espaguetis en chef 2000 ti | recetas 888 | masa para pizza con vitina | recetas de rotini tricolor | huevos rellenos jamón serrano | flan royal con fresas | tarta de queso kiri | ensalada de rotini
Iniciar sesión

Ingresa para recetas888 con el fin de guardar sus recetas favoritas

Si aϊn no te has registrado, regístrate ahora!

¿Has olvidado tu contraseña?

Me gustaría compartir un artículo muy curioso de la mano de Carlos Maribona, dedicado a todos aquellos que no podemos vivir una experiencia así. Que junto a sus palabras y nuestra imaginación, la vivamos. Carlos Maribona - Gastronomía 01 de julio de 2012 Imagínese sentado en una mesa alta junto a otros siete comensales. Los camareros le sirven un plato de moluscos que le trae todo el sabor del mar a la boca. Hasta ahí, todo normal. Pero de pronto, sobre la mesa, aparecen proyectadas imágenes de un fondo marino, con cientos de peces en movimiento. Simultáneamente empieza a escuchar el sonido de un mar bravío. Y a notar una intensa humedad en el ambiente de la sala. Mientras, en unas pantallas gigantes se proyecta un vídeo de olas batiendo en la costa. Incluso le dan un sazonador que contiene aromas salinos. Ese sencillo plato de moluscos, que está muy rico por cierto, se convierte así en un espectáculo multisensorial, en el que todos los sentidos intervienen en el acto de comer. Estamos en el nuevo PACO RONCERO TALLER, un espacio único que el cocinero madrileño ha diseñado no sólo como un laboratorio de investigación sino como un espacio en el que algunos afortunados comensales podrán vivir una experiencia única. No es un restaurante ni un espacio comercial. Simplemente un lugar exclusivo donde se servirán comidas, pocas, para patrocinadores o gente muy especial dispuesta a pagar por esa experiencia (habla Roncero de al menos 1.000 euros por cabeza, vinos incluidos). El diseño y la tecnología de vanguardia al servicio de la gastronomía. A muchos puede parecerles un asunto excesivamente snob o elitista, probablemente tengan toda la razón, pero les aseguro que la experiencia que yo he disfrutado allí esta semana les dejaría con la boca abierta. Para empezar, la entrada no se hace por la señorial puerta del Casino de Madrid. Los invitados son convocados en un modesto bar de la calle Aduana, a espaldas de la de Alcalá. Allí les recoge un encargado para introducirles por la puerta de servicio del Casino, en el portal de al lado. Para empezar, ese punto clandestino y un tanto canalla, la puerta de atrás, recorriendo zonas que nunca están abiertas al público, ni siquiera a los socios de la entidad. Tras una puerta, los comensales, un máximo de ocho, acceden a una sala de estética futurista, con grandes pantallas que bajan del techo, juegos de luces que cambian, sonidos diferentes, aromas, temperaturas... Un sofisticado sistema en el que se han incluido materiales cerámicos avanzados, aluminio de aeronáutica, tecnología de alta precisión e ingeniería derivada de la industria del cine. Allí les espera Paco Roncero, que será su anfitrión durante el tiempo que permanezcan en la sala. En una de las paredes, una oleoteca con muestras de 216 aceites de oliva diferentes, todos españoles, que se pueden catar. Los invitados se sientan en "Hisia", una mesa alta inteligente fabricada en keraon, material cerámico de altas prestaciones, y se disponen al juego. Roncero ocupa la cabecera y dirige todo. La sala ofrece la posibilidad de generar atmósferas cromáticas, de controlar la temperatura y la humedad relativa, de aromatizar el ambiente y de ofrecer experiencias visuales y acústicas adaptadas. Como primer sonido de fondo, un corazón que late. Le sigue un homenaje al agua: virtual sobre la mesa, que se oye, que se huele (aromas de tierra mojada) y que se siente (humedad ambiente). Y otro al aceite de oliva, uno de los ingredientes que más ha investigado Paco Roncero. Diseño y tecnología, y por encima de todo, la gastronomía, son las claves de esta experiencia. Comidas o cenas que se servirán muy de cuando en cuando ya que su preparación es muy laboriosa, y el equipo necesario para la puesta en escena, muy numeroso. Dos cocineros, el director de sala, Alfonso Vega, con dos camareros, y la sumiller, María José Huertas. Además, una persona en las bambalinas ocupada de que todos los "trucos" vayan apareciendo en su momento. La idea de Roncero es hacer un menú por temporada, cuatro al año, con platos experimentales en algunos casos, compartidos con el restaurante La Terraza en otros. Empieza la sucesión de platos. Cada uno tiene su música o sonido ambiental, y su juego de imágenes. En algunos se proyecta también, antes de servirlos, un vídeo con los pasos de su elaboración. Incluso la mesa cambia de temperatura en función de los platos: fría para los snacks, más caliente para los guisos. Un conjunto de detalles que hacen de la comida una experiencia totalmente diferente. Cuanto menos, interesante. Y la comida no se descuida. El menú es muy atractivo, con algunos platos de alto nivel, en la línea marcada por Roncero en los últimos tiempos. Empezamos con una cata de tres aceites: arbequina de Castillo de Canena, picudo de Valderrama, y koroneiki de La Boella. En láminas de obulato echamos un poco de cada uno de ellos y lo mojamos en un vasito con jarabe de azúcar. Curiosa comparación entre ellos, apreciando los matices diferentes que ofrecen con el dulce. Entre tanto, en la mesa se proyecta, a modo de mantel, un plato y unos cubiertos, con luces que indican dónde colocar los vasos y otros objetos. A Roncero, discípulo al fin y al cabo de Adriá, le gusta empezar siempre con un cóctel. Para cada dos comensales se presentan unas jarritas con agua de tomate, vodka y aliño (salsa Perrins, tabasco). Se mezcla todo en un vaso especial que se coloca en un punto predeterminado. Como por arte de magia se ponen en marcha una especie de aspas (tal vez un imán) que hay en ese vaso y que lo mezclan todo de manera automática. Resultado, un bloody mary muy fresco y bien batido. Tras el cóctel de bienvenida, los snacks, todos para comer con la mano. Bizcocho de remolacha y yogur; excelente masa de kikos (obulato) con guacamole; bombón de maracuyá y coco, para limpiar; una huevera de plástico con huevos de maíz (azúcar la cáscara, crema de maíz con consomé ahumado dentro); el espectacular cornete de panceta ibérica (de nuevo el obulato, ya ven que se le saca mucho partido) relleno de tartar de ostras, uno de los platos del menú; fresas (coulis de fresa en su capa exterior) con helado de parmesano; y filipinos de chocolate blanco con foie, espolvoreado con cardamomo. Con este último, un vídeo nos enseña el proceso de elaboración. Algo que vemos con frecuencia en los congresos gastronómicos, aunque luego nos quedamos sin probarlo. Llega el momento de los platos calientes, las tapas, y la mesa sube unos grados su temperatura. No me entusiasma en absoluto el risotto de yogur, servido en tarrito, con comino, aceite y piel y puré de limón. Demasiado cítrico. Pero sí me gusta, y mucho, la moluscada que les contaba al comienzo de este artículo. Sabor a mar, sonido, humedad, imágenes, aromas... Gran plato también la versión del ramen, esa popular sopa japonesa. En el plato panceta a baja temperatura, huevo escalfado y verduras. El caldo se sirve por encima. Y, al lado, una jeringuilla que contiene una emulsión de aceite de variedad hojiblanca y anguila con la que el comensal se hace unos "fideos" a su gusto ya que la emulsión cuaja en contacto con el caldo. En tercer lugar un plato complejísimo, que sólo se puede preparar en ocasiones como esta. Se trata de una paella cuyos granos se hacen uno a uno con jeringuilla a partir de caldo de azafrán, jugo de paella y aceite de oliva. Podemos ver el proceso, de nuevo, en las pantallas. Luego se trata como un arroz normal, que se emplata en la sala. Y hablando de emplatar, un inciso. Ya saben que por fin la Real Academia Española (de la Lengua, no la de gastronomía) se ha dignado incluir este término en su última ampliación del Diccionario, junto a otros como sushi o sabadiego. Años y años empleando esta palabra (¿hay otra para describir esa función?) y resulta que lo hacíamos indebidamente. Qué cosas. Tras el paréntesis sigo con la paella, que viene a ser un arroz deconstruido. A cada comensal se le pone delante una almohadilla blanca sobre la que se coloca el plato. Se pincha y exhala aromas de sarmiento mientras se proyecta sobre ella la imagen de un fuego (foto inferior). Curioso, muy complejo, bueno de sabor pero falto de textura. Terminamos la parte salada con una miniburger de liebre. De nuevo nos muestran la elaboración. Sólo el lomo del animalito mezclado con hígado de pato. Está buenísima. Al lado, un consomé de la misma liebre servido en copa, con unas gotas de armagnac. Otro recuerdo de El Bulli. Adriá lo empleó, con gran éxito, en sus dos últimas temporadas. De postre, aromas de Madrid, un homenaje a la repostería de la capital con música de chotis e imágenes de la ciudad. Se trata de una cúpula hecha con caramelos violeta que cubre una sopa caliente de vino tinto reducido sobre una crema fría de orujo, barquillos y madroño. Agradable contraste frío caliente. Y como remate, una base de chocolate sobre la que cada cual vierte a su gusto unos pralinés de almendra de diversos colores, imitando un juego creativo que se muestra en las pantallas. Divertido. Al vino se le da también mucha importancia. Por eso estará siempre presente en estas comidas María José Huertas, la competente sumiller del Casino de Madrid. Ella elige los vinos para el menú, los explica a modo de cata e incluso realiza algunas actividades poco habituales. Por ejemplo decantar a la luz de una vela, al estilo tradicional. Para este menú que les he narrado nos sirvió champán André Clouet en magnum; blanco Valdesil (se encienden unas luces especiales para poder apreciar su color); penedés tinto Sot Leftriec (decantado con vela), y oloroso Matusalem. Como les decía, una experiencia única, que se puede criticar por elitista o por snob, pero que hay que conocer. La tecnología y el diseño como potenciadores de todos los sentidos que aplicamos a la hora de comer. Hay que felicitar a Roncero, que ha trabajado mucho y durante largo tiempo en este proyecto que, para él, era un sueño. Y al patrocinador que lo ha hecho posible, la Guía Repsol, con la colaboración de HP, Land Rover y NH. No será fácil conocerlo, pero inténtenlo. Creo que vale la pena. P. D. Recuerden que estamos en Twitter: @salsadechiles

