónica con la gelatina disuelta De nuevo, tenemos cuidado al mover y al poner la tónica, para evitar que se quite todo el gas. 4) Dejamos que se haga la gelatina en la nevera. Presentación Una forma de presentarlo es como en la foto, cortando la gelatina en forma de cubos (para simular los cubitos de hielo) y poniendo un poco de sorbete de limón "rascado" con la cuchara al lado, simulando un granizado. El limón complementará los sabores que se tienen en un Gin&Tonic. Otra forma de presentación podría ser poniendo los cubitos de gelatina en una copa de martini, rellenando con el sorbete de limón un poco deshecho (de todas formas, se deshará en la propia copa). Comentarios No hay que creer que es poca ginebra la que se pone, puesto que la proporción está bastante bien. Sin embargo, siempre se puede "cargar" un poco más."

Fuente: elblogderossella.blogspot.com.es

Copyright 2017 ® - Contacto