Fuente: cuinaremrelaxa.blogspot.com.es

Quizás no haya sorprendido a mucha gente, dada la trayectoria que estaban llevando los concursantes en el programa, pero hoy hemos vivido la prueba más lamentable que se ha visto desde el comienzo de Masterchef el año pasado, un patinazo en toda regla que fue adquiriendo dimensiones épicas a medida que avanzaba la prueba. Y el batacazo ha tenido lugar en la localidad pontevedresa de O grove. En un lugar donde la gente ama y teme al mar a partes iguales, se ha producido un naufragio, pero esta vez ha sido culinario. Los equipos no han tenido la aptitud para sacar adelante un menú de 2 platos (sin postre), pero lo peor del caso es que ni siquiera han tenido la actitud. Un equipo descabezado y otro con un jefe inexperto y desquiciado han sido incapaces de sacar todos los platos, y después de una hora esperando, algunos comensales se han ido sin comer parte del menú. Pero el naufragio no sólo ha sido fruto de la falta de pericia de los concursantes, en gran medida se lo debemos al extraño modo en que la organización decidió formar los equipos, dando toda la ventaja de elección al ganador de la primera prueba y sacando posteriormente a la mitad de cada equipo de la cocina. Migas de empanada, servidas por el equipo rojo El resultado de la jugada han sido dos equipos con muy pocos cocineros para el trabajo que había que hacer y forzadamente desequilibrados. Por una parte Marina y Celia, la primera tan inoperante y timorata como siempre sacó un caldo claro con dos mejillones que parecía recién salido de un sobre y la segunda, prepotente y pretenciosa como siempre, acabó sacando migas de empanada. Por la otra parte, Emil, Vicky y Mateo tampoco se entendieron. Mateo no ejerció de capitán, tomó decisiones equivocadas y los otros dos, que cuando no son capitanes se vuelven mudos, tampoco supieron enmendar dichos desatinos. Sus resultados fueron unos mejillones a la marinera de aspecto lamentable, mini raciones de empanada semivacía y, en el peor de los casos, nada para varios de los comensales. LA CAJA MISTERIOSA: POR FIN UNA PRUEBA LIBRE Por fin vimos esa prueba que llevábamos semanas pidiendo, una prueba libre con una sola premisa, tendrían que usar forzosamente en el plato hebras de azafrán. Esta vez si que podríamos comprobar lo que cada uno lleva dentro y cómo se manejan cuando no hay casi nada que condicione ni la elección ni la elaboración de los platos. El azafrán, protagonista de esta caja misteriosa Como maestro de ceremonias se trajeron esta vez a Eneko Atxa, cocinero joven pero que ya acumula tres estrellas Michelin en su mochila. Un tipo serio y pausado que, sin embargo, se mostró amable, colaborador y cercano a los concursantes, que quiso colaborar y supo valorar lo bueno y lo malo sin humillar a los participantes, justo lo contrario que otras estrellitas que hemos visto pasar por aquí pavoneándose y derramando su arrogancia sobre todos. Eneko Atxa, este si que es un crack, no El Greco ese Lo primero que llamó la atención en esta prueba fue la decisión de Celia en el supermercado. Habiendo infinidad de bichos ya muertos, nuestra vegana sospechosa se decanta por prácticamente el único que había que sacrificar, la langosta. Puedo entender que resulte un producto seductor por su calidad, pero, sinceramente, tampoco el resto de lo que había en la despensa es que fuera malo y se hubiera ahorrado el mal trago. Se me ocurren tres posibles razones detrás de esto, que Celia tuviera la necesidad de lanzar un mensaje al jurado, que todo estuviera guionizado o que en realidad, a esta chica le va la marcha... Celia clava el cuchillo 5 cm en la tabla al liquidar a la langosta Luego vino todo el ritual del sacrificio, la solemnidad, la cara de angustia, pero no creáis que le tembló el pulso, puntillazo certero, cabeza por la mitad y a otra cosa. Pero vayamos a los platos. En general el nivel fue bajo. Con la premisa de que un buen producto hace un buen plato, algunos de los concursantes naufragaron en sus pretenciosos intentos de hacer algo original. Otros, se pasaron de simples y ni siquiera fueron capaces de darle el punto a unas patatas guisadas o a un arroz. Sólo se salvaron dos, y además fueron los únicos platos decentes que aparecieron en toda la noche. La espuma desespumada que presentó Marina Y empezando por los triunfadores, el más destacado fue Mateo, que ya auguraba su éxito cuando al acabar se marcaba este curioso y extraño bailecito... No, no seré yo el que lo diga... El benjamín del concurso optó por una sopa de rape y marisco inspirada en una receta de su abuela. Como seguía lesionado, contó con la inestimable ayuda de Milagrosa para limpiar el pescado, y el chico lo bordó, tanto en presentación como en sabor, por que el bueno de Eneko disfrutó como un enano con el plato. Platazo, un poco grande la ración, por sacarle un defecto Después vino la inevitable llamada al lagrimeo, en este caso liderada por Jordi. Que si tu abuela estaría orgullosa, que si te llevas la satisfacción de haber mostrado a España un plato de tu familia. La lágrima fácil afloró sin demora... José David flotando en el ambiente El segundo triunfador de la noche fue Cristobita, y este triunfo, además fue doble, porque le sirvió tanto para llenarse de moral como para salvarse de la prueba de eliminación, ya que no volvimos a verle cocinando. Pero no todo fueron alegrías para el granadino, antes de la cata tuvo (y tuvimos) que aguantar la versión más zafia de Pepe. Probablemente fuera porque se dirigía a Cristóbal y lo considera un paleto, pero le soltó lo siguiente: "Eres más guarro que la Alfonsa, que hacía figuras de mierda y se comía la cabeza" (No me imagino a Pepe diciéndole a Marina, "eres más guarra que la Alfonsa", la verdad). No conozco en qué ambientes se mueve Pepe, pero no me cabe en la cabeza en qué situación podría yo soltar semejante perla y no sentirme inmediatamente abochornado. No me considero especialmente delicado y aguanto bien a todo tipo de personas, pero usar esa expresión en presencia de comida me parece cuanto menos de dudoso gusto. Esta cara se le quedó a Gonzalo El éxito de Cristóbal fue la sencillez. Presentó una sopa de pescado hecha con un caldo de cabracho, langostinos, y cangrejos, a los que, por cierto, liquidó de un puñetazo. Si a eso añadimos una cantidad moderada de azafrán, el éxito es casi seguro (y desde luego, nada complicado) Un poco bastito (ito, ito) si que es el muchacho, esto si que es hacer crack Emil propuso una idea interesante, un arroz seco acompañado de un ali-oli hecho con aceite infusionado (ya se que no existe esta palabra, pero nos entendemos) con azafrán, pero levantó tantas expectativas en el chef invitado que al final el resultado resultó algo decepcionante. Emil, aguanta el chaparrón, "tienes condiciones, pero no las desarrollas" En el limbo del "ni fu fi fa" quedaron Celia, Cristina y Gonzalo. La vegana hizo una sopa ramplona, Cristina no le encontró el punto al arroz y Gonzalo, el presunto gourmet, puso tanto azafrán a su arroz, que al parecer estaba incomible. En el lado negativo destacaron y decepcionaron Milagrosa, Vicky y Marina. Las dos primeras siguieron una estrategia similar, hacer un guiso sencillito y tradicional con el azafrán incorporado, pero sin correr riesgos.... Vicky, con algunos problemas durante la elaboración Las dos cometieron un error imperdonable, dejaron las patatas demasiado crudas en sus guisos. ¿Es normal que una persona que se presenta a un concurso como este no sea capaz de dejar las patatas medio blandas? ¿En la escuela San Jacobo no le enseñan nada más que pamplinas de espumas y esferificaciones y se olvidan de cosas básicas como estas? Alucino. Gonzalo, a lo suyo Pero la que se fue "calentita" de esta prueba fue Marina. La rubia malvada pretendió rizar el rizo con una sofisticada preparación que incluía una espuma de patatas al azafrán con aceite de cítricos. Y cuando tu la escuchas hablar, pues parece que la tía se va a salir cocinando, pero luego le sale cada churro... Y esta vez, aunque se apasionó mas de la cuenta y las formas resultaron algo desagradables, tengo que darle la razón a Jordi. Si no se puede hacer una espuma porque no hay nata, pues no se hace, mucho mejor es eso, que perpetrar esa especie de batido de patata que presentó Cruela. Efectivamente la soberbia de Marina está llevándola a idear unos platos tan pretenciosos que fracasan desde el concepto. Para mi, hoy por hoy, es candidata firme a la próxima eliminación. Jordi machacó a Marina, "esto es una porquería" PRUEBA DE EQUIPOS: LA ODISEA DE O GROVE Y llegó el momento clave del programa de ayer, el momento en que desde la organización lograron dar una vuelta de tuerca más a la manipulación y al desatino en pos de un espectáculo basado en el inevitable fracaso y en la rabieta que monta el jurado posteriormente a cuenta de dicho fracaso. Para la prueba se trasladaron al puerto de O Grove en la provincia de Pontevedra, donde se concentra la mayor producción mundial de mejillones (en esta ocasión el NODO quiso hacer hincapié en nuestro potencial pesquero). Los participantes se hicieron a la mar para capturar el producto, pero muy cerquita de la costa y en una costa muy resguardada, por lo que no vimos las escenas de vómitos y palideces que disfrutamos el año pasado (me hubiera gustado ver a Marina y a Gonzalo reducidos a la categoría de vulgares mortales). ¡Qué falta de glamour! Después, se trasladaron al restaurante Pepe Vieira, regentado por el michelinoso Xosé Torres Cannas, para la prueba propiamente dicha. Y antes de entrar, en el propio jardín, comenzó el despropósito. Y el despropósito consistió en una manera absolutamente kafkiana de formar los equipos y de organizarlos posteriormente. Mateo, como ganador de la primera prueba, no sólo dispondría de un miembro más en su equipo, además, dispondría de otras muchas ventajas que en seguida describiremos. Y ocurrió lo que tenía que ocurrir, salieron dos equipos totalmente desequilibrados y Mateo concentró en el equipo rival todos las enemistades ya consolidadas en capítulos anteriores. El equipo rojo, listo para ir al matadero Por si eso no fuera suficiente ventaja, el jurado anunció que dos miembros de cada equipo tendrían que hacer el servicio de sala y que la calidad del mismo se valoraría como parte importante de la prueba. Mateo de nuevo distribuyó roles en ambos equipos, dejando en la cocina rival a Celia y a Marina y en la propia a él mismo, Emil y Vicky. Pero no contentos con eso, también eligió Mateo al capitán del equipo rival, optando, como es lógico, por el escurridizo Gonzalo, que delante de la cámara, aprovechó para dar un par de tiritos a Mateo y pavonearse de haber sido elegido porque Mateo lo considera el enemigo a batir... Gonzalo, glosando la figura de Mateo Es la cuarta vez desde que comenzó el programa que algunos concursantes se "libran" de cocinar y, curiosamente, las cuatro veces le ha tocado a Cristobita, primero de baboso ante las modelos, después limpiando urinarios junto a Gonzalo, luego de paleto con el pijo de apellido impronunciable y esta vez de camarero. A lo mejor no soy demasiado mal pensado si me pasa por la cabeza que esto no es casualidad y les gusta más Cristóbal como generador de situaciones cómicas que como cocinero (pero no creo, qué mal pensado soy). Quizás, acaben haciendo Mastermaitre, quien sabe.... Pero como no era aún suficiente ventaja para Mateo, también le dejaron decidir entre las dos opciones de menú previstas, por una parte empanada de mejillones y sopa de mejillones y por la otra, empanada de mejillones (el regreso) y mejillones a la marinera. Mateo se quedó con el segundo menú y dejó al equipo de Gonzalo con el primero. Encuentra las siete diferencias Por tanto, la organización de la prueba quedaba así, cada equipo de cocina, uno de dos personas y otro de tres, tendría que preparar dos platos para 60 personas, uno en 90 minutos y el otro en 120, mientras tanto, los otros dos miembros de cada equipo prepararían todo el servicio de sala, desde barrer, hasta poner los manteles, descorchar el vino o poner los centros de mesa. Samantha, alecciona a los cuatro camareros sobre centros de mesa Y visto lo visto, la organización se salió con la suya, porque creo que es prácticamente imposible gestionar ese menú para 60 con tan solo 3 personas y mucho menos con dos (y aún menos si son Celia y Marina). Habría que haber sido un experimentado mago de la organización para haber sacado algo decente en el tiempo asignado. Una vez más, el escenario estaba montado, un nuevo fracaso estrepitoso para dar bola a que los jueces se cebaran en los participantes. No se que tipo de clausula anti-fugas habrán firmado estos tipos, pero yo estoy allí y me marcho. Marina y Celia optaron por servir primero la sopa de mejillones y fue la vegana la que llevó el peso de la elaboración. No se si es que no escucha o es que ella es así, pero después de que le dijeran en la prueba anterior que su sopa de marisco era insustancial, va y prepara otra aún peor. Sopa de Caldo clarucho con dos mejillones, de Celia Celia estuvo muy perdida desde el principio (en realidad lleva semanas perdida) y exasperantemente lenta, preguntaba absolutamente todo a Marina, que poco a poco se iba creciendo. Sin embargo, Cruela tampoco tuvo su día. No se apresuró con la empanada, sin darse cuenta de que la masa necesitaba 10 minutos de reposo y 40 mas de cocción. Además, metió la pata muchísimo a la hora de preparar la masa, cuando le preguntó Pepe cómo la iba a hacer, dijo que le iba a poner 600 gramos de harina y ¡300 gramos de mantequilla! (la masa de empanada no lleva mantequilla), proporción parecida a la que se usa para hacer brioches, es decir, una masa absolutamente inmanejable con el rodillo de pegajosa que es. Así, salió diciendo que no podía estirar la masa...¡no te j...! Marina, trabajando el relleno de la empanada (muy patriótico, eso si) Mientras tanto en la sala, los candidatos reconvertidos en camareros salieron disfrazados como cachorros de las juventudes hitlerianas, pelo engominado y repeinado, ropa negra y brazalete identificativo del equipo. Gonzalito estaba para comérselo... ¿Esto era necesario? Allí que vimos a Cristóbal y a Milagrosa barriendo la sala, preparando los platos y haciéndose un liazo con los manteles, y a Gonzalo y Cristina haciendo lo propio, aunque en este caso, el lío se lo armó Gonzalo con el sacacorchos, y eso que presume de estar curtido en el mundo del lujo ¿qué pasa que a este tipo siempre hay alguien que le abre las botellas? Gonzalo intenta sin éxito descorchar una botella En el otro equipo de cocina, dejaron toda la responsabilidad a Mateo, y éste se equivocó al decidir sacar la empanada antes que los mejillones a la marinera. Pero lo curioso fue que nadie le discutió la decisión y se limitaron a criticarlo a sus espaldas. Mateo calculó mal el tiempo de la empanada (o más bien, no sabía cuanto tiempo había que hornearla) y cuando ya era inevitable el fracaso, decidió usar los mejillones que ya estaban dentro de la empanada para hacerlos a la marinera, añadiéndoles simplemente la salsa por encima. Cambalache de mejillones El resultado fue el esperable, como dijo Jordi, para salvar un plato, arruinaron los dos. Sacaron unos mejillones a la marinera con un aspecto lamentable y hechos de prisa y corriendo sin ningún mimo. Mientras tanto, Celia sacaba su cutre-sopa, eso si,bastante antes que ellos. A mi por lo menos no me atraen nada y además se habían pasado con el ajo Pero después del basurón que presentaron como primero, el remate vino con el segundo. A los dos les faltó muchísimo tiempo, pero al equipo de Mateo le faltó además masa y relleno. En el equipo rojo de Celia y Marina (recordemos, la empanada brioche) los principales problemas llegaron a la hora de emplatar, porque en el momento de sacarla de la bandeja para ir cortando las raciones en caliente, Marina rompió la empanada y se desmoronó. La soberbia toma a veces caminos insospechados y convierte la frustración en rabia ante la evidencia del fracaso. Al final sacaron unas raciones bastante pequeñas, pero al menos pudieron recomponer un trozo para cada uno. El momento en el que Marina se carga su empanada El equipo azul, por su parte, entró en barrena. La empanada, huérfana de mejillones, quedó prácticamente sin relleno y las críticas al capitán por parte de sus propios compañeros, de los jueces y hasta de Cristóbal, que pasaba por allí, eran algo más que un rumor. Para colmo de males, Mateo no calculó bien las porciones (o mejor dicho, no pudo, porque si hubieran sido más pequeñas podrían considerarse migajas) y hubo unos pocos comensales que no la cataron, con el consiguiente bochorno general. En-pan-nada del equipo azul Pero si sorprendente fue todo lo anterior, aún más lo fue la decisión de los jueces. Cuando ya todos esperábamos una prueba de eliminación con los nueve candidatos, resulta que salvan a los camareros. Premio por no cocinar, absurdo e inmerecido, tenían que haber apechugado con el destino de su equipo, y si los dos merecían ir a la eliminación, tendrían que haber ido los nueve concursantes. Mateo se come las uñas ante las críticas que arreciaban Ni siquiera me molestaré en comentar el asunto de las filloas. Ellos son capaces de cocinar, abroncar y meter presión todo a la vez. Si mencionaré que deberían cuestionarse la aptitud de Eva como actriz cómica, porque la escenita presuntamente graciosa del robo de las filloas ... PRUEBA DE ELIMINACIÓN: CONFIANDO EN QUE OTRO LO HAGA PEOR Para la prueba de eliminación, se volvieron a traer una vaca viva al plató, y el animal, que es eso, un animal, no dudó en soltar un buen cargamento de excrementos delante de la mesa de la cata. Tanto hablar de alta cocina y restaurantes con estrella Michelin y cinco minutos antes de cocinar ocurre esto en la cocina. ¿Qué diría Chicote de este asunto? Esto se les escapó del guión Después vino el extraño episodio del guante. Pepe intentó picar a Marina para ver si tocaba su vena más pija, pero esta, dándoselas de campechana reconoció haber introducido su brazo entero en el culo de sus caballos para extraer algún tapón. Esos son los problemas de los ricos, que los purasangre también tienen cólicos. Mis mascotas, dos tortugas, un pececito y unos 50 insectos palo, no tienen esos problemas, o por lo menos, no hay que solucionarlos de esa manera... La prueba en si consistió en elaborar platos con casquería, y la elección de los cortes fue aparentemente azarosa, al extraer las piezas de una vaca de mentira que se trajeron para sustituir a la viva. La vaca troquelada tenía sorpresas en sus interior La peor parada fue Celia, que casualidad, a la que tocaron en suerte las criadillas, el hígado fue para Emil, los riñones para Mateo, los callos para Marina y las mollejas para Vicky. Para acompañar la casquería debían preparar una menestra de verduras. Además, la única condición era que tenían que usar en la elaboración un pequeño electrodoméstico que les había tocado en suerte... Marina, exprimiendo tomates como si fueran naranjas Y una vez más, la prueba fue bochornosamente mala. En esta ocasión, ninguno de los cinco platos llegó ni siquiera al aprobado raso, y alguno de ellos, por presentación y sabor dejaron a sus autores a la altura del betún. Truño Riñones en dos texturas, la presentación de Mateo, insuperable Marina en seguida se jactó de su buena suerte, porque según ella le salen muy bien los callos (según Vicky, no), pero no tardó en darse cuenta de que los callos eran el ingrediente trampa, porque en 75 minutos es imposible lavarlos, cortarlos, escaldarlos y guisarlos y encima sacarlos medio tiernos. No es Marina santo de mi devoción, pero es indudable que nadie merece una encerrona como esa. Se están acostumbrando a poner pruebas, no ya justas de tiempo, sino absolutamente imposibles y lo peor del caso es que encima luego le echan unos broncazos a los autores... Pero no fue esa la única piedra en el camino de Marina, Gonzalo, desde la grada, encabezaba su club de fans... Gonzalo, como vemos, ha normalizado su relación con Marina La preparación que eligió fue lo más raro del mundo, de modo que al final le quedaron una especie de callos con tomate, al parecer bastante durillos y con un gusto más bien raro... Callos con tomate, si Paco Roncero viera esto Emil buscó algo más tradicional, quiso hacer el hígado encebollado, pero no dio con el punto del hígado que le quedó demasiado crudo y terroso al masticar... Pero donde no acertó desde luego, fue en el nombre del plato... Higado - higadae - higadorum En la menestra se dio una situación curiosa y supongo que guionizada. Pepe quiso atacar a Emil diciéndole que cómo se comía su menestra y montó uno de sus numeritos con comida saliéndole de la boca y líquido chorreándole por la barbilla... ...Pero Emil, lejos de achicarse, defendió a capa y espada que su menestra debía comerse con palillos, y así, retándose con la mirada mantuvieron cada uno su postura sin dar su brazo a torcer. Vicky tuvo uno de sus días más flojos. Se vio a la carnicera como desganada y sin imaginación para sacar partido a la prueba. Durante la elaboración, una vez más, vimos a Jordi en el papel de seductor que está adoptando en esta edición, y también vimos que Vicky ya está un poquito harta del tema... Fue la que se lució más en la presentación, pero sus platos, al parecer, tenían errores de bulto en la elaboración y esto fue muy criticado por el jurado, Su defensa fue que a ella le gusta comer más basto, que intenta ser pija y no le sale. Chicle de mollejas sobre cama de cebollas y topping de berros Jugó con el peligro Mateo, y dudo muchísimo que lo que hizo estuviera mejor que lo de Celia. Como tenía una picadora, penso en hacer los riñones en dos texturas, enteros o picados, pero, ¡oooh, sorpresa!, los riñones, como son blanditos no se picaron, se hicieron puré y en vez de descartar esa pasta de aspecto lamentable (recuerdo que el paté se hace con hígado, no con riñones), la adaptó y dijo que había hecho un paté... Puré de riñones, mmmmmm Para colmo de males, preparó una menestra con mucho jamón y se pasó cocinándolo por lo que quedó como una piedra. No desaprovechó Jordi la oportunidad de hacerle un poco de sangre con uno de sus numeritos... Mateo prueba sus piedras de jamón Y una vez más el candidato eliminado estaba clarísimo, fue Celia. En ningún momento supo que hacer con las criadillas, las coció, las cortó, las volvió a cocer y las salteó con cebolla. el resultado salta a la vista, un plato para nada apetecible, que estaba aún peor de sabor. Vaya nivelazo Después reconoció no haber hecho nunca una menestra. Manda cojones, una vegana que no sabe hacer menestra, espero que las ensalada, al menos, las domine. Con todos estos datos en la mano, la elección estuvo clara... Celia se despide de Pepe, pero a Pepe no le gusta que le toquen...(sonrisa forzada, jeje) Fue entonces cuando nos enteramos de que esta tía no está en sus cabales, dice haber dejado un trabajo fijo de siete años y medio en un hospital para entrar en Masterchef y dedicarse a la cocina (al parecer quiere hacer un catering de pasteles veganos), y digo yo, tal y como estamos ¿es normal que una tía que no tiene ni idea de cocinar haga esto?. Si esto es culpa de su guía espiritual, con amigos como ese, quien necesita enemigos... Yo quiero quedarme, pero es que no puedo Celia enfiló la puerta, pero en su memoria quedará grabada a fuego una última frase que venía desde el graderío: "Celia, eres una crack" ¿Y AHORA QUÉ? LOS QUE SUBEN Y LOS QUE BAJAN Esta semana sólo sube Cristóbal, que en su único plato de la noche estuvo muy atinado, y le salió redondo Se mantienen Gonzalo y Emil, que si bien no brillaron, tampoco chirriaron demasiado Se mantiene Samantha, que se va asentando en su papel más moderado y amable. Bajan Milagrosa y Cristina, a las que seguimos esperando, pero el crédito se va agotando Baja, y mucho, Vicky a la que parecen habérsele agotado las ideas Baja Marina, tan convencida de que su cocina es la mejor que resulta difícil pensar que cambie Baja Mateo que tuvo otra vez una jornada aciaga (y van tres seguidas) Bajan aún más Pepe y Jordi, que enpiezan a resultar absolutamente insufribles OTROS ENLACES QUE QUIZÁS TE INTERESEN Masterchef 2.1: 15 aspirantes con potencial Masterchef 2.2: Camino del exceso Masterchef 2.3: Mucha soberbia en la cocina y poca cocina soberbia Masterchef 2.4: Una gente impresentable Masterchef 2.5: Una ración de chaperoninas (al punto) Masterchef 2.6: El falso estratega Masterchef 2.7: Dos horas para esto

Fuente: cocinarconciencia.blogspot.com

Es de sobra conocido el dicho: del cerdo hasta los andares. Nunca he sabido si quien ideó este adagio pensaba en lo garboso que resulta el trote cochinero o la deliciosa textura de sus manitas, al igual que tampoco he sabido por qué casi siempre se llaman manitas aun cuando su tamaño no creo yo que requiera el uso del diminutivo. Hace tiempo que vengo dándole vueltas a mezclar la untuosidad de la textura de las manos del suido con algún crujiente y con el intenso sabor del marisco. Pero lo cierto es que uno no es muy ducho en estos diseños y me ha llevado cierto tiempo dar con una idea que llevar al plato. Comparto la idea por si alguien se atreve y sobre todo por si alguien se anima a mejorarla y compartir los resultados. Ingredientes (para cuatro raciones): Dos manos de cerdo Media cebolla Ajo Laurel Perejil 12 gambones (o langostinos grandes y, mucho mejor, carabineros). Medio tomate maduro Medio puerro Dos escalonias (chalotas) Brandy (medio vasito) Aceite de oliva virgen Sal Pasta brick Espesante, fécula o xantana (optativo) Jugo de marisco En una sartén con un poco de aceite de oliva virgen sofreímos la escalonia, un diente de ajo, el puerro y, por último, el tomate finamente cortados junto con las cabezas de los mariscos. De vez en cuando aplastaremos con la cuchara de madera las cabezas para que suelten todos sus jugos. Una vez sofrito, añadimos el brandy y flambeamos. Cuando se haya apagado el incendio, cubrimos con agua. Dejamos que hierva unos veinte minutos a fuego lento. Colamos en el chino y el caldo resultante lo volvemos a llevar a ebullición hasta que se reduzca hasta un treinta por ciento. Si se quiere se puede añadir algún espesante, pero no se trata de obtener una crema, tan solo un caldo razonablemente ligado y concentrado. Este jugo de marisco, está basado en parte de una receta de Paco Roncero, que nada tenía que ver con las manos pero sí con un sabroso jugo de marisco. Manitas Cocemos las manitas en olla exprés una media hora con cebolla, dos dientes de ajo sin pelar, laurel y unas ramas de perejil. Dejamos que se templen un poco, más que nada para no quemarnos demasiado, y deshuesamos. Picamos las manitas a cuchillo en trocitos no mayores de medio centímetro. Hacemos un machado de sal, ajo y perejil (medio diente de ajo y unas hojas de perejil) y lo mezclamos con aceite de oliva virgen. Se trata de obtener un aliño suave con los aromas del ajo y del perejil pero que no resulte muy fuerte. Aderezamos el picadillo de manitas con ese aliño. Cortamos unos rectángulos de pasta brick y hacemos una especie de canelón o de rollito cerrado por los extremos con la pasta brick rellena del picadillo de manitas. Horneamos unos minutos hasta que la pasta se dore. El plato Ponemos un fondo del jugo de marisco y el rollito encima. Decoramos con los cuerpos de los langostinos, gambones, carabineros o lo que hayamos usado cocinados a la plancha. La idea del plato es jugar con las texturas líquida, crujiente y melosa del jugo, pasta brick y manos respectivamente y con los sabores del marisco y del ajo y perejil. En fin, esa es la idea… y el resultado júzguenlo ustedes sin piedad, que de las críticas se aprende.

Fuente: elcociditodesiempre.blogspot.com.es

Un pequeño bocado para los amantes del foie, así que estos mini bombones son ideales para preparar con antelación y tenerlos listos para cuando vengan los invitados, aunque nosotros no esperamos a los invitados, y nos comimos unos cuantos este pasado domingo haciendo el aperitivo, jaja Podéis utilizar el molde que tengáis de silicona para desmoldar sin problemas, yo he utilizado uno de filipinos, aprovechando que el nombre de la receta era así, pero para que lo veáis he utilizado otro molde de mini que queda también genial en uno de mini bombones, que casi me gustan más por el mini tamaño de bocado..vosotros elegís. Ingredientes Azúcar glas 2-3 semillas de cardamomo ** 125 gr de foie micuit 2 cucharadas de leche 3 cucharadas de nata 1 c/c de Brandy Una pizca de sal ** 250 gr. de chocolate blanco Nestlé Preparación El día anterior mezclamos las semillas de cardamomo con el azúcar glas y reservamos. Retiramos de la nevera el foie unos 30 min. antes de utilizarlo y lo mezclamos con el resto de ingredientes hasta que nos quede una crema. Reservamos Deshacemos el chocolate troceado al baño maría o en el microondas modo descongelación, para que no se queme. Rellenamos con el chocolate los huecos del molde, damos un par de golpes secos sobre la encimera (eliminamos las burbujas que nos pueda quedar) y giramos para eliminar el exceso de chocolate. Introducimos unos minutos en el congelador para que endurezca. Rellenamos con la crema de foie (sin llegar al borde), volvemos a introducir unos minutos en el congelador. Con más chocolate derretido, cubrimos hasta el borde y guardaremos en el congelador. Una hora antes de comer, los retiramos del congelador y guardamos en la nevera y la crema esté líquida a la hora de comer. En el momento de servir, espolvoreamos con el azúcar glas aromatizado con el cardamomo y a disfrutar del bocado. NOTAS: podéis ver en el vídeo , que Paco Roncero rellena con la crema de foie el molde, lo congela y posteriormente congelado, los cubre con el chocolate fundido, pero yo lo he probado a hacer y se me derretía el foie, así que opté por hacerlo de estar forma que me han quedado bien. Receta de Paco Roncero Esta entrada es para el reto " [email protected] " , donde cada uno hemos preparado un "Aperitivo para Navidad", no os perdáis sus ricas creaciones: Carmen , Eri , Neus , Silvia , Miquel , Gemma , Ana , Dolorss , Montse

Fuente: migrandiversion.blogspot.com.es

Siguen transcurriendo semanas y poco a poco van cayendo los concursantes menos carismáticos. En esta ocasión, como ya veníamos barruntando la semana pasada, le ha tocado el turno a Mireia, la sonriente murciana a la que el socialismo y la cocina le corren en paralelo por las venas. Pero si algo ha tenido de interesante el programa de hoy ha sido poder ver a Juan Mari Arzak. Ha sido presentado como el Papa de la cocina española y la verdad es que tenía ese halo de serena tranquilidad del que ya lo tiene todo ganado y se dirige lentamente hacia el merecido retiro. Pero Arzak les ha salido un poquitín rebelde, porque con tres frases, dichas casi sin querer, ha dejado entrever que todo esto de la cocina moderna no es más que una patraña: Los ingredientes no importan, poniéndole ajo no puede estar malo. Haces una buena vinagreta y la pones sobre lo que hayas hecho, esté bueno o malo... A mi lo del emplatado no se me da bien. Realmente parecía el sumo pontífice de la cocina Lo que digo, tres frases sencillas dichas con espontaneidad, y que nos avisan de que a lo mejor nos estamos pasando ya con tantas espumas, sifones, esferas, kimchis o sopas minimalistas como las de la semana pasada y lo que la gente realmente quiere es disfrutar comiendo, en vez de ver cómo se divierte el que cocina. Ojo, no me malinterpretéis, el conocimiento y el uso de las técnicas (tanto las tradicionales como las modernas) enriquece el repertorio de cualquiera, pero es que a veces parece que algunos cocineros lo único que pretenden es mostrar cuanto dominan las técnicas y hacen que sus creaciones no lleguen ni a parecer comida. Un ejemplo lo tuvimos en la prueba de equipos, donde cuatro grandes chefs propusieron un total de 12 tapas y pocas de ellas tenían un aspecto medianamente apetecible. No nos volvamos locos, modernidad y técnica, si, pero no nos olvidemos de dónde sale el sabor. PRUEBA DE PRESIÓN: TENGO UNA CARTA PARA TI Si llevamos semanas del tono excesivamente lacrimógeno del programa y del exceso de protagonismo que tienen en él circunstancias ajenas a la cocina, en el programa de ayer tuvimos ración y media de cada, lágrimas a mansalva y un repaso exhustivo a la historia sentimental de cada uno de los participantes. Pablo lloró con su historia y con la de todos los demás Puedo entender que conocer un poco la persona que hay detrás de cada concursante puede servir para empatizar más con uno o con otro, pero dar a esto 15 minutos de prime time en una cadena pública es un exceso absoluto y es absolutamente irrelevante para el desarrollo del presunto concurso de cocina que hay detrás de todo esto. No me entretendré en detalles. La prueba se presentó como celebración del día del amor. Cada concursante recibió una carta de sus parejas o seres queridos en las que se acordaban de un plato determinado. Ese sería el plato que tendrían que preparar los concursantes. Samantha, con pendientes para la ocasión, se unió a la fiesta lacrimógena... ...y Pepe también Como casposo aderezo de la prueba, invitaron al plató a 11 parejas desconocidas que serían los que probarían los platos de los 11 concursantes. Su presencia fue irrelevante, dado que no participaron en ninguna decisión. Irrelevante fue también la presencia de un reputado coctelero, que se dedicó a ejecutar sus creaciones para los invitados mientras los concursantes cocinaban. Eva no perdonó un chupitazo, después de las lágrimas Fueron realmente benevolentes sus familiares (si realmente fueron ellos los que eligieron las recetas), porque los platos escogidos eran en general bastante sencillos de realizar, sobre todo si se supone que los han preparado muchas veces. Así que, con la emotividad a flor de piel, con un escenario de fondo entre ñoño y casposo donde 22 desconocidos esperaban la comida ,y a los sones del tema principal de "Vacaciones en el mar", los concursantes comenzaron a preparar sus platos. Pepe supervisa el arroz con chorizo de Víctor, no vaya a ser que le ponga poco Sally tenía uno de los platos más laboriosos (he dicho laborioso, no difícil), una especie de Chop Suey, que la tuvo cerca de media hora cortando verduras. Acompañó la pasta con esas verduras y con pollo, pero era un plato que pedía a gritos un toque oriental, una salsa de soja, un toque picante, pero el jurado no lo encontró y en eso se centraron las críticas. No dijeron que estuviera malo, pero si que no le había sacado todo el partido posible al plato. Una especie de "yatekomo" volcado en un plato Después de presentarnos a su novia, Pablo reconoció que no tenía ni idea de por qué le había pedido ese plato cuando había algún otro que era mucho más especial para ellos. Y es que el plato no invitaba al lucimiento, se llamaba nido de huevo con puré de patatas y galletas de cacahuete y kikos, y desde el principio ya se vio que Pablo no iba a mejorar las espectativas ya que el puré de patatas lo hizo a batidora y ya sabemos la textura tan rara que toma el puré en cuando se hace así. Ni el planteamiento ni la presentación (ni el sabor) fueron correctos Llegó el momento de la cata y pasó lo que tenía que pasar, al parecer estaba muy malo, y el jurado no ahorró calificativos. Comenzó Pepe diciendo que si esto era lo que preparaba por amor, cualquiera se comía lo que preparara cuando discutían. A Pablo comenzó a caerle una lágrima mejilla abajo y fue entonces cuando Samantha sacó el bazoka: "deberías plantearte participar en un culebrón, con lo llorica que eres...". No digo que no sea cierto, llorica es, y mucho, pero no cabe duda que ellos están sacando rédito televisivo de la incontinencia lacrimal del valenciano y son los menos adecuados para criticar precisamente eso. Impactante perfil La carta de la pareja de Lidia llevaba un mensaje oculto, quería que preparase la carne con tomate que le preparaba su madre y que ella misma nunca le había hecho. Buen material para un buen psicólogo, sin duda. El caso es que allí saco ella de manera bastante decente el guiso, el único problema fue que, al usar lomo, con el tiempo que tuvo le quedó algo duro. Resulta sorprendente el cambio que nos están mostrando esta mujer, ha pasado de parecer que no sabía cocinar en absoluto a resolver todas las pruebas con bastante solvencia. El guiso de la suegra Fidel entregó su dosis lacrimógena y de vida perra y después se enfrentó a un reto bastante sencillo, preparar un estofado de ternera con sus hierbas, sus verduras, sus patatas y su salsa espesota. Triunfo para el alicantino, que una vez más ha demostrado estar en el escalón de arriba y, como ya apuntaba Gonzalo, está experimentando un espectacular progreso (veremos si no acaba en triunfo). De libro Mila también se lució con un plato que dominaba a la perfección, un arroz hecho en el horno y jalonado por todas esos tropezones que tanto gustan a Pepe, costilla, morcilla,... La ración le quedó una mijilla basta, como para dos o tres como mínimo, ya que quiso utilizar un aro enorme para emplatar, pero lo más importante es que el resultado gustó a los jueces, pese a que en ojo se veía un poco compacto. Pese a su aspecto, estaba bueno Antonio se encontró de sopetón con un plato que si sabía hacer y que además es muy agradecido, unas carrilleras de cerdo al vino tinto con miel y romero. No le restaré méritos a mi paisano simplemente porque abunde en el tópico del graciosillo andaluz que tanto nos molesta por aquí, hay que reconocerle que tenía una pinta estupenda y que, por primera vez desde el comienzo del programa, no tuvo que disculparse durante la cata. El jurado alabó sobre todo la textura melosa que había sabido dar a esta pieza tan gelatinosa. Por fin un plato redondo Andrea, después de llorar, saltar y comportarse como una preadolescente hablando de su primer amor, se metió en un jardín difícil de dominar, una ensalada de tres texturas de salmón. Ya la idea parecía bastante extraña, porque combinar el mismo producto en tres texturas en una misma elaboración puede ser confuso para el que lo come. Pero es que además tampoco estuvo fina en la ejecución. Jordi lo definió como un desastre conceptual. ¿Ahumado, cocido y marinado? ¿Crudo, semi-crudo y cuqui? ¿Qué pensáis? Con Víctor me temo que se avecina un duro, y ya muy manido debate. ¿Se debe llamar paella a cualquier arroz que se elabore en el recipiente homónimo?. Esta vez no me voy a mojar porque ya sabemos que en todo el Levante son muy sensibles con este tema y tampoco es plan de tocarle las narices a nadie. El caso es que el malagueño se dejó caer con una paella con chorizo. Antes de que el director de wikipaella mande una queja formal a las Naciones Unidas y retire su representación diplomática en Málaga, hay que decir que Víctor pidió disculpas de antemano por la aberración y se puede pensar que lo dijo un poco en broma. Chorizo con arroz Aquí en Andalucía somos mucho de llamar paella a cualquier arroz hecho en plano, y tampoco creo que haya que hacer un drama de ello porque nosotros somos los primeros que sabemos que no es una paella como dios manda. Pero que sepáis que un gazpacho de sandía, o de fresas no es un gazpacho de libro y aquí estamos aguantando el chaparrón de gazpachos new-age sin perder la sonrisa y sin rasgarnos las vestiduras. En la cata, se alabo el sabor potente que le aportaba el chorizo pero sin embargo, se criticó que el arroz había quedado duro. El plato de Carlos me pareció, junto al de Pablo, el peor de todos. Le tocó preparar un risotto, al que él llamó manchego porque llevaba ¿pisto?. Creo que Carlos no sabe hacer un risotto, lo digo porque vimos cómo media hora antes de terminar la prueba ya estaba removiendo el arroz y, teniendo en cuenta que un risotto tarda en hacerse poco más de 15 minutos, es imposible que le saliera en su punto. Si a eso sumamos que usó nata en la elaboración, el resultado se parecía más a un arroz con leche bien compacto que a un sedoso risotto. ¿Vosotros veis el pisto por alguna parte? ¿Y el risotto? Mireia recibió la carta de su padre, porque al parecer actualmente no tiene pareja (dato fundamental para entender la idiosincrasia de su cocina). El plato elegido por su progenitor fue ternera en salsa, más o menos lo mismo que Fidel. El plato le quedó mono, aunque no entendí mucho esos tristes champiñones fuera de la salsa, pero la cata no le fue bien. La criticaron por haberse pasado con las especias (yo la entiendo porque a mi me gustan los guisos bien especiados), pero Samantha, con esa característica mirada matadora, la sentenció: "Está incomible" Más salsa, por favor El último en pasar fue Kevin, que tenía que preparar panacota (nata cocida en italiano), el plato más fácil de los once. Y como le pareció muy fácil, decidió innovar y en vez de nata (recuerdo panacota= nata cocida), utilizó leche de oveja, porque a él le pareció que debía de quedar bien. No es que no se pueda usar leche para hacer algo parecido a la panacota, es que no sabe a panacota, ni nos valen las mismas proporciónes de ingredientes (habría que aumentar la proporción de gelatina). El resultado fue el esperable, sus moldes quedaron muy blandos, e incluso uno de ellos se vino completamente abajo. Un desastre muy evitable. ¿Sería que no quería ser capitán? Blandi blub Con todo esto, tres fueron los candidatos destacados como los mejores de la prueba, en este orden; el tercero Fidel, segunda fue Mila y Antonio fue bendecido como campeón, un hecho insólito que ni él mismo acabó de creerse. Antonio payasea un poco tras su triunfo ¿PRUEBA DE EQUIPOS? Para la prueba supuestamente de grupos, se trasladaron al espacio multrigastronómico Platea, situado en la Plaza de Colón de Madrid en el antiguo cines Carlos III. Se trata de un espacio de ocio inaugurado hace menos de un año y dedicado especialmente a la alta gastronomía. Tres michelinosos se encargan de la oferta de tapas, Paco Roncero (al que parece vamos a ver en Top Chef), Pepe Solla y Marcos Morán, mientras que Ramón Freixa regenta un restaurante en un piso superior. El espacio permite combinar la gastronomía con eventos relacionados con otros campos, como el que vimos en el programa, centrado en el mundo de la moda. Cine reconvertido en espacio gourmet (trad: prepara "el taco" que hemos invertido mucho) Para hablar de este lugar, haré mias las palabras del gran Dolandus, que suscribo desde la primera a la última (con tu permiso, amigo): "E stos “espacios gastronómicos” de última moda que están surgiendo como setas, elitistas, clasistas y carísimos, que tienen por lema absurdo que la buena gastronomía es un lujo al alcance de unos pocos (más quisieran) y que lo único que hacen es recordarte que ahí antes hubo otro espacio, en este caso, esa pedazo de sala de cine que era el Carlos III, mucho más útil, feliz y mejor. Son puro artificio para snobs. Es por eso que Samantha y su “gente importante” estuvieron en su salsa, aunque yo creo que la mayoría de los chefs participantes subieron el listón de prepotencia express" (Fin de la cita) Si este viviera en Cádiz, a los dos días todos le llamaríamos "Carajo de mar", fijo La distribución de equipos casi nos depara una batalla de géneros, pero sólo al final, Andrea (de manera incomprensible) prefirió llevarse a su equipo a Pablo que a Lidia (prefiero tener en mi equipo a un mueble-bar atravesado en la cocina, antes que a Pablo, la verdad). En resumen, todas las mujeres - Lidia + Pablo en el equipo rojo y todos los hombre - Pablo + Lidia en el azul. Los equipos escuchan las explicaciones del jurado Cada equipo tendría que preparar seis tapas de dos chefs cada uno y el capitán tendría que asignar cada tapa a uno de los concursantes. Antonio se quedó con las tapas de Ramón Freixa y Pepe Solla, mientras que Mila se quedó con las de Marcos Morán y Paco Roncero. En el equipo azul, Víctor se quedó con los conos de berberechos con mayonesa de kimchi; Fidel con ;los berberechos, ostras y algas en agridulce de pimentón, Antonio escogió los callos a la gallega; Kevin se quedó con el Ferrero de foie; Lidia lidió con los chocochurros y Carlos con la tarta de Santiago en cuchara. Adivinad cuál es cada una En el equipo rojo Sally preparó alcachofas con huevo de codorniz y huevas de trucha; Pablo, cóctel sólido de manzana; Andrea hizo un bocadillo crujiente de quesos asturianos; Mila se quedó con el bogavante con sopa de aceite de oliva y Mireia asumió los dos postres (por ser más sencillo), torrija caramelizada y bizcocho de remolacha, pistacho y yogur. Pues el conjunto queda feísimo Aunque se trataba de una prueba de equipos, cada participante se centró más en la tapa que tenía asignada, y los capitanes no se percataron de que ellos tendrían que haber cogido la tapa más fácil para realizar una mejor labor de coordinación general y apoyo a los que tuvieran tapas más complicadas. Víctor preparó una tapa de Ramón Freixa, un tipo aparentemente simpático pero que tenía comentarios bastante venenosos. La tapa consistía en un cucurucho comestible (hecho de diossabequé) relleno de camarones crujientes y aderezado con una mayonesa de kimchi. Como diría Andrea, muy coquimono todo. Los camarones te miran desde su cono No era una elaboración muy compleja, y entre Jordi y Freixa se encargaron de enmendar los errores de fritura del malagueño. Esto dio tiempo a Víctor para colaborar con Kevin y Fidel en sus elaboraciones. Tanto su tapa como su actitud solidaria fueron valoradas muy positivamente por el jurado. Por su parte, Fidel tuvo que trabajarse un plato mucho más complejo, para empezar porque tuvo que abrir una a una un buen montón de ostras (y ya sabemos por Top Chef que no es nada fácil). Trabajó a destajo, pero aun así tuvo que recibir ayuda de algunos de sus compañeros y cuando recibió la visita del chef creador de la tapa, Pepe Solla, tuvo que aguantar que le dijeran que su agridulce de pimentón parecía más un alioli. Tu salsita es una porquería, y lo sabes El jurado, sin embargo, valoró muy bien su trabajo, e incluso le felicitó porque le había sobrado tiempo para ayudar a otros compañeros. Sally se curró una tapa espectacular, y no vale quitarle méritos a la dolorosa porque tornearse cien alcachofas tiene muchísimo mérito, así que, al césar lo que es del césar. Preparó una tapa espectacular sin ayuda de nadie y después de entregarla no se arrugó para colaborar con sus compañeras. Y todo eso sin derramar ni una sola lágrima (bueno al finalizar la prueba si que lloró, a moco tendido). Esto si que parecía comida y buena El último de la primera ronda fue Pablo, con su cóctel sólido de manzana, sin duda, la más sencilla de todas las elaboraciones. El valenciano volvió a demostrar que en cuanto se le tuerce un poco la cosa se vuelve tan torpe que todo se viene abajo (incluido él mismo). Él iba muy lento, pero estaba contento, canturreaba absurdas cancioncillas que tenían desconcertados a sus compañeros, pero como tenía tiempo, parecía tener todo controlado. "No puedo parar, de trabajar" (cantaba el muchacho) Pero el tiempo fue pasando, y la tranquilidad de Pablo empezo a hacer mella en Pepe, que en un momento dado se cansó y empezó a darle caña, en esta ocasión ni inmerecida ni desproporcionada. Pablo entró inmediatamente en crisis y protagonizó patéticos momentos de autodestrucción que nos recordaron al celebérrimo "quién me pone la pierna encima" de aquel primer gran hermano que todo el mundo vio (reconocedlo). Pepe, en plena bronca Al final, con mucha ayuda externa, su sencilla tapa salió, pero el mal trabajo realizado y el hecho de que una vez más echara balones fuera, en vez de asumir su culpa, le llevó de cabeza a la prueba de eliminación. La segunda ronda de presentaciones comenzó con Antonio, que había elegido unos callos a la gallega pero se llevó la sorpresa de que los callos no eran tales, sino que estaban hechos de calamar. Qué salsa más clarita Al principio se centró mucho en su trabajo, porque después de dejar el guiso en marcha, Bordi tuvo que enmendarle la plana porque había hecho muy poca cantidad. Pero una vez que lo arregló siq ue empezó a ejercer de coordinador y llevó por delante todas las elaboraciones que había en marcha. Cuando llegó Pepe Solla a supervisar su plato, también le dio un empujoncito, porque le chivó que el guiso necesitaba comino que él no había puesto. Total que al final el guiso quedó decente (aunque a mi me parece que un guisote de estos debe quedar bastante más espeso) y además, su labor como jefe fue salvada pese a que mencionaron su exceso de nerviosismo que le llevó por momentos a tal nivel de sudoración, que nos acordamos, y mucho, de nuestro añorado Sudorman de Top Chef. Profundo conocimiento del comino Mila se olvidó por completo de la capitanía, porque su plato exigía pelar y limpiar 30 bogavantes, y eso es muy duro. Puso mucho empeño en lo suyo y la tapa le quedó muy bien, pero su falta de liderazgo fue muy mal valorada por los jueces. No creo que la crítica sea excesivamente justa, al menos en esta ocasión, porque curiosamente, los que fallaron fueron los que menos supervisión necesitaban por tener las elaboraciones más fáciles, pero el jurado estimó que debía de ir a la prueba de eliminación. Estaba tan orgullosa de su salsa, que lo llenó hasta el borde, imagino a los VIPS llenándose de caldazo sus ropitas de diseño (y me parto) Por fin tuvo Andrea un día tranquilo. Es evidente que no tiene mimbres para ser una gran cocinera, pero cuando tiene claro lo que tiene que hacer, es muy eficaz, y en el programa de ayer lo demostró. Le salieron unos bocadillos crujientes de quesos asturianos (ay, si alguna abuela asturiana levantara la cabeza y viera esto) muy parecidos a los originales de Marcos Morán, y le sobró tiempo y disposición para ofrecerse a ayudar a quien lo necesitara. Evitó con justicia la prueba de eliminación. ¿Os imagináis pedir un bocadillo y que te pongan esto? El último de la segunda ronda fue Kevin, que preparó los bpmbones plateados de foie, una frivolidad de Ramón Freixa que lleva foie micuit, almendra tostada, chocolate y papel plateado comestible (hecho de veteasaberquécosa). Una combinación aparentemente repulsiva, pero, doctores tiene la iglesia. Así envuelvo yo a veces los bocadillos que le pongo a mi hija para el cole Tuvo que aguantar Kevin, hasta dos veces, la desagradable visita del histriónico Freixa, que cocinará muy bien, pero desde luego no sabe cómo decir las cosas. El modelo no encajó nada de bien las críticas, y es comprensible, porque no fueron en absoluto constructivas ni educadas. Pero el jurado no lo pasó por alto y habló de actitud lamentable del de Tarragona, que tuvo que pedir públicamente perdón y tragarse su presencia en la prueba de eliminación. Freixa estuvo desagradable y maleducado, mucho más que Kevin Comenzó la ronda de postres la tarta de Santiago en cuchara de Carlos, un plato relativamente sencillo que lució muy poco al chacinero. No tuvo Carlos su tarde, lleva un par de programas muy bajo, pero parece que tiene maneras suficientes para afrontar sin problemas las pruebas de eliminación como la de esta semana a la que los jueces le abocaron. Sinceramente, mola mucho más la tarta de Santiago normal Después aparecieron los chocochurros de Lidia, a la que no le apetecía en absoluto tener que tragarse el olor a fritanga, pero en fin. No era algo complicado pero lo sacó muy bien y ella solita, aunque Ramón Freixa se encargó de matizar que no estaban iguales que los que ellos hacen. Si es mudo, probablemente explota y hubiera manchado los zapatos de "Carajo de mar" y compañía. No obstante, por alguna razón que desconocemos, no fue suficiente para superar esta prueba y fue condenada a la de eliminación. Pero que conste que los míos son mejores La peor parte la llevó Mireia, que se encargó de los postres del equipo rojo. Desde un primer momento se vio que su sifón para el bizcoho de remolacha no salía (ni se le esperaba), pero ella, en lugar de intentar repetirlo, se empeñó en esperar y esperar, hasta que llegado el momento pues no salió y se quedaron sin postre. Intentaron montar un mamarracho con los adornos, pero Pepe, con buen criterio, abortó el bochorno. Pero lo que no evitó fue una esperpéntica parodia en la que, ataviado con un cucurucho de papel, imitaba la actitud de un loco. Una vez más, ¿alguien puede decirle a este señor que ese tipo de cosas no son graciosas? Urge una conversación seria con este hombre Como la torrija caramelizada había salido tarde y mal, y además su ayuda en el equipo había sido muy escasa, Mireia, por méritos propio fue la sexta invitada a la prueba de eliminación. En resumen, una prueba de equipos valorada individualmente (me parece bien) que dio como candidatos a la eliminación a Mila, Pablo, Mireia, Kevin, Carlos y Lidia

Fuente: cocinarconciencia.blogspot.com

Esa es la sensación con la que nos acostamos ayer los que aguantamos hasta el final la quinta entrega de Top Chef después de ver como, tras una actuación lamentable desde todo punto de vista en la prueba de grupos, y habiendo perpetrado un platucho a la altura del celebérrimo "león come gamba" en la prueba de eliminación, Oriol fue indultado por el jurado en perjuicio de María, que al menos había intentado cocinar. Tras su injusta salvación, Oriol declaró abiertamente la guerra a todos sus rivales No caben excusas, no se puede explicar de otra manera, Oriol fue salvado porque el programa consideró que dará más juego que María en los próximos programas. Lo veremos montando bronca con todos sus rivales, y cuando ya todo el público lo odie, finalmente dedicarán un programa a la quema del villano. Este niñato maleducado, malencarado y consentido, no debería haber entrado en la vida en un cncurso para cocineros profesionales, porque bajo su lema "cocina freestyle" lo que se esconde en realidad es la justificación de su propia limitación, cocino como quiero porque no se cocinar, y es que bajo el término freestyle meto desde unas croquetas tuneadas con chorizo y jengibre hasta el mamarracho que presentó ayer representando presuntamente una emotiva escena campestre. Bocadillos hechos con galletas cortadas en cuatro, oreo machacada, esponjita quemada.... LA ELECCIÓN DE LOS EQUIPOS: DEDAZO AL CANTO Para esta semana, Top Chef nos reservó una de las pruebas clásicas del programa, la guerra de restaurantes, una competición por equipos, en la que tienen que lidiar con todos los detalles de un servicio completo en un restaurante real. Pero antes de desplazarse al Makro para hacer la compra, los concursantes fueron distribuidos en dos equipos. Lo primero fue elegir a los capitanes, dedazo al canto, Marcel para un lado y Mari Paz para el otro. Poco equitativa elección, porque era poner la bomba en un equipo y la tranquilidad en el otro. Oriol muestra su alegría por la elección Después, en lugar de elegir sus compañeros, los capitanes fueron asignando miembros al equipo rival. La primera en elegir fue Mari Paz, que se quitó de en medio a su "querido" Álex, Oriol le respondió con un "regalito", el marqués cofrade. Los equipos se fueron completando, Luca, Sergio y Melatrufan (que volvió a usar la expresión que le da nombre), completaron el equipo gris de Mari Paz; Marcel, Montse y finalmente María, completaron el naranja de Oriol. Incomprensible la sobreexcitación del equipo aun en el plató, bueno, incomprensible no, María estaba en sus filas. Impresionante salto de María (hay sospechas de dopaje). Marcel y Álex se inhiben Y todavía no habían sacado ni el cuchillo Después llegó el momento de sacar los cuchillos que les dirían qué tipo de cocina tendrían que elaborar, a un grupo le tocaría tradicional y al otro creativa. Qué curioso que en estos casos siempre sale al revés de lo que les gustaría a los concursantes, así que a Oriol le tocó tradicional y a Mari Paz, creativa. Tremenda explosión de alegría de Oriol al conocer su suerte GUERRA DE RESTAURANTES I: ¿PENALTY Y EXPULSIÓN? Como ya hemos visto otras veces en esta prueba, los equipos aprovecharon el trayecto hasta el supermercado para diseñar el menú, en este caso, consistente en dos entrantes, dos platos principales y un postre para cuarenta personas. Cuando llegaron al Makro, Roncero les explicó cómo sería la compra, 750 € por equipo y tan solo 20 minutos para hacerse con los productos, un presupuesto bastante corto y un tiempo imposible. Llegaron entonces las prisas, las decisiones precipitadas, los olvidos y, sobre todo, la caída de Montse, repasemos la secuencia para poder opinar con criterio sobre la intencionalidad de la acción de Álex. Montse yÁlex se desplazan cada uno a lo suyo Hay un primer contacto carro-culo que desequilibra a la catalana... ...que se trastabilla con su propio pié y pierde el equilibrio La presión del carro y un segundo contacto carro-pié terminan la faena Las imágenes no dejan lugar a las dudas, el incidente fue fortuito, Álex está pendiente únicamente de llevar el carro por el pasillo y no ve cómo Montse, que primero va detrás, le supera, y al esquivar otro carrito, se pone en su trayectoria. Aunque entiendo la frustración de Montse por verse con la boca partida delante de las cámaras, no entiendo que quisiera culpar a Álex del incidente, ¿qué razón podría haber para que el ecuatoriano hiciera eso a propósito?. Finalizado el tiempo de compra, los equipos llegaron a la caja para comprobar si habían cumplido el presupuesto. Fue entonces cuando el equipo naranja se percató de que había olvidado coger huevos para la crema catalana que pensaban hacer de postre. Por el contrario, el equipo gris había cogido muchos más huevos de los que necesitaban, por lo que a Montse se le ocurrió pedir a Carlos si podía dejarle los que le sobraran. Cónclave del equipo gris para decidir sobre los huevos Carlos empezó echando balones fuera, pero Melatrufan sacó su cara más competitiva, "ni de coña", sin embargo Mari Paz si que era partidaria de dárselos. Finalmente, Alejandro impuso su criterio y no hubo huevos para los naranjas. Aunque se puede argumentar que esto es una competición, prefiero pensar que lo bonito es ganar las competiciones en igualdad y no valerse de malas artes como esta, esto es como ver un rival lesionado y no echar el balón fuera. No hubo piedad, los grises se llevaron tres huevos por comensal GUERRA DE RESTAURANTES II: UN MENÚ MUY NORMALITO BASTÓ AL EQUIPO GRIS El equipo gris aterrizó en el restaurante Tragaluz, un céntrico restaurante de Barcelona que practica la cocina de vanguardia y que dispone de un precioso local con la cocina a la vista de los comensales, todo un riesgo tratándose de los concursantes de Top Chef. Los concursantes acceden al restaurante, situado en una primera planta Lo primero fue la distribución del trabajo. Sorprendió cómo la flamante capitana se inhibió de su responsabilidad autonombrándose jefa de sala "porque soy más guapa". Intentó soltarle el marrón a Carlos, que declinó la invitación aludiendo que el se iba a dedicar al postre, así que se sugirió el nombre de Sergio, que estaba deseándolo, aunque aceptó casi a regañadientes. Es extraña la psicología de este chaval, por una parte aparece en el confesionario diciendo que a él le gusta ser jefe para mandar, pero luego se queja a sus compañeros de que se están escaqueando y están abusando de él. Bueno, si os empeñáis seré vuestro capitán, si le parece bien a Doña Cayetana (en lontananza) Además de la jefatura de cocina, Sergio asumió los dos entrantes, unos espárragos con huevo y una crema de queso con bacalao confitado. Luca se quedó con un plato principal a base de pichón y Melatrufan asumió ser el segundo en la cocina y preparar el otro principal, una bullabesa de gallo de San Pedro. Melatrufan pasó momentos de apuro con Chicote La aportación de Mari Paz a la cocina en esta ocasión fue tan escasa que bordeo el escaqueo manifiesto por momentos. Se puso a pelar unos espárragos (al parecer sin mucha pericia) y con solo media hora transcurrida se marchó con los camareros a organizar el servicio. Su arenga a los trabajadores del restaurante fue superflua, llena de obviedades, tanto que alguno de los camareros apenas podía disimular la sonrisa. también dedicó tiempo a organizar un espacio pequeño que ya estaba organizado y se le ocurrió la genialidad de hacer que todos los camareros llevaran un croquis de la sala (de solo 10 mesas) para que no se confundieran. Pero que me estás contando, si llevo aquí 20 años Pues como en este equipo no hubo jaleo, pasaremos a hablar de los platos. En primer lugar presentaron los entrantes, la primera opción era unas yemas espárragos cocidas con una yema de huevo (duelo de yemas, se les escapó el nombre). La presentación al estilo Stonehenge no agradó a todos, y aunque a nadie le desagradó, coincidieron en que era un plato muy normalito y con muy poco riesgo. Jose David is in the air La segunda opción era crema de queso con ahumados. No sabemos en qué momento, el bacalao confitado que estaba previsto se transformó en el genérico "ahumados" invisibles (mirad la foto), el caso es que este segundo plato de Sergio pasó sin pena ni gloria por la mesa del jurado. ¿brotes ahumados? Los platos principales sin embargo quedaron más lucidos. La bullabesa de gallo que preparó Melatrufan estaba bien elaborada, con mimo, pero al parecer no quedó redonda porque el pescado se había pasado de cocción. Qué poco me gusta el espumarajo ese encima de la comida El pichón de Luca despertó opiniones sorprendentemente divergentes. Por una parte, Chicote lo puso a caldo, quejándose del punto de cocción, muy hecho por fuera y crudo por dentro, propiciado por el uso de la parrilla en la ejecución. Sin embargo, el jefazo del restaurate Tragaluz quedó tan complacido del plato que llegó a decir que era digno de formar parte de su carta. ¿A quién nos creemos? Luca sigue muy de cerca la crítica de Chicote Donde hubo unanimidad fue en el postre de Carlos. El malagueño trabajó solo y no intervino en ningún otro plato, se enfrascó en su postre de zanahoria y el resultado fue sorprendente. Su bizcocho de naranja y zanahoria con chocolate blanco fue calificado por Chicote como el mejor plato del menú y también fue mencionado como digno de pertenecer al menú de Tragaluz. Su buen resultado casi que sirve para perdonar su extraño comportamiento al final de la prueba, repitiendo frases como un disco rallado por la cocina como si fuera Sheldon delante de la puerta de Penny. Por fin el capillita tuvo su momento de gloria Pero lo más lamentable que vimos en Tragaluz no vino de la mano del equipo gris, lo más lamentable tuvo como protagonista único a Oriol, que empezaba de esta manera su actuación estelar de la noche que echaba por tierra sus aparentes buenas intenciones de la semana anterior. Oriol reclama raciones más grandes ante la atónita mirada del marqués y de Encantadodeconocerme Como en años anteriores, una de las mesas era ocupada por el equipo rival, pero en esta ocasión, como la cocina estaba ala vista, las críticas de sus rivales llegaban directamente a oídos de los miembros del equipo gris. Oriol llegó en plan tocapelotas, quejándose de todo, que si la ración es pequeña, que el sabor el plano, que si la receta era demasiado sencilla, que si lo mejor de la comida había sido el pan. Todo ello aderezado con unos tonos completamente ofensivos, demostrando lo corto de sus entendederas, dado que al día siguiente él estaría en el otro lado. El show de Oriol resultó incómodo en ojo Aunque los miembros del equipo gris demostraron cierta templanza, era cuestión de tiempo que alguno saltar, y el que lo hizo fue Carlos. Pese a que el malagueño no es santo de mi devoción, tengo que reconocer que puso a Oriol en su sitio y lo dejó sin respuesta. Pero el catalán, erre que erre, no tenía pensado parar, y volvió al ataque, tuvo que ser su propio equipo el que le hiciera ver que se estaba equivocando con esa actitud y que estaba perjudicando a todos. Montse intenta hacer ver su error a Oriol (lo que es más difícil que borrarse de vodafone) GUERRA DE RESTAURANTES III: ORIOL CONTRA TODOS Si lamentable fue la actuación de Oriol en el restaurante Tragaluz, consiguió empeorarlo al día siguiente como jefe de su equipo en el restaurante Can Cortada, un local de cocina tradicional ubicado en una preciosa masía. Bonita localización Ya desde que viajaban en la furgoneta, quedó patente lo que todos sospechábamos, Oriol es un pésimo gestor de grupos. Lo primero que hizo fue imponer a voces su criterio, poner sardinas, en contra de la opinión del resto del equipo que opinaba que eran muy trabajosas para preparar tantas raciones. Ya en el restaurante, lo primero que hizo fue repartir roles. Él se quedó con la jefatura de cocina, asignó a María la jefatura de sala y repartió el trabajo entre los demás. El problema es que él quiso llevar muchas cosas por delante, todo pasaba por él, y más pronto que tarde eso le pasó factura. Oriol asó una barbaridad de verdura, que luego apenas pudimos ver en los platos Como primer entrante, optaron por unos canelones de carne. María, que de joven se dedicaba a la fabricación de canelones precocinados, se encargó de preparar el relleno, y Oriol de comprometió a cocer la pasta. Pero no puso el agua a hervir a tiempo y tomó la pésima decisión de poner todas las placas de a la vez en el agua que no había llegado a hervir. El resultado, una plasta de pasta pegada de la que apenos pudieron salvar 50 unidades. ¿Error de principiante o freestyle cooking? Lo que tiene el freestyle cooking es que el mismo plato puede ser una cagada o una genialidad dependiendo de quien lo mire, pero muy grande debió de ser el error cuando hasta el propio Oriol, el ideólogo del freestyle, tuvo que reconocerlo. Los canelones los salvaron como pudieron, con raciones pequeñas sin gracia ninguna, pero a Oriol no lo recuperaron,a partir de ese momento desapareció de la cocina. Canelones para olvidar Deambulaba Oriol por la cocina como un zombi sin saber que hacer, absorto en sus pensamientos. De vez en cuando entraba Chicote y lo soltaba una andanada, y el solo acertaba a balbucear "eso es lo que hay, eso es lo que hay". Tan desquiciadop se quedó que ni siquiera se dio cuenta de que Marcel había tomado su papel y estaba dirigiendo al equipo (mucho mejor que él, por cierto). Pero el daño ya estaba hecho y el equipo tenía pie y medio en la prueba de eliminación. Eso es lo que hay El segundo entrante, la tradicional coca de recapte, estaba tan sobrecargada de ingredientes tan diversos que no terminó de enamorar a los comensales. ¿Serías capaz de poner algo mas ahí arriba? Si pésima fue la dirección de la cocina por parte de Oriol, lamentable fue la jefatura de sala de María. Empeñada en detalles absurdos como el saludo bilingüe a los comensales, olvidó por momentos sus obligaciones principales, llegando a tener diez minutos en la puerta esperando a los jueces y a los dueños del local. Después de diez minutos, la cara del chef del restaurante era todo un poema Los platos principales estuvieron a mejor nivel. Prepararon un bacalao a la Manresana, con piñones y alioli que tenía una pinta estupenda, aunque al parecer tenía defectos, sobre todo en la salsa del acompañamiento. Mejor en ojo que en boca El mejor plato del equipo fue el de carne. Se decidieron por un fricandó de ternera con setas, una receta tradicional catalana, un plato otoñal que se hace poco a poco y a fuego lento. Cambió la cara de los jueces, "esto es otra cosa" decía Roncero y confirmaba el cocinero del local. Una pequeña victoria en medio de la tormenta. Aquí si que lo petaron En el postre, sin embargo, dieron su peor versión. En principio habían pensado preparar una crema catalana, pero el huevogate y la negativa del otro equipo a ceder parte de su material hizo que tuvieran que adoptar una solución de emergencia, preparar una coca de cristal con chocolate y aceite. Austero Coincidencia total entre jueces y comensales, un postre insulso que casi nadie terminó. Pocas veces una decisión había estado tan clara, gracias a Oriol, el equipo naranja tendría que enfrentarse a la prueba de eliminación. No hace falta explicar nada

Fuente: cocinarconciencia.blogspot.com

Buenos noches y feliz lunes, después de una semana llena de eventos y noticias, en este post quiero reflejaros lo que ha ocurrido durante la semana y todas las buenas noticias que han ocurrido. Comenzábamos el domingo conociendo a una buena amiga que venía a Madrid, que ilusión me hizo conocerla y compartir con ella impresiones junto con Carmen de REZETAS DE CARMEN , Imagino que todos la conoceréis pero quien no la conozca ya estáis tardando en pasaros por su blog, ella es Veronica Cervera, LA COCINA DE VERO " RECETAS DEL MUNDO HECHAS EN CASA" una cubana de pura cepa, que lleva su tierra en el alma, con innumerables recetas en su blog de todo el mundo, que muy pronto nos sorprenderá con un estupendo libro de cocina tradicional cubana. Pasamos una tarde estupenda y es cierto que cuando pones cara a alguien tan cariñoso, tan cercano, las horas se te pasan volando. Desde mi rincón deseo todo lo mejor a Vero en su nuevo libro, que estoy segura estará cargado de muchos éxitos. Continuando con la semana, el lunes 5 de Octubre se presentaba en Madrid la "LA SEMANA DEL HUEVO" en el Kitchen Club, con una nueva campaña " EL HUEVO SE VISTE DE ETIQUETA", la presentación corría a cargo del Presidente de Inprovo D. Medín de Vega, de la Directora de Inprovo Doña María del Mar Fernández y de D. Fernando Burgaz Director General de la Industria Alimentaria (Ministerio del Agricultura, Industria y Alimentación). A la llegada nos recibía Clara y Moreno, las mascotas que representan esta campaña y en el nos contaban como podemos interpretar los dígitos que aparecen en cada uno de los huevos, de esta manera podemos saber que es lo que significa cada uno y nos informaban de todos las actuaciones que se van a llevar a cabo durante la semana y nos convocaban a la entrega de los Premios a la Investigación que concede el IEH cada año. Tras el acto se sirvió un catering a base de recetas elaboradas con huevo por el Catering de PACO RONCERO. Continuando con la semana, el martes fue un día muy apretado con muchas presentaciones novedosas y con grandes sorpresas, comenzamos con la presentación de los nuevos vasos que acompañaran a esa crema de cacao, avellanas y azúcar, de toda la vida, NOCILLA , esta vez el diseño de los vasos fue encargado a Rosario Flores , que ya hacía algunos años había sido encargada del diseño, esta vez sus diseños son étnicos, muy alegres y estoy segura que nos encantara tenerlos en nuestras casas. Más tarde en el MERCADO DE SAN ANTÓN , Samantha Vallejo Najera nos presentaba las nuevas CREMAS FLORETTE , ( calabaza, calabacín y verduras), unas cremas que han salido al mercado para hacernos la vida más fácil, sobre todo para aquellos momentos que andamos con prisa y perfectas para llevar al trabajo y poder tomar algo caliente. Samantha nos la presentaba haciendo tres platos diferentes de cada una de las cremas, perfectas para ocasión, para una cena, para una cena con invitados o para los más peques de la casa. Un nuevo producto que ha añadido FLORETTE a su larga lista, para no complicarnos la vida, muy socorrido y nada complicado presentar. Las cremas se encuentran en los supermercados en el lineal de refrigerados en envases de 500 g. perfectas para compartir. En el mismo día por la tarde GRANINI nos presentaba sus nuevos zumos a base de frutas y verduras con un taller que corría a cargo de la nutricionista Paloma Vicent, quién nos descubrió los beneficios que tiene la fruta, como los antioxidantes y las vitaminas que nos pueden aportar a nuestro organismo, así como de la mano de Lady Addict, bloguera de moda, pudimos disfrutar de un taller donde realizamos diferentes zumos con frutas y verduras según nuestras necesidades: depurativas, cuidado de la piel, antioxidantes. Los nuevos zumos que podemos encontrar para cuidarnos son TOMATE, PIÑA Y ZANAHORIA y ZANAHORIA Y NARANJA, que ya podemos encontrar en supermercados y tiendas de alimentación, además nos animaron a desempolvar nuestra licuadora y prepararnos nuestros zumos según nuestros gustos y necesidades. Fue una tarde distendida a la que asistieron varias bloggers como Carmen , Patricia , Mariana y Ana Y como colofón al día, una noticia que se esperaba desde hace 8 meses, con total secretismo y que se destapo la noche del martes en Casino Gran Via, a la que nos habían dado cita a bloggers y prensa para presentarnos los PICOT ( Premios internacionales de comunicación turistica) los mayores premios de la comunicación turística que no se han organizado jamas en España, serán entregados el próximo día 20 de noviembre en acto ante más de 1000 invitados profesionales de la comunicación, unos galardones que nacen de un sueño y de un compromiso, el de reconocer la labor de difusión del turismo, tanto impreso, como digital, por tanto serán analizados más de 1500 medios profesionales por parte de un jurado especialista en sector y cuyos galardonados se daran a conocer el mismo día 20 de noviembre en el Hotel Auditorium, La presentación corrio a cargo de D. Fernando Valmaseda Director General de RV Edipress PREMIOS PICOT 2015 UN SUEÑO HECHO REALIDAD Continuando con el miércoles, La marca de Tecnología THOMSON acogía en España el primer edición del día del amigo de la tecnología, donde eran presentados todos los productos que la marca tienen o van a comercializar en España, con lo ultimo de la tecnología para el hogar, TV, audio y video. En el evento se pudo disfrutar del un Showcooking a cargo de Emilie Lang formada en la cocinas del Ritz de París, utilizando los pequeños electrodomésticos que la marca comercializa en España, con buenos precios y a las que le podemos sacar mucha utilidad. Y hasta aquí las novedades de la semana, que aunque voy con un poco de retraso, no quería dejar pasar más tiempo sin dároslas a conocer. Muchas gracias por vuestras visitas y comentarios, ¿ que os parecen las novedades? A mi personalmente muy interesantes FELIZ DÍA Besazos Sofía Cocino con: Kook Shop Ibsa Silikomart

Fuente: milideasmilproyectos.blogspot.com.es

Que cansancio de personaje este Oriol. Otra vez volvió a ser el protagonista, y no precisamente por sus propuestas culinarias, sino por sus rifirrafes continuos con el resto de los concursantes. Lo más triste del caso es que el programa le permitió tener un (esperemos que último) momento de gloria, al regalarle la eliminación de Carlos, que en conjunto la había merecido muchísimo menos que él, La participación de Oriol se había limitado a perpetrar un pésimo tartar y a ejercer de pinche tocapelotas en el equipo que resultó ganador, todo ello aliñado con discusiones, provocaciones e incluso una pelea barriobajera con Melatrufan. Esperemos que sea el próximo eliminado, porque cada segundo que pasa este personajucho en el programa, merma un poco más el poco prestigio que le queda al concurso. Oriol casi le da la vuelta a la cabeza para ver entrar a Carlos derrotado Una pena que este personaje acabe dejando en un segundo plano lo que debería ser importante. En lo culinario fue una jornada de luces y sombras. Una primera prueba penosa, donde nueve profesionales fueron incapaces de sacar un solo steak tartar en condiciones, dejó paso a la mejor prueba de equipos que hemos visto hasta el momento, con platos apetecibles y con sentido. La prueba de eliminación trajo la paradoja de ver a los cuatro cocineros más clásicos que quedaban, enfrentarse a la cocina de fusión, cosa que cada uno interpretó a su manera y acabó dejando a Carlos fuera del programa. PRUEBA INICIAL: LA MALDICIÓN DEL STEAK TARTAR Si algo tiene de bueno esta edición de Top Chef es la elección de los exteriores, y en esta ocasión tiraron la casa por la ventana, desplazándose hasta Estambul. Esta primera prueba se celebró en la parte exterior del mercado de las especias, el segundo más grande de Estambul, y que en mi memoria quedó años atrás como "aquel lugar donde vendían sanguijuelas vivas". Los 9 supervivientes llegando al exterior del mercado de las especias Cuando Susi explicó la prueba, todos se las prometían muy felices, todos presumían de tenerlo en sus cartas e incluso alguno (como Álex) se veían ganadores incluso antes de empezar. Tendrían que elaborar un steak tartar en 20 minutos, y tendrían otros 15 minutos adicionales para arramplar con lo que quisieran el mercado de las especias. Vale tío, me la trufa donde pongáis vosotros los huevos Tanta confianza se concretó en dos tipos de perfiles, los que decidieron no arriesgar y se quedaron cortos con tanta sutileza, y los que cogieron de todas las especias y se pasaron. El resultado, en general, fue desastroso, o al menos eso fue lo que nos hicieron ver los jueces, pese a que Chicote y Roncero se encargaron de mostrar cómo había que picar la carne... Con dos cuchillos, papapapapapapa La cata empezó mal, pero terminó peor. El primero fue Melatrufan, que había preparado su steak tartar con especias turcas como ras al hanout. el resultado según Chicote, corto de sal y fuerte de especias. Después llegó el turno de Carlos, que había tenido la brillante idea de mezclar mayonesa con la carne, el veredicto de Chicote, contundente: "parece una ensaladilla de carne" (y además estaba soso). Susi disfruta de la ensaladilla del malagueño El siguiente fue Luca. El angelote optó por algo más clásico, sin excentricidades. Sus bolitas de carne tenían buen color, toques ácidos y frescos, aunque también estaba soso. La cosa pintaba mal, tres cocineros, los tres tartars (o tartares, o tartases, no se como se dice esto) sosos, parece que la cosa no era tan fácil como se creían. Al menos este no rezumaba nada de color sospechoso Toco el turno de Oriol, y había espectación porque, muy al estilo de Honorato, había preparado no una, sino tres elaboraciones distintas, y además, él había anunciado a los cuatro vientos que estaban buenísimos... ¿Y esa yema de huevo que hace ahí? Pero la opinión del jurado no fue exactamente así, "no está ni medio bueno", creo que fue la frase de Chicote; "está como cocinado" apuntilló Roncero. No encajó bien la crítica, lo que me extraña, porque si hay algo que le sobra a este muchacho es humildad. Oriol agradece a Chicote sus críticas constructivas Lo que vimos a continuación resulta difícil de describir, el steak tartar de Montse tenía tal mezcolanza de cosas y en tal cantidad, que parecía mismammente un vómito de gato. Suerte tiene Montse de que el jurado se corta muchísimo con ella y fue Susi la que se limitó a decir que le había quedado feo, llega a ser Oriol y lo machacan. Qué ascazo El tartar de Álex, pertrechado con orejones, no levantó ningún entusiasmo en el jurado, y entonces llegó el turno de Mari Paz. De primeras, Chicote empezó dando caña (hay que reconocer que este año está sembrado con sus frases): "¿no tenían un huevo de avestruz? Razón no le faltaba No abandonó el tono crítico cuando la manchega rompió la yema y extendió el litro y cuarto de líquido sobre la carne: "parece una tortilla de carne, con el huevo chorreando por los lados". Certera descripción la del madrileño Pero acabó de liquidarla cuando, tras masticar tres o cuatro veces su tartar en hoja de parra, acabó por escupirlo en la basura. No se si es que Mari Paz debía haber cocido la hoja o simplemente es que los sabores no casaban, pero el hecho es que al parecer estaba incomible, y después de siete concursantes, todos ellos parecían eliminados para la obtención de la preciada inmunidad. Chicote busca la papelera, y para que Chicote escupa algo, ya tiene que estar malo Sólo quedaban dos, Marcel y Sergio. El teutón arriesgó tan poco que terminó por presentar un fino cuadradito de carne picada que por no tener no tenía ni sal. Sin embargo, encantadodeconocerse buscó sabores más arriesgados, metió flor de rosa y toques amargos. Tras la habitual explicación rococó, llegó la contundente opinión del jurado, la flor de rosa no aportaba nada y los toques amrgos eran desagradables. Parece que no les gustó Con este panorama, para decidir el ganador pensaron que a lo mejor los tres primeros que estaban tan sosos a lo mejor no estaban tan malos, y de entre esos tres, quizás porque era el que menos riesgo había asumido, el elegido fue Luca. El madrileño viviría con tranquilidad el resto del programa. Luca mira atónito al brazalete sin terminar de creérselo PRUEBA DE EQUIPOS: POR FIN COCINA A LO GRANDE La prueba de equipos tuvo un escenario privilegiado, con una vista espectacular sobre el estrecho del Bósforo y de uno de los dos puentes que lo cruzan. Y se celebraba allí porque los concursantes, repartidos en dos equipos, tendrían que preparar y servir un plato dulce y otro salado para 30 turistas en una de las embarcaciones que surcan diariamente las aguas del estrecho. Si os fijáis bien, al fondo se ven los remeros de Urdiaibai huyendo todavía de los marmitakos Luca, como ganador de la prueba de inmunidad, fue el encargado de abrir fuego eligiendo al que debía de ser su primer compañero de equipo, pero en un alarde de originalidad sin precedentes, el elegido, Marcel, fue nombrado automáticamente capitán del equipo rival. Lo que me resulta sorprendente a estas altura es el asombro, por ejemplo, de Montse, cuando este tipo de cosas pasa una semana si y la siguiente también. De la verdadera elección de equipos, lo más sorprendente es que salieron exactamente los mismos equipos que la semana pasada, entre otras cosas porque Marcel tuvo la demencial idea de redimir a Oriol incluyéndolo en su propio equipo (o a lo mejor quería reservarse un rival fácil para la posible prueba de eliminación). Los equipos esperan el comienzo de la prueba Fue entonces cuando llegó el momento pelea de patio de colegio. No se de donde vinieron las instrucciones, pero antes de planificar siquiera los platos, Oriol y Melatrufan salieron flechados a por las láminas de pasta filo, y se lió. Pero repasemos las imágenes para tenerlo más claro. Melatrufan arranca mejor que Oriol pese a tener peor situación en la parrilla Hace un espectacular interior que le da ventaja en la primera curva Viéndose perdido, Oriol agarra vilmente al valenciano Merlatrufan posiciona el cuerpo para proteger el botín El catalán usa todo su cuerpo para desplazar a Melatrufan. Por momentos lo vimos en el Bósforo Oriol atrae hacia sí un paquete de pasta, sin dejar de desplazar a Melatrufan Rodilla en tierra, Melatrufan se da cuenta de que esto no es serio Y se encara con el niñato, eso si, sin soltar las obleas. Maripaz observa petrificada. Melatrufan abandona la discusión, mientras Oriol sigue vociferando. Impresionante documento. Aunque los dos tuvieron un comportamiento lamentable, yo personalmente me posiciono en favor de Melatrufan, primero porque me cae mejor y lo veo mñas noble, y segundo, porque si alguien tenía ganada la posición era él, y no empleó la violencia física en ningún momento (como demuestran las imágenes). Pero repasemos el trabajo de los equipos, que en esta ocasión si que fue de calidad. El equipo gris, teoricamente liderado por Luca, tuvo en Sergio y en Melatrufan sus verdaderos jefes. Repartieron el trabajo de manera eficaz, asignaron el postre a Carlos (que parece que se maneja bien en estas lides) con la ayuda de Mari Paz, y Sergio, Mela y Luca se encargaron del plato salado. Precisamente de Luca fue la idea de poner mejillones al curry, combinados en este caso con algo parecido a un Baba Ghanoush (idea de Sergio), y digo parecido porque este plato (que según nuestros amigos de Directo al Paladar , significa "coqueto y vicioso") se suele tomar como entrante en forma de crema, mientras que en este caso, parecía que hubieran reciclado el tartar de Montse. Yo creo que buena pinta no tenía, aunque todos coincidieron en que estaba riquísimo El caso es que el plato gustó mucho a los comensales, y como fue el primero en salir, muchos ya nos frotábamos las manos pensando en volver a ver a Oriol en la prueba de eliminación. El postre fue una invención de Carlos. Se trataba de un pastelillo turco a base de pasta kataifi, miel y pistachos, sobre una base de calabaza especiada. La idea parecía buena, pero en mi opinión quedó mejor en oído que en ojo, y, aunque en general gustó, tampoco vimos entusiasmo en los comensales (como si lo vimos con el postre del equipo naranja). La presentación se fue cayendo un poco con el paso del tiempo (y la pasta estaba seca) Quizás el malagueño se despistó cuando, sin venir a cuento, Oriol se metió con los zapatos que llevaba y en lugar de ignorarlo entró al trapo y se enzarzó en una discusión de patio de vecinos en la que nada tenía que ganar. Eso si, aclarar que sus zapatos no eran mocasines, eran castellanos. Marcel, el jefe del equipo naranja, con la ayuda de Álex, tuvieron que lidiar con la presencia de Oriol en el equipo. Encargaron a Montse la elaboración de un arroz con leche caramelizado con frutos secos, mientras que los otros tres se encargaron del plato salado. la idea de Marcel era preparar una especie de tabulé de bulgur, con un pescado a la plancha y un picadillo de verduras coronándolo todo. Pero Oriol prefería que prepararan un dürüm de pollo marinado, una opción menos arriesgada pero mucho menos lucida. Fue entonces cuando Marcel dio toda una lección de liderazgo, llegando a imponer su criterio haciendo valer su condición de capitán. Oriol echaba espuma por la boca intentando convencer a Marcel No fue fácil aplacar a la fiera, fueron muchos minutos de cabreo hasta que, en un momento de conexión mística, Oriol decidió que se iba a dejar de pamplinas e iba a colaborar con el equipo. El catalán se encargó de filetear y limpiar el pescado, pero esta claro que a este tipo eso no se le da nada de bien (recordemos sus lamentables anchoas) Oriol currándose unas migas de pescado Pese a todos los inconvenientes, los esfuerzos de Marcel y Álex por hacer un trabajo profesional dieron sus frutos, y sacaron un plato muy bueno en ojo e igualmente valorado en boca. la cosa se ponía difícil, por una vez habría que decidir cual era el mejor y no el menos malo En la presentación, ganaron por goleada Para el postre, Montse no necesitó ninguna ayuda. Escogió para su arroz con leche arroz basmati, cosa que dejó muy descolocado a Chicote, que se pegó un rollo enorme sobre lo que le iba a pasar al arroz por cocerlo con azúcar y acabó por tragársela cuando el postre salió perfecto, El arroz con leche de Montse f¡dejño encantados a todos La sensación que tuvimos entonces fue que el equipo naranja había salvado el pellejo gracias a todos menos a Oriol, pero sin embargo, era el freestyler el que se mostraba más eufórico y provocador, como si el mérito fuera suyo. Al final, los cuchillos confirmaron los presagios, y el equipo gris fue el elegido para acudir, ya en España, a la prueba de eliminación. El brazo de Marcel sujeta el cuchillo verde salvador PRUEBA DE ELIMINACIÓN: DISTINTAS MANERAS DE ENTENDER LA COCINA FUSIÓN Como ya va siendo tarde, mañana terminaré con la crónica de esta prueba. Buenas noches a todos. Inexplicable momento de la prueba de eliminación en la que Álex no participó ESTA CRÓNICA ESTÁ EN PROCESO DE ELABORACIÓN, PERO NO OS PREOCUPÉIS PORQUE... Esta imagen me da permiso para tardar lo que yo quiera. que lo sepáis

Fuente: cocinarconciencia.blogspot.com

Se confirmó el spoiler que llevaba circulando por este foro unas cuantas semanas y Mari Paz se convirtió en la primera semifinalista del programa. ¿Se puede decir que haya sido injusto?. Sinceramente creo que no, ayer se conjugaron una serie de circunstancias que sumadas se convirtieron en ventajosas para ella y la manchega, además, puso lo necesario para aprovecharlas. Mari Poff casi no puede creerse que sea la primera semifinalista Por una parte, las pruebas de ayer se movieron en el campo de la cocina tradicional y con ingredientes normales y corrientes, un terreno donde Mari Paz se encuentra mucho más cómoda como se vio claramente en sus elaboraciones. Por otra parte, las luchas estratégicas entre los otros tres candidatos han acabado por beneficiarla, ya que parece unánime la opinión de que ella es el rival más débil. Pero no le quitaremos mérito en absoluto, porque en la prueba definitiva, la que daba paso a la semifinal, ganó a sus rivales cara a cara. Quizás tuvo algo de ventaja sobre Sergio con los ingredientes, pero el caso es que no hubo ninguna crítica a su plato y si mucho llantito por parte del cántabro que se agarró a esa excusa desde el principio por si acaso no ganaba. Así, Mari Paz se ganó el derecho a descansar la semana que viene y ver, desde la tranquilidad del sofá la "final anticipada" entre Marcel, Niceto y Melatrufan. PRUEBA DE PRESIÓN: POLLO TRUFADO En esta ocasión, el jurado puso las cartas sobre la mesa desde el primer momento, esta semana no habría eliminados, y por tanto, tampoco habría inmunidad. De las tres pruebas saldría el primer clasificado para la semifinal de dentro de dos semanas, y el ganador de esta primera prueba dispondría de una ventaja muy importante para obtener tan codiciado premio. Escena familiar, el papá y la mamá y los dos pequeñajos en medio El ingrediente estrella de la prueba fue el pollo, un producto común que podía propiciar el lucimiento de los concursantes. Además, como pista, se les pidió que elaboraran un plato que tuviera sabor casero, algún plato que se hiciera en su casa desde siempre, dado que no serían los jueces los que catarían los platos. (Evidentemente, a estas alturas todos imaginarían que serían familiares suyos los que harían los honores). Todos esperábamos entonces el típico discurso de Niceto, "es un producto que domino" o "tengo en mi carta varios platos...", pero, sorpresa, resulta que este tío no ha comido pollo prácticamente nunca y en su casa no se hacía. Un tipo que, así le pongan como ingrediente caviar de unicornio, siempre dice dominarlo, ahora sale diciendo que no domina el pollo, venga ya, ¿Pollo?, que pena, hubiera preferido escroto de ñu en salazón Y para lo que hizo, mejor casi que lo hubiera hecho con escroto de ñu, que tendría más mérito. Si algo tiene el pollo es que absorbe muy bien los sabores y se presta bien a guisotes (que tras la pista que les dieron era lo que se pretendía), a los que además aporta textura en la salsa. Sergio se equivocó de medio a medio planteando un plato dominado por una lámina de pechuga hecha a baja temperatura y posteriormente pasada por la plancha por el lado de la piel para conseguir un efecto crujiente. En vez de currarse un buen guiso, como hizo Melatrufan, para aportar potencia de sabor y una salsa rica, acompañó su pollo con patatas, espinacas y piñones. El resultado en ojo, un plato de hospital, pero en montoncito. Resulta difícil de creer que esto se comiera en casa de Nicetomeetme (ni en casa de nadie) Con el poco tiempo que tenía, Mari Paz se arriesgó a preparar una pepitoria, que, según he consultado en recetas de reputados blogueros, necesita bastante más tiempo. Tanto presumió Mari Paz de lo buena que iba a estar su pepitoria, que yo me acabé creyendo que iba a triunfar, pero al final, nada resultó como prometía. El pollo estaba visiblemente poco hecho, y la salsa espesa, santo y seña de este guisazo, no se veía por ninguna parte. Por la pinta, no lo compro Marcel, por su parte, optó por la inspiración familiar y preparó un bien plato de su abuela, no sin antes dejar claro que a su madre le salía mucho peor, consistente en el pollo guisado en una salsa de pimentón. Como viene siendo habitual, el teutón aderezó y presentó su plato de modo impecable y presentó lo que se pedía, un guisote sabroso que recordara a algo casero. Marcel tiró de memoria familiar Pero el más inteligente fue Melatrufan. Su planteamiento fue sencillo, preparar un guiso sabroso sin asumir grandes riesgos. Buscó el sabor utilizando la inmensa mayoría del pollo para preparar la salsa con cerveza (en principio quiso hacerlo con cocacola, pero no había), cosa que en casa es un derroche implanteable, pero que allí, teniendo la oportunidad de hacerlo y teniendo en cuenta que eso no es valorado en absoluto por el jurado, es simplemente una opción. Así la salsa sería una auténtica bomba de sabor Para el plato usó la pechuga del pollo, y para evitar que se secara, en vez de guisarla con el resto del pollo, la hizo a baja temperatura, de este modo, consiguió presentar una pechuga tierna y jugosa regada por una deliciosa salsa que aportaba todo el sabor. Qué valiente Melatrufan, plantarse ante Marcel con pollo a la cerveza Llegó entonces uno de esos momentos que tanto les gusta a los regidores de este tipo de programas la aparición en escena de las madres. Con las pistas del principio de la prueba, es más que evidente que ninguno se sorprendió de que fueran sus propias madres las que juzgaran sus platos. No me gusta que a estas alturas de la "competición" hagan este tipo de cosas, porque al final cada madre lo que intenta es reconocer cual es el plato de su hijo y apoyarlo incondicionalmente, y siempre acaba ocurriendo lo mismo, es la que se equivoca la que acaba dándole el triunfo a alguien que no es su hijo. Esperando su momento de gloria Mientras las madres se presentaban en el plató, en el almacén se vivían escenas lacrimógenas delante de la televisión, Sergio, Mari Paz, Mela, e incluso el frio hiuepute, uno tras otro se fueron poniendo bizcochones a medida que sus progenitoras intervenían para explicar al jurado como surgió en sus retoños la afición por la cocina. "Mi matre es un bien matre, voy con ella a sako Pako" La cata se ajustó exactamente al modelo esperable. Todas las madres reconocieron el plato de su hijo, salvo la de Sergio, que dudó entre dos. Y pasó lo que tenía que pasar, las tres que lo tenían claro votaron cada una al suyo y la de Sergio, regaló el triunfo a Melatrufan, que agradeció el detalle con este gesto. Fartón del bueno Al final, llegaron los inevitables momentos del reencuentro, palabras dichas en bajito y emotivos abrazos. Pero la participación de las madres no terminó ahí... Pequeño recital de bailes de salón PRUEBA DE DESCARTE: DEMASIADA PODER PARA MELATRUFAN En la segunda prueba, rodada en exteriores irrelevantes, se decidiría cual de los cuatro aspirantes no participaría en la ronda final cuyo premio era el acceso a la semifinal. Otra vez las madres tuvieron un papel protagonista, si antes fueron sus votos los que encumbraron a Mela, ahora cada una tendría que echar una mano como pinche a su hijo. Marcel adopta la "postura vespa aparcada" que popularizara Oriol la semana pasada Pero el comienzo de la elaboración lo harían las madres en solitario bajo la supevisión visual y bajo las órdenes de sus vástagos. Para ello pusieron a disposición de los concursantes un innovador sistema de pinganillos y pantallas que permitía a los concursantes dirigir a sus madres sin moverse del asiento. Aquí vemos el ensayo... Susi, ponme un whopper con extra de queso, y rapidito, que no se enteren los del McDonalds Ahora mismo, guapo, ¿quiere patatas? Además, la ventaja de Melatrufan por ganar la primera prueba resultó ser muy grande. La prueba, aparentemente sencilla, consistía en preparar unas albóndigas en una hora, pero cada concursante, se incorporaría a la cocina 10 minutos después que el anterior, el orden, es lo que decidió el valenciano. Mela, disfrutando de su privilegio No voy a entrar a valorar si Mela es muy o poco cabrón, no creo que ese sea el tema, si esto es un concurso, creo que cualquiera hubiéramos hecho lo mismo que él, perjudicar lo más posible a los rivales más fuertes. El asunto de la cojera de la madre de Marcel pudo ser una desventaja, pero hay que ponérsela en el debe a la productora del programa, que tenía que haber compensado de algún modo esa dificultad o, si no era posible, traer a otra persona (aunque el año pasado la madre de Carlos le supuso un lastre y lo asumió con resignación). También me parece normal la reacción del teutón, ya es la segunda vez que Mela lo perjudica abiertamente, lo lógico es que clame ventaja. La producción hizo un gran esfuerzo por destacar las dificultades de la madre de Marcel Bueno, pues lo dicho, que Melatrufan decidió perjudicar a Marcel y a Sergio. El valenciano entró a los diez minutos de empezar la prueba, Mari Paz a los veinte, Sergio justo a mitad de la prueba y el teutón a solo veinte minutos del final. Marcel se ofuscó tanto por el perjuicio que le había infringido Alejandro, que se esforzó mucho en quitarle presión a su madre y se olvidó de hacer un bien plato. La teutona, contó con la inestimable ayuda de Chicote, que nos sorprendió con ciertos conocimientos de alemán, y esto sirvió para compensar en cierto modo su falta de movilidad. Ternera, al parecer, se dice exactamente igual que en español, pero diciéndolo más fuerte y poniendo los dedos a modo de cuernos En mi opinión, Marcel se equivocó al elegir la carne, solo de ternera, especialmente si no las iba a guisar en la salsa, estaba claro que le iban a quedar sequeronas por dentro. Cuando entró en la cocina, venía desbocado para liberar a su madre de responsabilidad, quiso abarcar demasiado y, tal y como él mismo declaró: "al final he echado a tora ostia el plato para terminarlo y claro, estaba seco". Las albóndigas tapaditas, que ya va haciendo frío Mari Paz comenzó con aparentes problemas de comunicación con su madre, pero no os lo creáis, hemos conseguido unas imágenes en exclusiva que revelan lo que pasó... Mamá, te diga lo que te diga, haz las albóndigas a tu manera, que a ti te salen mejor Vale hija, ya había pensado hacer eso Bueno, pues aunque esto es solo una licencia, lo que ocurrió pareció corresponder con esta conversación, porque Mari Paz se esforzaba en dar instrucciones a su madre, y más se esforzaba ésta en ignorarla y hacerlo a su manera. Cuando Mari Paz entró en la cocina, enmendó un poco el trabajo de su madre y añadió todo aquello que fue posteriormente criticado por el jurado. Hizo las albóndigas muy pequeñitas y en el momento de emplatar decidió ponerlas muy escasas de salsa para que no se dispersara, pese a la insistencia machacona de su progenitora. Este emplatado no estuvo a la altura de lo que suele hacer Mari Paz Sergio contó con una desventaja inesperada, su madre recordó peligrosamente a la de Carlos, que se hizo famosa en la edición del año pasado por su "Carlos, más hinojo". A la mujer se la veía despistada, pendiente de otras cosas, y realmente no aportó demasiado al plato del flequi. Bloqueada delante de tanta comida Sergio, para compensar, tiró la casa por la ventana y añadió a sus albóndigas foie para darle sabor y jugosidad y piñones, para añadir algo de gracia a la textura. Vuelvo a hacer el mismo razonamiento que antes con Mela, en su casa no creo que nadie le metiera eso a unas albóndigas, no hay presupuesto que lo aguante, pero en el concurso, ¿por qué no? Extra jugosas Fijaos ahora en el plato que, según la realización del programa, presentó Melatrufan, a ver si sois capaces de encontrar las siete diferencias con el de antes... Para mi que se han copiado Tiene narices, tanto rollo del plato dando vueltas, la iluminación perfecta (que tampoco es para tanto) y van y ponen el mismo plato con dos rótulos distintos. Y pensar que hay alguien que cobra por hacer estas cosas. Melatrufan volvió a tirar de repertorio y preparó (en realidad) unas albóndigas de aspecto muy tradicional con u toque de canela y pimentón (al parecer un poco excesivo). ya conocemos a estas alturas que Mela no es excesivamente dado a la sutileza, y suele ser bastante habitual que en sus platos siempre se destaque que se va un poco de algún ingrediente. He tenido que capturar la foto de otro sitio por razones evidentes. De aspecto, al menos, se ven muy caseras Después llegó la cata con el segundo momento familiar, tras de las madres, llegaron los segundones, y ahí afinaron mucho menos. Los elegidos fueron el padre de Mela, el hermano de Mari Paz, la mujer de Sergio y el segundo de cocina de Marcel. Otra vez jurado heterogéneo, los dos primeros sin mucha idea, la mujer de Sergio por lo menos medio entendida (o al menos con mucha labia, como el marido) y el segundo de Marcel, profesional de la cocina, y otra vez primó el intento de buscar qué plato correspondía a sus familiares. Judit, la mujer de Sergio y Susi echando una cabezadita, volvieron en 7 minutos El padre de Mela no conoce bien la cocina de su hijo y en principio pensó que las frikandelles de Marcel eran obra de su retoño, de ahí que las defendiera mientras pudo. Por su parte, el hermano de Mari Paz se percató rápidamente de que las minialbóndigas eran las de su madre y las defendió con tal ardor que llegó a incluirse entre los autores del plato. A Roncero no terminaron de sentarle bien las albóndigas de Mari Paz Judit, la esposa de Niceto, fue la gran sorpresa de la noche, al menos para Chicote, que no parecía dar crédito al hecho de que un tío tan plasta como él tuviera una mujer guapa y estilosa. sin embargo, en oído a mi me resultó bastante empalagosa, pero pobrecita, con lo que tiene en casa es normal que no hable con monosílabos, Su sonrisa delata que descubrió el sello de su marido (o a lo mejor los piñones eran el señuelo) El segundo de cocina de Marcel me resultó tosco en ojo y radical en oído y, sinceramente, flaco favor le hizo a su jefe con cuyo plato fue especialmente duro. Tampoco ahorró críticas a las canicas de Mari Paz, sin embargo, se vino bastante arriba con las de Sergio y Mela. Eso si, alguien debería enseñar a este muchacho a coger los cubiertos porque en pantalla queda muy mal. Y llegó el momento de anunciar la decisión. Judit tomó la palabra, la cosa parecía clara, o Marcel o Mari Paz se quedarían fuera de la prueba clasificatoria. Tras unos segundos de tensión, se anunció el nombre del alemán. Tres segundos tardó Chicote en recordar a todos que el culpable de esto había sido Mela, pero no nos engañemos, a quién le salió redonda la estrategia fue al programa. La pobre mujer no se enteraba de nada ...Y entre prueba y prueba, Chicote volvió a demostrar que liando es un auténtico monstruo. Sospechosa destreza en el movimiento de los dedos

Fuente: cocinarconciencia.blogspot.com

Emocionante velada la que nos proporcionó ayer la semifinal de Top Chef, por una vez, hay que reconocer que tuvieron el acierto de tener en público en vilo hasta más allá de las doce y media de la noche e incluso sorprender en la decisión final. El resultado de todo esto, la final que todos esperábamos entre los dos contendientes que más méritos habían hecho a lo largo del programa, el hiuepute Marcel contra Melatrufan, la cerveza frente a la horchata, Merkel contra Rajoy, el bratwurst contra el fartón. De cara a la final, se juraron amor eterno Y no fue un camino fácil, sobre todo para Melatrufan, que después de ceder ante el teutón en la primera prueba clasificatoria, tuvo que darlo todo (al menos físicamente) para llegar a tiempo con el plato que tenía preparado para la prueba final, aunque, en mi opinión, su plato superó por goleada al de Mari Paz. Entre carrera y carrera, Mela aprovechó para hacer sentadillas PRUEBA DE PRESIÓN: LEYENDO LA MENTE DE LOS JUECES Para empezar el programa, una prueba ya de sobra conocida, esa en la que los concursantes tienen que continuar un plato que han iniciado los miembros del jurado. En este tipo de prueba quizás deberían dejar claro si lo que se va a valorar más es el resultado final del plato o su similitud con la idea original del que inició el mismo (que, por ejemplo, en el caso de Roncero, había que ser adivino). Tensión en la puesta en escena inicial Una vez presentada la prueba, llegó el momento de los cuchillos para decidir que juez le había tocado a cada concursante. La primera en sacarlo fue Mari Paz, pero antes de hacerlo, Chicote le preguntó que quién prefería, ella no lo dudó, "a ti". No entiendo muy bien el por qué de esta preferencia, cuando le hubiera venido mucho mejor la cocina mucho más tradicional de Susi. Y tuvo suerte La reacción de Chicote: "le has dado en to el bebe" Llegó el turno de Marcel, que dijo preferir a Roncero, y también se salió con la suya. En este caso, de los tres, es el que mejor podía entender una cocina más compleja como la del sublimotioner, no quiero ni pensar lo que hubiera hecho Mari Paz con unos minúsculos trozos de calamar, pomelo hervido, un aceite de cilantro y otro de eucalipto... Con esto, a Mela le quedó Susi, un arma de doble filo para él. Una cocinera de la tierra que él iba a entender perfectamente, pero con la que sería mucho más difícil destacar. Cierto cachondeito antes de sacar el cuchillo Los concursantes pasaron al almacén, durante 20 minutos tendrían que esperar que sus respectivos jurados comenzaran sus platos, que después, en la última media hora, ellos tendrían que rematar. Los 20 minutos se hicieron larguísimos y sirvieron para demostrar una vez más que los malos rollos se fueron con Oriol y que, más allá de fingidas polémicas, estos tres se llevan bastante bien y van a competir con limpieza hasta el final. Mari Paz, en trance, se comunica con el espíritu de Oriol Chicote se fue disparado a por una ventresca de atún rojo que, obviamente, no estaba allí por casualidad. su planteamiento era preparar un tataki confitado en aceite de almendra frita, lima y soja, acompañado de unos espárragos cocinados a baja temperatura con aceite de regaliz, pepino, ajos encurtidos y almendras tiernas y caviar de trucha. Producto de primera para Chicote En los 20 minutos le dio tiempo de preparar el aceite de almendras, y dejar el atún metido en él, envasar los espárragos al vacío junto con el aceite de regaliz y meterlo en el agua caliente y dejar por allí a la vista las almendras tiernas, el pepino, los ajos encurtidos y las huevas de trucha. ¿sería Mari Paz capaz de averiguar, con casi todo el trabajo hecho, qué es lo que quedaba por hacer? Ya os digo yo que mucho no acertó Roncero llevaba en mente un plato bastante más complejo, aunque según él era un plato muy sencillo. Se trataba de un falso risotto de calamar, con puré de pomelo rosa, leche de coco, infusión de cilantro e infusión de eucalipto, lo que él decía, fácil. También dejó el plato bastante avanzado para Marcel. Picó todo el calamar en tamaño microscópico, coció el pomelo que serviría de base al puré, puso a reducir la leche de coco y a infusionar en aceite tanto el cilantro como el eucalipto. El espíritu de Oriol se apoderó del cuerpo de Roncero El que lo tuvo más fácil para interpretar fue Melatrufan, que se encontró con todo lo necesario para su arroz claramente expuesto sobre la mesa y los caldos marchando en los fogones. Su única duda fue si decidirse por un arroz seco o por uno caldoso. Susi lo dejó todo ordenado en ojo Y así, entre preparativos de unos y nervios de otros pasaron los veinte minutos asignados al jurado. Al recibir la señal, los concursantes nos proporcionaron esta imagen sanferminesca... Mela se va un poco en la curva y el hiuepute trata de coger el interior Llegó entonces el momento de interpretar cuáles eran las intenciones de los jefes. Mari Paz no entendió en absoluto qué quería hacer Chicote con el atún, y le costó varios minutos llegar a la conclusión de que más valía hacer algo comestible y encajar los distintos elementos como pudiera que perder más tiempo en ese ejercicio de adivinación. Pasar por mortero unas almendras tiernas: delito de lesa humanidad No tardó mucho Chicote en desmoralizar a la manchega, fue verla pasar por el mortero sus almendras tiernas y llevarse las manos a la cabeza, como si le hubiera puesto ketchup al atún. Ante la falta de otras ideas, Mari Paz fue encajando elementos. Cortó unas láminas muy finas de atún y con ellas rodeó las yemas de los espárragos. El resto de elementos fueron picados finamente y utilizados a modo de ornamentos en el plato. Micropenes de atún en sutil erección (con sus huevos, de trucha) Chicote venía ya bastante predispuesto, pero no se cortó un pelo en la crítica. No negó que estuviera bueno, pero lo achacó a que con ese atún y esos espárragos era imposible que estuviera malo. Sin embargo criticó duramente el tratamiento que había dado Poff a los ingredientes y habló de que la picada inferior había quedado muy basta, a lo que Susi apostilló que además era muy protagonista en el plato. Chicote pide a Mari Paz pan para mojar Marcel tenía una papeleta bastante peor, yo llego a la cocina y me encuentro un calamar micronizado, leche de coco hirviendo en una cazuela, unos pomelos hirviendo en otra y dos bolsitas con aceite y hierbas y me voy llorando. Era casi imposible que adivinara las intenciones de Roncero Esta fue la primera opción que valoró Marcel cuando vio los ingredientes Pero el teutón sabe defenderse y decidió que haría un buen plato aunque no se pareciera a lo que pretendía su creador. Usó el aceite aromático de eucalipto para macerar el calamar microscópico, como fondo del plato hizo una emulsión del aceite de coco con el aceite de cilantro, añadió unas gotas de puré de pomelo y lo decoró todo con unos brotes. Para buscar el favor del jurado, usó uno de esos platos llamados a ser legendarios en este foro, el plato tapa de huevo de dinosaurio Salvó la papeleta bastante bien Gustó bastante al jurado el giro que había dado Marcel a la receta. Se alabaron los matices e incluso Chicote llegó a glosar su retrogusto y su permanencia en boca, como si de un vino se tratara, pero como no todo iba a ser perfecto, Susi puso el foco en el exceso de amargor que aportaba el pomelo al plato. Roncero dio su bendición al plato de Marcel Melatrufan se movió con tranquilidad en terreno cocnocido. Trabajó bien los productos, no se limitó a ponerlos en el plato, pero echó demasiado tarde el arroz y, al parecer, se quedó algo corto de punto. una vez más, la maldición del arroz sobrevolaba el plató de Top Chef. ¿Alguien sabe qué es esa cosa negra que hay en el medio (la que es como una corteza)? Pero el jurado, sin embargo, fue bastante bueno con él, alabó mucho el sabor, el mimo con el que había tratado los ingredientes y restó importancia a algo que en un plato de arroz es importantísimo, el punto del grano. Pero pese a que quisieron dar la impresión de cierta igualdad entre Marcel y Mela, el hecho es que el del teutón parecía mucho mejor plato que el del valenciano, y así lo corroboró el jurado otorgando a su autor la victoria en esta prueba y una gran ventaja en la siguiente. Marcel sonríe complacido por su victoria PRIMERA PRUEBA CLASIFICATORIA: ESTRELLAS EN UN TREN Y llegó la prueba que decidía el primer clasificado para la gran final, y el escenario elegido para presentarla fue la abandonada estación de Algodor (cerca de Aranjuez). Allí nos enteramos de que tendrían que preparar un plato que combinara productos de la huerta de la zona con un elemento principal, el pato. Observen la agilidad de Melatrufan para salvar desniveles Los concursantes tuvieron cinco minutos para hacerse con los ingredientes de sus platos, ingredientes que tendrían que cocinar en la cocina de un tren de época para un jurado de nivel. En general no fueron comedidos cogiendo productos, pero Mari Paz fue especialmente precavida y cogió mucho más de lo que necesitaba, señal de que no tenía nada claro lo que iba a preparar. Mari Paz fue dejando un caminito de verduras para encontrar el camino de vuelta Una vez con los productos escogidos, llegó el turno de que Marcel ejerciera su privilegio, que en este caso consistía en quitar a sus rivales uno y dos de sus productos respectivamente. Como era de esperar, Mela fue el más perjudicado, porque Marcel le privó de los sabores anisados que pretendía aportar a su plato, mientras que a Mari Paz solo le quitó dos kilos de mantequilla que llevaba por si acaso le apetecían unas tostadas. Marcel quita a Mela su balón de balonmano Llegó el momento de conocer al ilustre jurado de la prueba, un ramillete de michelinosos formado por Joan Roca, Massimo Bottura (chefs de los dos mejores restaurantes del mundo en 2015), Paco Pérez, Óscar Velasco y Nacho Manzano, un grupo probablemente difícil de contentar. Un zombi con cierto parecido a Joan Roca mira a Mela con aviesas intenciones Y el tren se puso en marcha. Nada más entrar en el vagón cocina, primer contratiempo para Mela, tropezón, y al llevar las dos manos ocupadas por la caja, caída tipo Montse. Si la supernova es la auténtica reina de esta modalidad, hay que reconocer que tienen en Mela un digno delfín. Melatrufan intenta pasar sin que lo vean por la ventana En seguida pudimos ver que la prueba iba a ser tremendamente incómoda por las estrecheces y la escasez de material. De hecho, el tema dio para bastante cachondeito entre los concursantes. Fue Mari Paz la que, tras varios cruces de Marcel por su retaguardia puso sobre la mesa el tamaño de los traseros de sus rivales, el teutón, sin contarse un pelo le respondió: "¿no has visto el tuyo?. Destrozando el pato mientras hablaba del culo de Mari Paz Después. el foco fue hacia Chicote, porque su presencia constante en el angosto pasillo es verdad que dificultaba bastante la labor a los concursantes. Marcel apuntó que cuando se cruzaban Chicote y Mela no cabía entre ambos ni una cucaracha y Mela le dio la razón afirmando que con tanto roce era difícil que no surgiera el cariño. Hay alguno que se hizo el encontradizo Pero hablemos de cocina. el alemán planteó un plato de base sencilla pero lleno de matices. Confitó los magrets con miel y romero que luego marcó en la sartén. Como base usó una emulsión de ajo tierno, naranja, cebolla y manzana y lo coronó todo con unas cuantas grosellas. ¿No es un poco raro el color del pato? Mari Paz demostró, una vez más, que si la sacas de lo que sabe hacer no se desenvuelve nada bien. Como bien apuntaba en el directo uno de nuestros comentaristas, quiso tratar el magret de pato como si fuera cordero, y es una carne que pide una condimentación bien distinta. Primero confitó las pechugas en aceite con ajo y laurel, y cuando terminó decidió pasarlo por la plancha quitándole previamente la gruesa capa de grasa tan cracterística de este corte. Fue más de lo que podía soportar Chicote, después de lo de las almendras tiernas, quitarle la grasa al magret de pato es como quitarle la crema a un petisú. Si hubiera encontrado a Susi descuartizada no pone esa cara Pues como digo, Mari Paz no buscó sabores contrastados dulces, ácidos o picantes, sino sabores de fondo de los que se usan más en los guisos. Colocó sus monolitos de magret sobre un puré de ajo asado sobre el que flotaban algunas láminas de chanpiñón crudo y lo que pretendía ser un cuscús de coliflor, y lo regó todo con un caldo reducido de las carcasas del pato. ¿Magret o remolacha? parece que tardaron unas horas en hacer la foto Mela pretendía hacer una versión renovada del pato a la naranja, introduciendo sabores anisados como variante, pero todo esto se fue al traste cuando Marcel le privó del céleri (raíz de apio) y del hinojo. Rehaciendo su idea inicial llegó finalmente a un plato resultón, con la pechuga simplemente marcada en la sartén, sobre una salsa reducida hecha con el resto del pato y acompañada de distintos elementos que aportaban matices de sabor y textura. Austerillo en ojo De la cata, los tres escaparon bastante bien, cada uno a su manera. El primero en pasar fue Marcel, y ya se veía que apuntaba a campeón. Todos los miembros del jurado alabaron el plato, pero me encantó la manera en que lo hizo el italiano, usando una descripción elocuente y emocional. Huyendo de juicios superficiales, Bottura sentó cátedra Sorprendió al jurado Mari Paz con su falta de los habituales matices con los que se acompaña el magret. Se alabó el punto de la carne y el buen sabor, pero ya el nivel de emoción había bajado un par de puntos del del plato de Marcel, y al final, esos matices que hacen de esta pieza una auténtica delicia, se echaron de menos. El plato de Melatrufan fue, sin embargo, muy alabado, en especial, el buen tratamiento que hizo de los distintos elementos del plato (igual que en la prueba anterior), se habló de su plato en términos muy elocuentes y se calificó como un plato muy profesional. Extrañas imágenes nos amenizaron la espera de la decisión Y llegó el momento de la decisión final, que nos amenizaron con unas extrañas imágenes en las que aparecían los concursantes como velados en las ventanas del tren, parecía la presentación de un culebrón cutre. Luego llegó la escenificación de la decisión con el momento cuchillos, donde descubrimos este extraño tatuaje en la muñeca de Melatrufan. Abro aquí un hilo para que pongáis en los comentarios vuestra explicación a la cifra 3.315 gr. ¿El peso del chuletón que se comió el día de su boda? Y el elegido fue Marcel y la reacción de los tres nos volvió a mostrar lo que decía en la presentación, que a estas alturas son más amigos que enemigos y que, independientemente de que todos quieran ganar, parece que el buenrollismo acabará imponiéndose y darán por bueno el triunfo de cualquiera de los otros. Mari Paz empuja a Marcel contra Mela SEGUNDA PRUEBA CLASIFICATORIA: EL PLATO POR EL QUE SE HICIERON COCINEROS Para dirimir la segunda plaza de la final, una vez más tiraron de archivo y colocaron una prueba tripitida, la ya clásica de "haz la receta por la que te hiciste cocinero". Una prueba que, salvo torpeza máxima, tiene que venir más que ensayada de casa. Muchísima tensión en los momentos previos Hay que felicitar en este caso a los regidores del programa porque supieron dar a la prueba el tono y la intensidad necesaria para convertirla en una de las mejores que hemos visto en las tres ediciones del programa. Una prueba que nos tuvo en vilo hasta el final y cuyo resultado no estuvo claro hasta que Chicote nombró a Mela ganador de la prueba (podéis mirar los comentarios del directo que reflejan la emoción del momento). Mela nos cuenta su plato La primera declaración de intenciones de los concursantes demostró que la cosa venía estudiada. Mari Paz se acordó de un plato que hacía su padre y que comían en familia, un solomillo de ternera forrado de pistachos y frito, acompañado de una salsa de setas con fondo de caldo de pollo. Mela, por su parte, planteó un plato de la infancia, una aparente locura para el poco tiempo del que disponían pero que a buen seguro traía medido de casa. Se trataba de una versión de un arroz con judías y nabos acompañada por gamba roja de Denia y un tartar de ostras. El invitado de la prueba fue el depuesto Yayo Daporta, al que a mi personalmente me gustó volver a ver. Muy intenso y emotivo su reencuentro con Susi, parece que el año pasado hicieron buenas migas a la retaguardia de Chicote. Fue un día de mucho roce Desde el minuto uno de la prueba ya se vio que el talante de uno y otro iba a ser bien distinto durante la prueba. Mela no tenía un segundo que perder y ya empezó la prueba corriendo. Por su parte, Mari Paz tenía una elaboración más sencilla por lo que aplacó los nervios a base de hablar y hablar, casi que acabamos echando de menos a Niceto. Bla, bla bla, bla, callate yaaaaaaaaaaaa Mari Paz comenzó su plato despiezando un pollo enorme (de unos 3315 gramos aproximadamente), dorándolo y cociéndolo para hacer un caldo de fondo. Después, destrozó un solomillo de ternera para quedarse con una pieza tipo tataki que sería la gran protagonista del plato. Trituró unos pistachos y con ellos le hizo un trajecito a medida al fartón de solomillo. Me morderé la lengua....se admiten sugerencias (publicaré aquí la mejor) Llegado este punto volvió a sacar de quicio a Chicote, que no daba crédito al ver a la Manchega freir el solomillo así tal cual en una piscina de aceite. El resultado dio la razón al de Vallecas, cuando el solomillo empezó a soltar jugo despegó casi por completo la capa de pistachos, complicando mucho la prueba para Mari Paz. Desastre total Al final pudo montar más o menos el plato completo con todos sus elementos en una presesntación bastante poco lucida... ¿Qué significa la N del fondo del plato? ¿Quizás N de Nosvamospacasa? Creo que, de cara a mantener la emoción, los jueces fueron muy benévolos con ella, porque la presentación estaba muy floja, los pistachos estaban caídos y la carne no es que estuviera algo fuera de punto, es que estaba completamente cruda, e independientemente de que haya gente a la que le guste este tipo de carnes crudas, este no era ni mucho menos el punto que buscaba Mari poff. Sólo el primer medio nanómetro se ve ligeramente grisáceo El plato de Melatrufan estaba tanto técnica como conceptualmente tres escalones por encima del de Mari Paz, y saliendo bien, era un plato ganador seguro. Mela, gran estratega (y mejor persona), introdujo en su estrategia el factor sorpresa, porque en su supuesto arroz con judías y nabos ni se veía el arroz, ni las judías, ni los nabos. Para nuestro héroe fue una prueba estresante, tan ajustada de tiempo que le obligó a estar todo el tiempo corriendo desesperado de un lado a otro, fenómeno que la realización engordó al máximo repitiendo planos hasta el abuso, hasta tres veces apareció Mela recorriendo la cocina con los mismos dos botes en las manos, como si fuera un castigo que le hubiera puesto el jurado. Se le debieron quedar los botes pegados a mano y sobaco respectivamente Mela trabajó en paralelo varias elaboraciones y cuando aun quedaba media hora puso el arroz a cocer, lo que despertó la extrañeza del jurado. "¿No lo has puesto un poco pronto?" preguntó Chicote, "si es que necesito que se pase para poder meterlo en el sifón y hacer una espuma" fue la respuesta de Mela que lo dejó boquiabierto. Mela perdió virtualmente una mano de lo rápido que iba A medida que avanzaba la cosa, el supuesto plato de arroz se iba transformando en otra cosa mucho más elaborada y brillante y cada vez más se veía que, pese a las reticencias iniciales, lo de Mela iba a ser un gran plato. El montaje final parecía cualquier cosa menos un arroz. Una base de caldo potente, una espuma del arroz, la gamba roja de fondo y una especie de gyozas donde entiendo que estaba el tartar de ostras. Lo que digo, otra liga distinta de la que jugó su rival. Inesperada sutileza la de Mela Pero nada de esto le hubiera servido a fartonman si el de Mari Paz hubiera estado más bueno. Pero al parecer, también la parte gustativa se la llevó el valenciano y fue, creo que con toda justicia, seleccionado como segundo finalista de Top Chef. Lo veis, fue noche de roces Fue elegante la despedida de Mari Paz. La manchega no soltó una lágrima y se fue sabiendo que, aunque ha estado cerca de la final, había tocado techo hace varias semanas. Para la semana que viene, esperamos con ansia esa final tan deseada donde todo puede pasar. Confiemos en que, como en los últimos dos programas, disfrutemos viendo una digna competición de cocina y solo eso, creo que estos dos programas han demostrado que los shows extraculinarios sobran. En el aire queda el reto entre el teutón y el valenciano y el deseo de este último de darle al hiuepute con su fartón en toda la cara. Mela esgrime su brazo como si fuera un fartón de 3315 gramos

Fuente: cocinarconciencia.blogspot.com

Buenos días a todos, después de una semana de ausencia y de desconexión casi total, porque se me olvido el cable de conexión para el ordenador y no pude estar con vosotros todo lo que hubiera querido, sobre todo para felicitaros las fiestas, he conseguido llegar para desearos una feliz salida y aún mejor entrada de año, aunque no las tenía todas conmigo, porque cuando llegue a Madrid, me encontré con que no tenía internet en casa, pero menos mal que ayer lo han podido solucionar y ya estoy por aquí. Entre las innumerables cosas que quería haber compartido con vosotros es descubriros un sencillo y fácil menú navideño con el que Paco Roncero nos deleito en el Casino de Madrid hace unos días , con los productos de la gama Gourmet de CARREFOUR , " DE NUESTRA RICA " , productos de buena calidad y con un precio muy asequible, elaborados por pequeñas y medianas empresas nacionales. Una amplia selección de productos, los más representativos de la GASTRONOMÍA NACIONAL , que con las pautas que nos dio Paco Roncero, podemos hacer unos menús navideños de lujo, sin que por ello nuestro bolsillo este afectado considerablemente. Y como todavía no han finalizado las fiestas y aún nos quedan unas cuantas comidas y cenas, vengo a recordaros que debemos hacer nuestros menús con responsabilidad. Sabemos que estos días toda comida nos parece poca, pero al final no nos damos cuenta de la cantidad que se tira. Hay que comprar racionalmente y es lo que nos ofrecen los productos " DE NUESTRA RICA " . Paco Roncero nos preparo un menú sencillo con estos productos, sencillo, pero de lujo, pensando en que no solo hay que pasar el día en la cocina, sino que también hay que disfrutar de la familia, de los seres queridos y los productos preparados DE NUESTRA RICA son siempre una gran ayuda. El menú estuvo compuesto por: Ensalada de perdiz escabechada con vinagreta y verduras asadas Cardo con puré de castañas de temporada y trufa Milhojas de turrón y crema de anís Para la elaboración de los platos Paco pidió la participación de algunos bloggers asistieron a tal evento Los productos de " DE NUESTRA TIERRA ", abarca un surtido de más de 130 productos, todos superando unos exigentes controles de calidad para ofrecer el autentico sabor de nuestra gastronomía. Y aquí la foto de familia del showcooking en el que disfrutamos y nos deleitamos con un gran chef, unos buenos productos y unos impresionantes platos. Antes de despedirme desearos una feliz salida y mejor entrada de año Disfrutad mucho y ya sabéis una compra responsable y con buen precio lo podéis encontrar en DE NUESTRA TIERRA Mientras tanto os deseo un feliz miércoles Y para descubrir más noticias en: Besazos Sofía Cocino con: Kook Shop Ibsa Silikomart

Fuente: milideasmilproyectos.blogspot.com.es

Hace poco fui a un taller de cocina de Food & Wine , con el chef Paco Roncero , y nos enseñó a hacer estos bombones. Él los hizo en forma de filipinos y son una auténtica delicia. Al final de la receta, os pongo algunas fotos de la presentación y de los filipinos originales. - El día anterior mezclar ½ vaso de azúcar glas con unas semillas de cardamomo , y reservarlo. - Batir en un bol 125 grs. de foie micuit , 2 cuch. de leche , 3 cuch. de nata , 1 cdta. de Brandy y una chispa de sal . Mezclar bien, repartir en un molde de silicona para bombones o filipinos y congelar. - En un cazo al baño María, derretir 200 grs. de chocolate blanco y dejar enfriar. Sacar los bombones de su molde, pasarlos rápidamente (que no se descongelen) por el chocolate blanco, y volver a congelar. - Unas horas antes de comerlos, reservar en la nevera para que se vayan descongelando. A la hora de servir, espolvorear con el azúcar glas aromatizado con cardamomo . Comerlos de un bocado, ya que el interior debe quedar líquido.

Fuente: angieperles.blogspot.com.es

Copyright 2017 ® - Contacto